martes, 16 de enero de 2018

VITTORIO GIARDINO: ARTE E HISTORIA

Se anuncia en Italia esta interesante iniciativa dedicada al prestigioso fumettista de Bolonia: un documental de 52', producido por Aquatic Films, en el que se repasa la trayectoria y la obra de dicho creador. Aprovechando el próximo lanzamiento en Francia (en enero de 2018) del último álbum de su serie Jonas Fink —titulado La librería de Praga (Le libraire de Prague)— el director del documental, Lorenzo Cioffi nos introduce en el estudio del maestro boloñés y dialoga con él entre bocetos y planchas originales de sus series.

Lo que les traigo aquí es sólo un anticipo o adelanto promocional —teaser, que dicen los esnobs—, con un italiano bien fácil de entender y unos subtítulos en inglés utilísimos para quienes no conozcan la bella y sonora lengua de Dante. ¡A disfrutarlo mientras llega el documental completo!

Vittorio Giardino – Art and History (teaser) from Aquatic Films on Vimeo.

sábado, 23 de diciembre de 2017

NOVEDADES DE PONENT MON PARA EL PRIMER CUATRIMESTRE DE 2018

Cargadita de novedades interesantes viene la última Newsletter de Ponent Mon. Mucho europeo e histórico, que es lo que quiere y pide una buena parte de los aficionados... ¡Lástima que la producción patria sea tan raquítica en este ámbito y que la editorial de Rasquera no pueda publicar más material autóctono...!

Aquí está la lista, con viejas (y clásicas) series que continúan su andadura, y otros títulos nuevos que abren el abanico de posibilidades lectoras a quienes les gusta el tebeo de aventuras...

Y un nuevo autor italiano para incorporar a la colección de "Maestros del fumetto"...

viernes, 30 de diciembre de 2016

"PRINCE VALIANT", EDICIÓN DE MANUEL CALDAS: DÉCIMO ANIVERSARIO



EN este invernal mes decembrino que ahora llega a su fin, se cumplen diez años del inicio de la aventura editorial en la que el portugués Manuel Caldas decidió embarcarse para sacar adelante su edición de Prince Valiant en glorioso blanco, negro y grises que aún está en marcha. Diez años que han terminado convirtiéndose en auténtica epopeya, merced a los numerosos obstáculos que Manuel ha tenido que ir sorteando durante ese tiempo, a medida que se los iban poniendo en el camino básicamente quienes ostenta y gestionan los derechos de la serie (King Features Syndicate), cuyos representantes en España —al estilo de nuevo Poseidón con este moderno Odiseo que es el portugués— siempre han estado empeñados en cederlos a grandes empresas editoriales (Planeta DeAgostini, Panini), basándose en la creencia de que sólo así conseguirían sacar rentabilidad a la criatura, y sin caer en la cuenta de que ninguna de ellas es capaz —precisamente por su voraz carácter comercial— de hacer lo que el portugués ha hecho: esto es, ofrecer un producto de suprema calidad (y a un precio competitivo), en el que se muestra el enorme cariño por la serie y el personaje y donde más que la simple ganancia se busca la excelencia. Lo que no es poco...



Blogs veteranos, como Crisei —cuyo propietario es, precisamente, el traductor de cabecera de todos los cómics de prensa que viene editando Caldas en español desde aquella lejana fecha (PV, Tarzán, Casey Ruggles, Cisco Kid, etc.)—, La cárcel de papel y algunos otros dieron noticia, por vez primera, de la empresa iniciada por Caldas, empeñado en editar, contra viento y marea, la obra maestra de Harold Foster, con la calidad que nunca antes se había visto por estos lares. En marzo de 2006 conocíamos la existencia de la edición portuguesa y fue tal el entusiasmo que Manuel decidió, poco después, lanzarse a hacer la española, que arrancó precisamente en diciembre de dicho año.

Del temprano y nutrido grupo de seguidores y aficionados que se apuntó a la aventura desde el comienzo, por desgracia ya sólo queda un pequeño resto (y justo) que resiste, frente a toda adversidad, en su empeño por apoyar al portugués. Con el mismo espíritu pertinaz que la aldea gala de Asterix ante el invasor romano, o el del valeroso grupo de espartanos liderado por Leónidas ante los persas de Darío en las Termópilas. Precisamente en un guiño a esta última epopeya el grupo de seguidores de Prince Valiant aglutinado en torno al editor luso —que rondaba los 300-350 miembros al principio— empezó a ser conocido en las redes con el cariñoso apelativo de "los 300 de Caldas", aunque como ocurriera en la famosa gesta —bien que por razones muy diferentes—, el número de "caldianos" se ha ido reduciendo drásticamente con el paso del tiempo: desilusión, cansancio, problemas económicos (no olvidemos que a medio camino del proyecto estalló la última y terrible crisis económica, que se he llevado por delante innumerables ilusiones y las esperanzas de mucha gente)...



Los problemas logísticos y jurídicos que hubo de afrontar Manuel Caldas cuando Planeta DeAgostini hizo valer su ostentación sobre los derechos de la serie le obligaron, primero, a retirar los libros de las tiendas físicas y a utilizar la vía "internet-correo" para vender su edición; luego, posteriormente, al ponerse todavía más difícil las cosas tuvo que buscar una salida aún más drástica para seguir adelante con su proyecto y no dejar en la estacada a quienes todavía seguíamos apoyándole. Se buscó, así, la llamada "vía uruguaya", consistente en editar los nuevos libros que iban saliendo (a partir del séptimo, con material de los años 1949-1950) en este país sudamericano, a través de una pequeña editorial-librería llamada La Imprenta, para seguir vendiéndolo por correo, como se llevaba haciendo casi desde el principio.



Y de este modo, merced al tesón, la paciencia y el buen hacer de Manuel Caldas —pero, sobre todo, a su enorme amor por los cómics de prensa (y, muy especialmente, por la gesta que ideara el genial Hal Foster)— hemos llegado hasta el momento presente (diciembre de 2016), en que quienes continuamos formando parte de ese grupo privilegiado de suscriptores-seguidores-amigos de Caldas disfrutamos ya del volumen décimotercero, en el que se incluyen las aventuras correspondientes a los años 1961-1962. Va quedando poco ya, por tanto, para concluir la empresa, pues Caldas había pensado editar sólo el material dibujado por Foster. Pero el camino sigue estando lleno de peligros, Poseidón continúa poniendo obstáculos y la epopeya aún corre el riesgo de fracasar. Por eso, desde este breve artículo celebratorio pido a todos los que aún apoyan la empresa que lo sigan haciendo hasta llegar al final. Creo que el esfuerzo merece la pena.



¡¡Viva Foster!! ¡¡Viva Prince Valiant!! ¡¡Viva Manuel Caldas!! Y, ¿por qué no?, ¡¡vivan los 300 (aunque ya seamos menos)!!