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domingo, 16 de marzo de 2014

¿UN GUIÑO-HOMENAJE DE WININGER A TARDI?



COMO ya tuvimos ocasión de señalar en la nota necrológica que dedicamos hace poco a Pierre Wininger, éste fue un gran admirador de su compatriota Jacques Tardi, circunstancia que se advierte no sólo en su estilo gráfico, sino en el tipo de historias que desarrolló a lo largo de su trayectoria profesional, centradas casi siempre en un París de principios del siglo XX y alrededor de argumentos en los que el género del folletín, lo policíaco y lo mistérico juegan un papel de primer orden, tal como ocurre en la serie de Adèle Blanc-Sec.



Pues bien, pienso que el guiño al que hace referencia el título de la entrada se encuentra en la plancha 24 de la historia Les ombres de nulle part, perteneciente a la serie de "Victor Billetdoux", y más concretamente en su primera viñeta, donde vemos a los dos protagonistas de la serie —el periodista Victor Billetdoux (a la derecho) y su compañero el joven egiptólogo Charles Hyppolite Constant— dirigiéndose hacia un edificio de forma circular y columnado por cuya rotonda camina una joven que parece ser la propia Adèle Blanc-Sec: no sólo se trata de la indumentaria —que es parecidísima a la que lleva la aguerrida reportera creada por Tardi—, sino que los complementos también invitan a pensar en la identificación: el peinado con el cabello recogido en un moño que asoma bajo el sombrero y el color oscuro del pelo, un paraguas y un maletín de mediano tamaño. Asimismo, los rasgos de su perfil y el hecho de caminar de una manera bastante decidida nos conducen en la misma dirección.



Hombre, es cierto que al personaje dibujado por Wininger le falta el largo abrigo o sobretodo que viste habitualmente la corajuda heroína de Tardi, así como el echarpe de diferentes diseños y materiales, según las circunstancias, con que Adèle suele dar un toque de color a sus conjuntos. Por otro lado, tampoco lleva el mismo modelo de gorro con el que suele cubrirse (generalmente tocado con plumas). Pero claro, quizá el hecho de que Wininger haya situado su historia en una epoca del año en que no hace tanto frío podría explicar esta falta de elementos. En cualquier caso, y como no estoy seguro de la identificación someto mis dudas a su consideración. ¿Creen, en efecto, que estamos ante un homenaje de Wininger a Tardi y que el personaje es efectivamente Adèle Blanc-Sec, o se trata de una mera casualidad, al ser dos historias que están ambientadas en la misma época y lugar? A continuación algunas imágenes de Adèle, para que ustedes tengan referencias con las que comparar.



 

 

miércoles, 8 de enero de 2014

¡ANGOULÊME 2014 YA ESTÁ AQUÍ!



UNO de los principales eventos historietísticos del mundo está a punto de dar, un año más, su pistoletazo de salida. El mayor de Europa, si no me equivoco, después de que el Salón de Lucca se viera afectado por la grave crisis de mediados de los 90 que lo dejó un tanto postrado, haciendole perder la primera posición —al menos cronológicamente hablando— que había ocupado hasta el momento a la hora de hablar de este tipo de acontecimientos. Me refiero, claro está, al Festival International de la Bande Dessinée de Angoulême, que este año 2014 abrirá sus puertas el próximo día 28 de enero para hacer las delicias de los aficionados de todo el mundo, permaneciendo abierto hasta el 8 de febrero.

El dibujante holandés Willem, presidente de esta 41ª edición de Angoulême,
posando con el cartel que ha elaborado para la ocasión


Lo más interesante de este año, a mi juicio, son las dos magníficas exposiciones monográficas que el Festival piensa dedicar a Jacques Tardi (con el tema de la I Guerra Mundial como eje central de la misma) y la especial sobre Mafalda, por el cincuentenario del personaje salido de la pluma de Quino. Hay otras nueve exposiciones más, pero creo que estas dos que señalo pueden marcar época. Sobre todo la de Tardi, que promete ser el plato fuerte del Festival.



En fin, Serafín... Ya sé que en estas cuestiones de preferencias los gustos personales son decisivos, y habrá quien esté deseando acudir a Angoulême fundamentalmente para gorronear las dedicatorias de turno a sus dibujantes favoritos, por citar sólo una posibilidad muy habitual (ya que la otra bastante frecuente también en este tipo de actos —"cospleyear"— resulta prácticamente imposible en la ciudad francesa). Pero si tienen ocasión (y posibles, claro) para desplazarse hasta Francia olviden esos objetivos (u otros parecidos) y concentren todas sus energías en las dos exposiciones señaladas. No dejen pasar la oportunidad, pues ambas parece que serán verdaderamente antológicas. Aquí, en el Nibelheim, si la fuerza nos acompaña (y ciertos problemas familiares lo permiten) querríamos dejarnos caer por la bella ciudad charentaise. Pero ya veremos qué ocurre...