miércoles, 21 de enero de 2015

FIGURAS DE TINTÍN. LA COLECCIÓN OFICIAL: OPINIÓN



BUENO, pues ya está en mi poder la figura que inicia el nuevo coleccionable sobre Tintín que Altaya ha lanzado esta semana y que constará de 59 piezas más, tal como ya tuvimos ocasión de señalar en la entrada precedente. Una serie de observaciones a propósito de la misma y realizadas a vuelapluma para servir como orientación a los potenciales compradores y cruzar impresiones con otros coleccionistas que ya tengan en su poder esta primera entrega:



Comencemos por lo más importante del lote que es, obviamente, la figura. Su tamaño (126 mm, incluida la base) me parece estupendo (ni muy grande y aparatoso, ni muy pequeño) y permitirá al tintinófilo de turno desplegar todo su friquismo, pudiendo apreciar sin problemas los detalles del personaje y disfrutando con ellos cada vez que lo desee. Asimismo, el acabado también resulta verdaderamente notable: no hay incómodas y feas rebabas, ni material sobrante en bordes, no se aprecian junturas ni uniones en la pieza que vengan a reducir su realismo y el parecido con el modelo original. Además los detalles están muy bien acabados (cejas, ojos, boca, nariz, orejas, etc.). Ello se debe, por lo visto y según se indicaba en la publicidad previa al lanzamiento, al material que se ha utilizado para hacer las piezas: una poliresina que permite esa mayor precisión y un perfecto acabado visual. Desde este punto de vista, un sobresaliente al coleccionable.



Pero hay algo que empaña este atractivo conjunto y es el pintado de la figura, cuyo acabado resulta bastante mejorable. Así es, al menos, en la pieza que me he agenciado yo. Tiene varios (y graves) defectos en distintos lugares. Principalmente en los zapatos (donde el color del borde de las suelas se ha salido por varios sitios), en la unión de la gabardina con los pantalones (donde el color de la primera se ha montado sobre el de los segundos), en la camisa (donde el color blanco no se ajusta alrededor del cuello y parece que Tintín lleva un babero), en la cabeza del personaje, en la unión de los brazos con el torso (donde se ha producido cierta acumulación de pintura) y en una de las piernas (donde se ve una pincelada que ha quedado sin extender bien). En fin, Serafín. Demasiados errores que, confío, aparezcan sólo en mi ejemplar o sean, al menos, fruto de esta primera entrega, pero que se irán corrigiendo en las sucesivas, porque si no...



El resto de los elementos que forman la entrega no pasa de lo meramente anecdótico, aunque tampoco están mal. Dejando a un lado toda la publicidad promocional de este coleccionable y de otros de la misma casa que se ha incluido en la entrega, lo primero que destaca es el librito que acompaña a la figura. Un ejemplar de dieciséis páginas encuadernado en tapa dura y con cuidada presentación donde se dan detalles sobre el personaje, contextualizándolo dentro de la serie y aportando detalles de todo tipo.



El llamado "pasaporte" es un pequeño cartoncito doblado que incluye una reproducción con la viñeta en la que se ha basado la figura, el álbum en el que aparece y algunos datos concretos sobre la pieza y sobre el personaje (primera aparición en la serie, número de álbumes en el que sale, frase favorita, etc.) Incluye también un número impreso —en mi caso de cinco dígitos— que no sé si hace referencia al número de lote de la figura dentro de la tirada.

Sensacion agridulce, pues, la que me ha producido este nuevo coleccionable, cuya primera pieza presenta una serie de graves errores que, confío, vayan solucionándose en posteriores entregas.

martes, 13 de enero de 2015

¡SAPRISTI! UN NUEVO COLECCIONABLE SOBRE TINTÍN QUE HARÁ LAS DELICIAS DE LOS MÁS FRIQUIS



PUES sí, al fin tenemos en España los tintinófilos la posibilidad de igualarnos en nuestro friquismo a los seguidores europeos del reportero más repipi de la Historia. Y es que Altaya, filial de Planeta DeAgostini, ha sacado a la venta un nuevo coleccionable de figuras de Tintín realizado en colaboración con la Sociedad Moulinsart, que gestiona férreamente —como ustedes sabrán— todo los derechos relativos a la gran creación de Hergé.

A juzgar por la información que ya circula por la red  y que la propia PdA ha proporcionado en su página web dedicada a los coleccionables, se trata de una colección con bastante enjundia, muy seria y completa, pues estará compuesta por 60 figuras realizadas en poliresina, un material que permite obtener acabados bastante detallados y de gran calidad.



Para la realización de cada pieza se ha tomado como base una imagen de Tintín de 12 cm. de altura, a partir de la cual se adoptarán las correspondientes proporciones de los demás personajes. Yo, que como muchos de ustedes sabrán ya tengo algunas figuras parecidas de las que hablé en su momento, puedo asegurar que ese tamaño es más que idóneo para apreciar cómodamente todos los detalles de cada una de ellas. En cada entrega, además de la figura propiamente dicha, se incluirá un pasaporte del personaje (que no es sino su certificado de garantía y autenticidad), así como un pequeño libro informativo, encuadernado en tapa dura, con datos y anécdotas referidos al personaje en cuestión.



Cada entrega costará 12,99 EUR, acogiéndose a la cadencia y precio habituales en este tipo de coleccionable: la primera figura (de Tintín, obviamente) por sólo 2,99 EUR, la segunda por 6,99 EUR (Haddock) y a partir de la tercera (Tornasol) por 12,99 EUR. No hace falta decir que, con la idea de tentar a los potenciales clientes, se han lanzado una serie de ofertas para suscriptores, consistente en diferentes regalos exclusivos sólo para quien opte por esta modalidad. El coleccionable sale a la venta el próximo día 20 de enero y tiene una pinta estupenda.



Al margen de la calidad propiamente dicha —si estas figuras son como las que ya tengo en mi colección merecen mucho la pena, pues tienen un gran acabado y son bastante detalladas, la verdad—, lo que más me ha llamado la atención es el amplio número de personajes que se piensa poner a la venta: Castafiore, Rastapopoulos, Serafín Latón, Alcázar, Allan, Milú, Néstor, el profesor Calys, Wang Jen-Ghié y otros muchos que todos ustedes recordarán.  Así es que ya están tomando posiciones para comprar, al menos, la primera entrega.



Y ya no les digo nada más. Toda la información pueden verla detallada en la página web del propio coleccionable, o en el completo cuadernillo informativo que Altaya ha puesto a disposición de los interesados, y cuyo contenido he publicado íntegro para ilustrar esta entrada.


Actualización realizada el 13/01/2015 a las 20:29 horas: después de publicar la entrada he estado echando una ojeada por la blogosfera y he sabido que, al parecer, ya se intentó el lanzamiento del mismo coleccionable el pasado mes de octubre. Pero la cosa quedó, finalmente, abortada (ignoro los motivos). Confiemos en que ahora salga adelante de manera definitiva.

También he podido comprobar que la información proporcionada es un poco confusa. La primera impresión que uno tiene al leer el texto promocional es que cada entrega costará 6,99 EUR., pero leyendo con más detalle se comprueba que el precio realmente será de 12,99 EUR. Resumiendo, que la cosa va a quedar como sigue: 2,99 EUR. en la primera entrega; 6,99 EUR en la segunda y 12,99 EUR a partir de la tercera entrega, y hasta el final del coleccionable. Además, si los suscriptores desean conseguir las 6 figuras dobles de Tintín y Milú realizadas en metal y sacadas de los álbumes en blanco y negro tendrán que abonar 1,90 EUR más a partir de la entrega número 4. Es decir: quienes aspiren a reunir esas seis figuras tendrán que pagar un total de 14,89 durante 56 entregas. Vistas así las cosas, la verdad, el conjunto no resulta ya tan satisfactorio como parecía al principio. En fin, ya veremos...

lunes, 12 de enero de 2015

ALLAH SERÁ GRANDE, NO DIGO QUE NO, ¿PERO TANTO COMO PARA ASESINAR EN SU NOMBRE?



HABÍA pensado escribir un artículo stricto sensu, a modo de apoyo para el dibujo, con mis reflexiones sobre la terrible tragedia acaecida la semana pasada en París. Pero como se ha estado hablando tanto del asunto durante todos estos días —muchas de las veces para decir auténticas majaderías—, y como la mayoría de tales opiniones son fácilmente rastreables en la red, mejor lo dejo para otra ocasión y les invito a que las busquen. En cualquier caso lean, comparen, saquen sus propias conclusiones y obren en consecuencia. Yo lo he hecho y sí tengo clara una cosa (que ya dije en la anterior entrada): esto es una lucha sin cuartel y nos va en ella la supervivencia y la conservación de nuestros derechos y libertades, ganados con tanto esfuerzo a lo largo de siglos de lucha por las generaciones que nos han precedido. Eso no puede ni debe perderse porque una pandilla de fanáticos —incluso aunque lleguen a formar ya ejército (como parece que empieza a ser el denominado Estado Islámico)— lo haya decidido en nombre de un dios que se han fabricado a la medida de sus estrechas y enfermizas mentes (dios que, por cierto, ni siquiera es el de todos los musulmanes del mundo, al parecer).

Así pues, vaya esto por delante y ya veremos luego si sale el mencionado artículo...

jueves, 8 de enero de 2015

YO TAMBIÉN SOY CHARLIE HEBDO



POCO más podemos hacer los ciudadanos, la verdad, salvo apoyar a nuestros gobiernos en esta lucha contra el radicalismo terrorista y tener claro siempre que los valores defendidos en Occidente de libertad de expresión, conciencia y otros han de ser protegidos con uñas y dientes frente a la intolerancia, el fanatismo y la demagogia. Tal como ya sabrán algunos de ustedes —y si no lo saben yo se lo recuerdo—, personalmente no he sido partidario nunca del tipo de humor agresivo, explícito y directo practicado por publicaciones como Charlie Hebdo y otras. Es una cuestión de carácter, de forma de ser... Creo que se puede hacer sátira corrosiva y del más alto nivel sin necesidad de herir siempre (y repito lo de siempre) las susceptibilidades de la gente, o de hundirles el dedo en el ojo hasta la tercera falange. Pero ésta no es la cuestión que se dilucida aquí, y de la que podríamos hablar en otra ocasión largo y tendido (como ya hemos hecho en el Nibelheim alguna vez). Lo que tenemos ahora entre manos —después del brutal atentado del que fueron víctimas ayer en París los humoristas y trabajadores de un semanario satírico que arremetía por igual contra tirios y troyanos, así como dos policías que intentaban protegerlos— es la defensa sin fisuras de la libertad de expresión y de prensa. Ahí es nada: justo uno de los derechos fundamentales que diferencia a un régimen democrático de otro que no lo es. Y frente a eso no tiene que haber la menor discrepancia. Y si la hubiere, para eso están los tribunales y los jueces (pues es a través de ellos como, en las sociedades libres y democráticas, se dilucidan los desacuerdos).

Mi admiración y respeto por los asesinados en París y mis condolencias sinceras a sus familias. En recuerdo de todos ellos va esta entrada:


sábado, 3 de enero de 2015

¡¡¡FELIZ AÑO 2015!!!



QUERIDOS amigos todos: con un poco de retraso, por causa del cascarrabias de Alberich —que no quería felicitar a nadie, ni hacerse la correspondiente foto para ello—, algunos enanos del Nibelheim (con un servidor a la cabeza) pudimos convencerle, al fin, para que posara junto a mí y encima de Fafner, en una fotografía que nos hicimos cuando regresábamos de celebrar la Nochevieja en los brumosos bosques de la Selva Negra. Con ella queremos enviar a todos los lectores de este blog nuestros mejores deseos para este nuevo año que acaba de comenzar. Esperemos que sea mucho mejor que el 2014 y, sobre todo, confiemos en que vayan apareciendo políticos, empresarios y banqueros más dignos del pueblo al que suelen robar. A ver si, de este modo, las cosas empiezan a funcionar. Que toda la culpa se la echan a una cosa llamada "crisis", pero ésta la provocan los mangantes, egoístas y corruptos que nos vienen gobernando desde hace tiempo. En fin, y ya no me enrollo más: que sean ustedes muy felices (si les dejan, claro) y que les vaya bien en este nuevo 2015. De todo corazón se lo deseamos los enanos del Nibelheim.

Firmado: Mime