martes, 26 de julio de 2011

¿CONAN O CONAN?



LES confieso que yo, particularmente, nunca fui un buen aficionado al personaje de Robert E. Howard. Bueno, la verdad es que, hasta hace pocos años —en que redescubrí el inmenso arte de John Buscema y volví a centrar mi atención en algunos trabajos debidos a Barry Windsor-Smith, Bill Sienkiewicz y otros— no estuve interesado ni por Conan, ni por los superhéroes. De pequeño me llamó algo la atención Spiderman, por aquello de que tenía una vida de chico sencillo con problemas que todos podíamos reconocer como nuestros (¡qué olfato tenía Stan Lee!). También sentí cierta curiosidad por el Caballero Oscuro —sobre todo en la versión Neal Adams—, pues había en sus historias y en los ambientes donde éstas discurrían algo de misterioso e intranquilizador que me atraía poderosamente y me daba, a la vez, un poco de miedo (quizá de ahí la atracción, precisamente). El Joker, además, era un personaje que me fascinaba (y lo sigue haciendo), tal como siempre me ha ocurrido con algunos perdedores míticos del cine y de la literatura: Quasimodo, Erik el fantasma, Gwynplaine de L'homme qui rit (que, en la versión cinematográfica interpretada por Conrad Veidt parece haber inspirado, casualmente, al Joker de Batman), etc.



Pero al margen de estas pequeñas excepciones, nunca llegué a conectar con ese universo de personajes salidos de las factorías Marvel y DC, ni con las historias que nos contaban sus guionistas, a través de los comics books de superhéroes. Los veía como algo completamente ajeno al mundo que yo conocía y de muy escaso interés para mí. No me interesaban las peripecias vitales de esas criaturas mutantes o dotadas de superpoderes que me parecían completamente irreales. No sé, quizá todo se debía a un déficit mío. Y algo parecido me ocurría con las historias de fantasía heroica y del tipo espada y brujería, de ahí que nunca llegara a desarrollar el gusto por el citado Conan, o por los trabajos que sobre este género hicieron autores como Brocal Remohí (Kronan, Taar), Esteban Maroto (Wolff, Dax, Korsar), y otros. Ni siquiera el gran Víctor de la Fuente llegó a interesarme por sus historias fantásticas (Haxtur, Mathai-Dor, Haggarth), aunque me gustaban sus dibujos y era consciente —bueno, lo fui un poco después, con algo más de edad— de la importancia que habían tenido para el desarrollo del cómic de autor en España. Con eso les digo todo.

 Robert E. Howard (1906-1936)


Yo fui más un niño (y un adolescente) inclinado hacia los clásicos norteamericanos y la producción europea más tradicional: los álbumes francobelgas, los trabajos españoles de toda la vida y el cómic de autor que proliferó en nuestro país durante la década de los 80, algunas obras esporádicas de ciertos dibujantes italianos... Ya saben: Flash Gordon, Rip Kirby, Agente Secreto X-9, El hombre enmascarado, Príncipe Valiente, Johnny Hazard, Tintín, Blueberry, Asterix, Alix, Aquiles Talón, Los pitufos, El Cid, Manos Kelly, Mac Coy, El Cachorro, El inspector Dan, El guerrero del antifaz, El corsario de hierro, Mortadelo y Filemón, Sir Tim O'Theo, 13 Rue del percebe, algunas obras de Battaglia, Pratt y Toppi publicados en revistas como Gaceta Junior o Blue Jeans y en los álbumes de Nueva Frontera, las publicaciones de Toutain, de Norma, etc.



Pero bueno. Primero por ese tímido y progresivo "revisionismo" al que me he entregado de unos años a esta parte, y después porque aparece hasta en la sopa y a uno no le queda más remedio que toparse con ello, me ha sido imposible eludir la aparición de los diferentes tráileres-avance que se están colgando en diferentes blogs y sitios especializados para anunciarnos el estreno de la próxima versión de Conan the Barbarian.



Vi el ya clásico film de John Milius en época también tardía —por la misma razón de desinterés que acabo de comentarles arriba al hablar de los superhéroes— y me pareció que no estaba del todo mal, aunque no respete con demasiada fidelidad las historias originales y pese a que tiene algunas carencias de tipo técnico (esto es algo que digo, por supuesto, desde mi experiencia de ahora, cuando uno ya está ducho en efectos especiales que son realmente impresionantes la mayoría de las veces). Pero, no obstante, debemos reconocer que el Conan interpretado por Schwarzenegger resulta bastante digno e interesante, si bien la visión que se ofrece del universo creado por Howard —que, insisto, yo no conozco bien— me parezca un tanto naïf. En todo caso, la banda sonora de Basil Poledouris es estupenda y se ha convertido en todo un clásico de este tipo de cine.



Ciertamente el actor austro-norteamericano no es Laurence Olivier, pero también es verdad que las aventuras originales tampoco son un dechado de reflexión metafísica, y que no se debería pedir al intérprete de este personaje que le dé la variedad de matices que pueden pedir otros roles más complejos. Machacar cráneos y combatir contra las criaturas y los malvados más variopintos no es, tampoco, reflexionar sobre la ontología (vamos a decir las cosas como son), pese a que no faltan en las historias del héroe cimmerio los momentos de reflexión y de intimidad, debidos tanto a Howard como a Thomas.



De la nueva película, por razones obvias, no puedo decir absolutamente nada. En los avances que he visto lo cierto es que parece que se ha conseguido recrear un universo mucho más atractivo y realista que el de la película de Milius. Pero es lógico que sea así, puesto que la técnica hoy día permite hacer cosas que resultaban impensables en el año 1982, cuando Schwarzenegger le daba de mandobles a los hombres de Thulsa Doom. Habrá que esperar, en todo caso, para ver si el film de Marcus Nispel aportará a la historia del célebre guerrero algo más que efectos especiales en 3D. Aunque mucho me temo que...



Pero dejémonos de elucubraciones y fijemos nuestra atención en lo que ya conocemos con seguridad. El aspecto físico del nuevo cimmerio (asunto que no es moco de pavo en este caso). ¿Ustedes qué piensan? ¿Con cuál de los dos Conan cinematográficos se quedan?

 



Es indudable que el personaje "versión Momoa" es, físicamente hablando, más guaperas y atractivo que el de Schwarzenegger, más sofisticado ¿y tierno? En este sentido, y si buscamos paralelismos con los dos grandes dibujantes del personaje —Barry Windsor-Smith y John Buscema—, podríamos decir que, a excepción de su rostro —más parecido al que trazó el autor norteamericano (rasgos felinos, ojos profundos, etc.)— Momoa me recuerda mucho más al Conan estilizado y esteticista de Windsor-Smith, que al gigante hercúleo dibujado por Big (valga la redundancia) Buscema y por Frazetta, aunque tanto la ropa como las actitudes le acerquen mucho al de estos dos últimos, más que al del exquisito autor británico.

 


Sin embargo —y aunque todavía no hemos tenido ocasión de conocer su actuación—, creo que el aspecto del actor hawaiano es mucho más impersonal y sosainas que el de Schwarzenegger, resulta más "estandarizado" y, además, parece estar sobreactuado, pues abusa excesivamente de los gestos, poniendo una cara de bruto brutote y de bárbaro barbárico que, en realidad, no tiene, pero que al ex-gobernador de California le sobraba desde cualquier lado que lo mirases.



Esperemos, en todo caso, al 19 de agosto próximo para hacernos una idea más precisa de la nueva interpretación que el cine ha hecho de este clásico de la cultura popular occidental.



¿A ver? ¿Quién les da más miedo? ¿Con cuál de los dos preferirían no tener que enfrentarse? ¿Con el Tito Chuache (como llaman simpáticamente en este blog al primer Conan), o con el bello Jason? Yo, desde luego, lo tengo clarísimo... de momento.

* * *

NOTA: Después de tener redactado el texto de la entrada, y mientras buscaba material gráfico con el que ilustrarla y enriquecerla, me he topado con un amplio comentario dedicado a Conan que el amigo PAblo ya publicó en su blog el año pasado, a raíz de las aparición de las primeras imágenes de esta nueva adaptación cinematográfica que ahora está a punto de estrenarse. A él remito, por tanto, como no podía ser de otro modo (y según aconsejan las reglas de la cortesía, de la probidad científica y de la primicia informativa). ¡Si con razón digo yo que nunca he sido un buen "howardiano"!

27 comentarios :

  1. Lo confieso, fui de los tuyos. Esos libritos Vértice que empezaban con una pagina con las firmas de un monton de gente entre los que figuraba un tal Stan Lee nunca me atrajeron. Ni Kirby, ni siendo el rey, pudo conmigo. Los chistes que hacían mientras peloeaban nunca me hicieron gracia, eran irreales, los malos eran exhorbitados, el mundo siempre estaba en juego,... en fin, que te voy a contar que tu no sepas.

    ResponderEliminar
  2. Pero Conan fue una excepción. Tardía, pero me gustó.

    ResponderEliminar
  3. ¿Qué hay Emilio?

    Menos mal que oigo a alguien decir que Kirby ni fú, ni fa. Es que..., a mí..., a mí... me... me ocurre exactamente lo mismo... ¡Y me siento un poco culpable, la verdad...!

    No puedo negar que Steve Ditko siempre me llamó la atención por su personalísimo estilo y también Buscema (que, como digo en la entrada, ahora estoy revisitando). Pero poco más, la verdad. Es ahora, con el visionado de las nuevas películas basadas en personajes de la Marvel que se están haciendo, como he llegado a conocer la historia de muchos superhéroes. Quizá por todas esas carencias, la lectura de la obra que ha revolucionado el género --Watchmen-- tampoco supuso para mí demasiada conmoción. Vamos, que me quedé un poco como estaba (pese a que ves en el guión y en la construcción de los personajes que está alejada, por completo, del universo original de los superhéroes, aunque trate de ellos).

    ResponderEliminar
  4. En cuanto a Conan, bueno además de haberme acercado al personaje en fecha tardía, es que lo he hecho sobre todo por el dibujo (Buscema, Windsor-Smith), más que por los guiones. Las historias, ¡por Crom!, he de confesar que tampoco me atraen demasiado. Y reconozco que es un problema mío con relación al género de la fantasía heroica, que me produce cierto rechazo por ese mismo ambiente de irrealidad que veo en los tebeos de superhéroes. Creo que el cupo de los ambientes fantásticos ya lo tengo cubierto con la Tetralogía de Wagner y, un poco también, con ese universo paralelo al del genial músico de Leipzig que creó Tolkien (universos en los que confluyen las tradiciones mitológicas grecorromana, germánica y céltica). Fuera de eso...

    Pero conste que tampoco soy defensor de lo hiperrealista. Por ejemplo, el género biográfico --que tan en boga está ahora con lo de la moda de la novela gráfica-- tampoco me llama demasiado la atención.

    Un abrazo (pero sin apretar demasiado, que nos quedamos sin aire).

    ResponderEliminar
  5. Yo no llego a tanto. Tolkien me entusiasma. Me gustan sus películas, sus novelas, y hasta sus muñequitos, que tengo todo un ejercito pintado por mi. Pero Tolkien tiene calado, profundidad, pero lo de Stan LKee no tiene nombre, sinceramente, no me gusta.

    ResponderEliminar
  6. Ditko es diferente, tiene una fuerza especial. Watchmen si me gustó en su día, muchísimo, pero Kirby, lo siento, igual que Stan.

    ResponderEliminar
  7. ¿Y la BSO de Basil? Que te parece, creo innauguró un tipo de música de cine que lo veo repetido por todas partes. Y tiene un buen nº de años, y no pierde vigencia.

    ResponderEliminar
  8. La primera foto ¿es una figura de metal, de esas que valen un ... y parte del otro?

    ResponderEliminar
  9. EMILIO dijo...

    "Tolkien me entusiasma. Me gustan sus películas, sus novelas, y hasta sus muñequitos, que tengo todo un ejercito pintado por mi".

    --------

    ¿Entonces disfrutarías como un enano nibelungo con las películas de Peter Jackson, no? ¿O eres un purista en cuestiones tolkienianas y te parece que el neozelandés desnaturalizó las novelas originales? Yo, la verdad, sin ser un fan del escritor británico, reconozco que la trilogía es magnífica. De las mejores películas del género que se han hecho. Y no me refiero, sólo, a los efectos especiales --soberbios, incomparables--, sino del propio tratamiento de la historia, de la adaptación y del modo en que Jackson ha dirigido todo. En ningún momento se te hacen aburridas las películas, ni siquiera Las dos torres, que tiene un ritmo narrativo más lento y una multiplicidad de líneas argumentales que ralentizan la acción. Grandes películas, sí señor.

    ¿Y qué noticias tienes de El hobbit? ¿Qué te parecen los tráileres que se han hecho públicos? Fíjate que yo me he enterado sólo hace unos días de que se estaba filmando esa nueva película tolkieniana...

    ResponderEliminar
  10. EMILIO dijo...

    "Ditko es diferente, tiene una fuerza especial".

    ----------

    Efectivamente. En la aparente simplicidad de su dibujo --porque reconozcamos que no posee el perfeccionismo formal de un Romita Sr.--, Ditko despliega un estilo lleno de energía, de personalidad. Esas cabezas tan extrañas, esos rostros tan personales, esos escorzos tan atormentados... Magnífico. Y sus trabajos en historias de terror: estupendos.

    ResponderEliminar
  11. La trilogía de Peter Jackson es total, no sabría decir cuantes la he visto. Y mira que esas películas me suelen decepcionar, pero es la primera vez que mi imaginación se ha quedado corta. Los personajes parecen como si me los hubieran sacado de la cabeza, no desmerecen en nada la idea preconcebida que tenia de ellos.

    La escena del Balroig, corriendo por el interior de la mina de Moria es genial, la arenga de Trancos a los elfos ("no tengais piedad, porque no la van a tener con vosotros"), la muerte de Haldir en la batalla del abismo de Helm, la aparición de Gandalf al amanecer del tercer día, la arenga de Theoden a los de Rohan, antes de la últma gran cabalgada, los Rohirrim, la muerte del Nazgul, ...
    y el aaque de ls fantasmas, el desembarco previo, los olifantes, ...

    quizas un detalle que no me gustó, el canto del final, ...

    del Hobbit no he visto nada, pero la novela es muy inferior a la trilogía. Y Bilbo no es Frodo,l y el origen de Gollum ya lo conocemos, y ... ¿?

    ResponderEliminar
  12. Compré de saldo en el VIPS dos libros sobre cómo se hizo la película, no tienen desperdicio.

    ResponderEliminar
  13. A Ditko lo he conocido hace poco, pero tiene unos personajes atormentados geniales. Y los relatos de EC tienen su aquel, casi todo tiene un punto del que te puedes entusiasmar, pero a Lee/Kirby no se lo encuentro.

    ResponderEliminar
  14. EMILIO dijo...

    "¿Y la BSO de Basil? Que te parece, creo innauguró un tipo de música de cine que lo veo repetido por todas partes. Y tiene un buen nº de años, y no pierde vigencia".

    ---------------

    También estoy de acuerdo en eso. De ahí, precisamente, la grandeza del trabajo de Poledouris. Mezcla con enorme eficacia los momentos épicos (extraordinarios) con los de mayor intimidad, y da como resultado una partitura que funciona magníficamente a todos los niveles.

    No conozco bien el campo de las bandas sonoras, pero parece evidente que el uso de elementos rítmicos que recuerdan mucho la música tribal trabajados debidamente y engarzados en la parte sinfónica de la partitura creo que ayuda bastante a crear ese efecto de "primitivismo" y aleja el trabajo de Poledouris de lo que se había venido haciendo anteriormente en el cine. Pensemos, por ejemplo, en otras partituras miticas de tipo épico (Ben-Hur, o El Cid, sin ir más lejos): se trata de una música que, aún adoptando ciertos motivos y temas de carácter ambiental --por ejemplo todos los que tienen que ver con las legiones romanas, interpretados con los metales-- sigue manteniendo una estructura concertística bastante tradicional.

    Claro, que también hay que considerar el hecho de que, antes de Conan the Barbarian, tampoco se habían hecho muchas películas de esta temática, luego el camino explorado por Poledouris estaba casi virgen.

    ResponderEliminar
  15. EMILIO dijo...

    "Compré de saldo en el VIPS dos libros sobre cómo se hizo la película, no tienen desperdicio".

    -----------

    Si eran unos volúmenes en los que se contaba, entre otras cosas, como se hicieron los diseños de los personajes desde luego puedes asegurar que no tienen desperdicio.

    O sea, que la trilogía de Jackson te parece que ha respetado bastante bien el espíritu de la obra literaria original. La verdad es que el neozelandés hizo un grandísimo trabajo. ¡Y vaya esfuerzo!

    ResponderEliminar
  16. EMILIO dijo...

    "La primera foto ¿es una figura de metal, de esas que valen un ... y parte del otro?".

    --------

    Pues no lo sé, la verdad. Encontré la imagen navegando por la red y mientras buscaba algo con que ilustrar la entrada. La ví y me pareció que la pose del muñeco --pensando como dubitativo-- podía tener gracia para encabezar una entrada en la que se pide decidirse por dos opciones.

    Pero, desde luego, parece que se trata de una figura de buena calidad. Está bastante detallada...

    ResponderEliminar
  17. EMILIO dijo...

    "No me gusta dejar el contador en 13".

    ---------

    No te apures. Charlando conmigo es difícil no superar la décimotercera entrada (e, incluso, la vigesimotercera)... Je, je, je...

    Soy prolijo por naturaleza (nibelúngica, claro está).

    ResponderEliminar
  18. Te cuentan todos los entresijos de la trilogía. Desde como se diseñaban con plastilina las cabezas de los orcos (de uno de ellos no conseguían la expresión, hasta que a alguien se le ocurrió chupar un limón),hasta el armamento (no daban con la tecla hasta que trajeron un experto en armamento medieval). Los escenarios son una pasada, todo con ordenador, pero para alimentar al ordenador, primero habia que dibujar a mano y ejar volar la imaginación. Hay detalles de los vestuarios, de dibujos de lo mas insospechado.

    Y, por cierto, ¿sabes de donde salió el equipo técnico que estaba en Nueva Zelanda? Ni mas ni menos que el que hacía los telefilms de Hércules y Xenna.

    ResponderEliminar
  19. Sí, entonces creo que son los libros que vi en cierta ocasión en un centro comercial... Tenían, desde luego, muy buena pinta, pero como no estaban de oferta, pues no los compré.

    La verdad es que una buena parte del éxito de la trilogía --la mayor, quizá-- procede del soberbio trabajo realizado por los técnicos de Weta Workshop. En mi caso concreto, no he visto nunca unos efectos especiales tan espectaculares y creíbles como los de El señor de los anillos. Todo, absolutamente todo --desde las criaturas fantásticas, hasta el cuidado y el mimo con que están hechos los diseños de vestuario, armamento, ciudades, etc.--, todo, en definitiva, es soberbio. Claro, que también ayudó sobremanera la presencia de dos artistas conceptuales de la talla de Alan Lee y John Howe, verdaderos inspiradores del "ambiente" general de la trilogía. Una maravilla, en todo caso.

    ResponderEliminar
  20. Es sorprendente el esfuerzo a todos los niveles que supone sacar adelante una película como esta. Tengo abierto el libro por los dibujos de Alan Lee para recrear Rivendel. Un pedazo de dibujo y al pie pone "...ilustración conceptual preliminar para el esquema de color ... me limito a organizar ideas con una composición pequeña y simple ...", ¡¡vaya nivel!!.

    O los dibujos de John Howe sobre Hobbiton, perfectamente construibles, y dice "es solo para dar una idea general ..." vamos, con gente así se apunt uno a lo que haga falta.

    ResponderEliminar
  21. Emilio, ¿harias el favor de darme los datos editoriales de los dos libros que comentas? Porque yo no recuerdo, ni de lejos, cómo se titulaban y quién era el autor. Es que, como soy tan caprichoso y me has dado una sana envidia, pues estaba pensando en intentar buscarlos para ver si los consigo...

    Y efectivamente: lo del cine es cosa aparte. Allí sí que se hacen las cosas a lo grande. Pero es que no veas la pasta que sacan luego de esa labor previa. ¡No te digo nada lo que tuvieron que cobrar Lee y Howe por el trabajo (soberbio) realizado!

    ResponderEliminar
  22. Debo confesarle que Conan nunca ha despertado en mí ninguna emoción. Es más, no recuerdo haberlo leído de niña y no tan niña.

    Su versión cinematográfica tampoco me llamó la atención. Vi la del Tito Chuache (jejeje me gusta ese alias) más que nada por mi hijo y ni fu ni fa. No consiguió hacer creíble la ilusión, la fantasía. No sé si me explico.

    Sin embargo, la trilogía la he visionado unas cuantas veces. Ya son palabras mayores.

    No crea que le tengo olvidado, querido Alberich, le leo y siempre con gozo, créame. La cosa es que una se hace pequeña ante tanta sabiduría. Disfruto leyéndoles, señores.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  23. Te he enviado por @ las portadas, son de minotauro, como las novelas.

    ResponderEliminar
  24. ¿Hola otra vez, Emilio?

    He visto el comentario que me has dejado aquí y me he ido al correo electrónico.

    Ya he visto tus mensajes y los he respondido. No sé qué verás antes. En cualquier caso, muchas gracias por tu amabilidad.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  25. Pero bueno, BALSERILLA, cuánto tiempo sin leerte (¿nos empezamos a tutear, si te parece bien?).

    Lo de Conan lo entiendo (a mí también me pasó), pero si aún persiste el desinterés, quizá es que hayas probado poco el personaje. Yo, desde luego, me he acercado a él --como digo en la entrada-- más por el dibujo, porque las historias --lo confieso-- siguen sin llamarme demasiado la atención.

    En cuanto a la película, la verdad es que el bueno de Arnold tiene cosas bastante mejores que Conan the Barbarian o la secuela de Conan the Destroyer. Podríamos decir que, con el tiempo, ha llegado a no ser mal actor (para películas de su género, claro). Si no las has visto (aunque imagino que sí), yo te recomendaría Depredador (Predator) y Desafío total (Total Recall). En cuanto a Robocop, es todo un clásico, pero a mí me gusta menos que las dos anteriores.

    Aunque tampoco debes tomar esto como el Oráculo de Delfos, pues yo no me conozco la filmografía de Schwazenegger, ni mucho menos.

    Estoy completamente de acuerdo con lo de la trilogía de Peter Jackson: eso ya son palabras mayores (pero muy mayores). De hecho es una de las pocas cosas que me han gustado del cine actual en muchos, muchos años...

    ¿Cómo es eso de hacerse pequeña, Balserilla? ¿Y ante tanta sabiduría? ¿Pero qué sabiduría, mujer? ¡No exageres! ¡Que tampoco estamos en un blog de Física cuántica...! Un lugar de encuentro: eso es lo único que quiere ser este Nibelheim. Un sitio abierto por completo a todo aquel que desee entrar y opinar. Y sin control de ningún tipo sobre los comentarios. Sólo la buena educación y el respeto hacia mí (que para eso abro las puertas de mi casa de par en par) y hacia todos los demás que vienen a visitarme.

    La verdad es que todo lo que escribo en el blog --con la excepción de algún trabajo de más enjundia que lleva algo de investigación-- lo hago con una finalidad muy personal: ordenar mis propios pensamientos y fijar con mayor precisión en mi cabezota hechos o acontecimientos concretos (por ejemplo, las representaciones operísticas) cuyo recuerdo, de otra manera, se iría difuminando con el tiempo. Hombre, también escribo para que la gente lo lea y comparta sus opiniones conmigo --no lo niego--, pues en caso contrario lo redactaría todo en un simple editor de textos y lo guardaría), pero la finalidad esencial es la que ya he dicho: ordenar ideas sobre temas que me gustan o apasionan (los tebeos, la ópera...) y compartirlas con los demás. De modo que, ya sabes: a opinar se ha dicho...

    Un beso virtual.

    ResponderEliminar
  26. Se le tiene que dar el beneficio de la duda, creo que hizo un gran trabajo en juego de tronos como Drogo creo que lo hará igual de bien.

    ResponderEliminar