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sábado, 17 de mayo de 2014

"EL COLECCIONISTA", DE SERGIO TOPPI, EDITADO POR NINTH EDICIONES (Y ENTREVISTA CON EL MAESTRO MILANÉS)



BUENO, pues seguimos hablando de novedades editoriales. En esta ocasión se trata de otra obra que está a punto de aparecer, y cuya salida esperábamos desde hacía muuuucho tiempo. En efecto, una vez abandonado, a lo que parece, el intento de edición de la misma por parte de la fantasmagórica editorial Nuevas Fronteras del Arte —que dejó el proyecto colgado en el aire, sólo con un anuncio que no pasó a más—, y considerando que Ninth ya ha empezado a publicar en nuestro país (y a buen ritmo) algunos otros trabajos del gran maestro milanés, era lógico que esta esperanzadora editorial española —cuya labor empieza a resultar verdaderamente interesante— terminara sacando a la luz, más pronto que tarde, la que puede ser considerada una de las obras más populares y emblemáticas de Sergio Toppi: El coleccionista, serie con personaje fijo que realizó a petición de su amigo Sergio Bonelli (quien también había pedido a Dino Battaglia la creación de otro título con protagonista recurrente, que terminaría siendo L'Ispettore Coke) y cuya debut se produjo en las páginas del número 7 de la revista L'Eternauta (1982).



Imagino que, como los dos anteriores volúmenes publicados hasta la fecha (que reseñamos aquí y aquí), este nuevo libro de Ninth se apoya en la edición que realizó a finales de 2010 la casa francesa Mosquito, cuyo máximo responsable tanto ha hecho (y sigue haciendo) por difundir la obra de Toppi, desaparecido en agosto del año 2012. A partir de aquí, y tomando como referencia los pocos datos técnicos que la editorial española ha proporcionado (número de páginas, etc.), deduzco que estarán incluidos todos los álbumes que el milanés dibujo: los cuatro títulos que se publicaron originalmente en L'Eternauta (Il calumet di pietra rossa/Le calumet de pierre rouge, L'obelisco della Terra di Punt/L'obélisque Abyssin, La lacrima di Timur Leng/Le joyau Mongol y Lo scettro di Muirdeagh/Le sceptre de Muirdeagh), y el último que realizó directamente por encargo de Michel Jans para Mosquito (La collana di Padmasumbawa/Le collier de Padmasumbawa).


He aquí el texto que nos ofrece Ninth en el resumen de prensa que ha preparado para presentar la novedad:
«Se dice que existe un hombre que recorre el mundo buscando los objetos más inusitados: pipas que predicen el futuro, lágrimas solidificadas que rememoran batallas, obeliscos que te convierten en rey, cetros que mueven peñascos, collares que te dan poder sobre cosas y seres... Ese hombre no busca esos objetos por su valor material, su antigüedad o su belleza, sino por su historia. Y no los quiere para exhibirlos luego, pues, tras haber investigado tanto su historia, los considera objetos muy personales. Es un hombre rico que se pueve por el mundo como un vagabundo, siempre alerta, siempre implacable, capaz de todo por conseguir su objeto deseado. Nadie sabe quién es ni cómo se llama, sólo que es El Coleccionista».

La salida del volumen está prevista para el próximo día 23 y las características técnicas del mismo son las siguientes:

22 x 29cm
252 páginas
Cartoné
B/N
35 euros
ISBN: 978-84-942476-8-2

Otra gran noticia que viene a sumarse, pues, a las interesantísimas novedades editoriales que están saliendo en estos últimos tiempos. Los aficionados, desde luego, podemos estar contentos (a pesar de los disgustos que los editores nos dan, de vez en cuando, con sus experimentos y sus intentos fallidos). No todo iba a ser perfecto, ¿verdad?

Y ahora, como complemento a la entrada incluyo la traducción de una entrevista que le hicieron a Toppi, a propósito de El coleccionista. Ignoro la fecha de su realización (desde luego es anterior a 2010), pero fue llevada a cabo por Kamil Plejwaltzsky. El lector interesado puede leerla en el francés original si entra en el site Bede-News y pincha en el siguiente enlace.


* * *

EL COLECCIONISTA.
ENTREVISTA CON SERGIO TOPPI



¿Cómo nació el personaje de El Coleccionista?
Es un poco difícil de explicar. Yo no deseaba hacer el clásico personaje heroico, enderezador de entuertos, un gigantón rubio con tupé y grandes bíceps. Quería alejarme de estos clichés... En principio, la idea fue una sugerencia de mi editor, Sergio Bonelli. Para la colección Orient Express pidió a cada uno de sus dibujantes la creación de un personaje que saliera en varios álbumes. Nos insistió mucho a Battaglia y a mí porque sabía que nosotros no teníamos un personaje recurrente. Por ello creó Battaglia su Inspector Coke. Bonelli nos dio total libertad a la hora de elegir.


Pero volviendo a los orígenes del personaje, yo deseaba crear alguien muy diferente a mí y tomarme una especie de revancha respecto de mi vida: él es desenvuelto y resolutivo, yo no lo soy; el tiene largas piernas, yo las tengo cortas; le sucede de todo en su vida, lo que no es mi caso. Todo lo contrario de mi pequeña existencia burguesa. Se trata, sin duda, de una forma de alteridad a mi tranquila cotidianeidad, que discurre tras una mesa de dibujo. Algunos dicen que es malvado... En realidad es una verdadera y auténtica inmundicia, ciertamente refinado, pero siempre dispuesto al crimen para obtener lo que desea. Un personaje extraño e irónico, en suma.



¿Cómo es que la serie se ha detenido después del cuarto episodio? En un libro dedicado a su obra aparecido el año pasado en Italia me sorprendió ver que casi todos los testimonios de homenaje de sus colegas hacían referencia a El Coleccionista. Esto indicaría el profundo impacto de esta obra a lo largo de los años...
Pienso que esto se debe, como siempre, al hecho de que la serie no ha encontrado el favor del gran público. Ciertamente el medio de los dibujantes profesionales la ha apreciado, pero es una franja muy particular de lectores. No obstante sí he podido constatar en estos últimos años que no ha dejado de estar presente en la memoria de la gente. Hay lectores muy jóvenes que me conocen a través de esta obra, lo que me sorprende gratamente.

Al contrario que los héroes clásicos su Coleccionista no tiene junto a él a ningún personaje secundario, ningún amigo o servidor... ¿No afecta esto a su profundidad psicológica?
Sí, yo lo he querido así, sobre todo porque se trata de un carácter extremadamente individualista. Se basta a sí mismo y no tiene necesidad de justificarse ante nadie.

No sabría decirle si esto le condiciona de algún modo a nivel de la descripción de su psicología. Para ser sincero, nunca me he hecho esta pregunta. El hecho de que mi personaje surja de ninguna parte y desaparezca en la nada contribuye a su aspecto misterioso. Esto le hace, sin duda, más fascinante... ¡Por tanto que lo sea! En el único episodio en que da algunos datos sobre él mismo (Le calumet de pierre rouge) lo hace de modo extremadamente sucinto. Nos dice, sólo, que es inmensamente rico, que tiene plantaciones de té, una colección importante... ¡Pero nada más! Algunos lectores que lo han estudiado con más atención, han llegado a la conclusión de que es inglés. Para mí no lo es, a pesar de ser elegante y excéntrico de muchas maneras. La incertidumbre acerca de su origen es un elemento que me gusta. Uno de mis libros favoritos es Los tres mosqueteros, y gran parte del encanto de la novela reside en el hecho de que, aparte de D'Artagnan, no sabemos nada de la historia de los otros mosqueteros. En uno de los duelos contra los ingleses, por una estúpida razón de etiqueta, estos últimos quieren saber a qué atenerse: no pueden batirse a muerte más que con caballeros. Athos se acerca a uno de ellos y le enumera al oído sus títulos, advirtiéndole que ahora que los conoce está más obligado que nunca a matarlo (1). En este momento del relato no se conoce todavía la identidad de los tres mosqueteros. Esta atmósfera misteriosa siempre me ha resultado satisfactoria.


Usted ha retratado a su personaje sin ningún tipo de almacén, sin ninguna "fortaleza solitaria" para almacenar los objetos que ha ido coleccionando por los cuatro rincones del mundo
En efecto, estos objetos no los ha ido reuniendo por su valor, sino porque le satisfacía. No tienen ningún valor comercial. La única cosa que le da al personaje una dimensión más humana es el hecho de que, en términos generales, toma partido por los perdedores, por los pueblos oprimidos. La única vez que va a tener un comportamiento negativo será en El calumet de piedra roja, donde le hará una buena jugarreta a Crazy Horse. Sin embargo, he de admitir que este aspecto inquietante de su personalidad no me desagrada, pues no es alguien fundamentalmente "bueno".

Una cosa que me ha llamado la atención en los cinco episodios es que El Coleccionista siempre está inmerso en la Naturaleza y en los grandes espacios abiertos...
He de reconocer que, en general, no me gusta dibujar paisajes urbanos y arquitecturas, excepto, tal vez, edificios primitivos como iglesias románicas o castillos.

Esto se debe a que no soy demasiado preciso y a que lo que hago adolece de un exceso de detalles. La Naturaleza me conviene mucho más. Los paisajes salvajes, los árboles y las rocas me inspiran gráficamente mucho más. Siento, igualmente, una gran fascinación por los animales. Todo esto es más elocuente a mis ojos y, por tanto, funciona necesariamente mejor.

No podemos decir que la representación de las estructuras urbanas sea algo que abunde en la producción
de Toppi, pero tampoco es inexistente (aunque se plantea siempre con ese onirismo tan propio
del italiano y en una marcada contraposición con la naturaleza)


Por hablar del quinto episodio de la serie, El collar de Padma Sumbawa, ¿por qué ha elegido esta vez como escenario el Tíbet?
Pues volviendo a la cuestión anterior, le diré que porque me encantan las montañas. Esos grandes espacios y ese marco tan rico en variaciones de todo tipo dan amplitud a la historia. La segunda razón tiene que ver con el período histórico [en que se desarrolla el relato]. El Tíbet ha estado siempre ligado a acontecimientos muy interesantes, debido a su proximidad al coloso chino, que siempre ha ejercido su influencia sobre él. El período de los señores de la guerra es, para un narrador de historias, particularmente estimulante. Los personajes eran muy pintorescos. A esto es necesario añadir, sea o no verdad, la amplia reputación de país donde la magia y lo sobrenatural están presentes de manera cotidiana. Hay toda clase de secretos, de misterios alrededor de los monasterios... Yo no sabría decir cuánto de todo esto es real o no, pero toda esa atmósfera, todo ese conjunto resultan verdaderamente cautivadores.

La montaña imponente, amenazadora, aparece siempre, como se ve, en la obra de Toppi
(aquí en una página de El calumet de piedra roja)


¿Cómo se ha documentado sobre el período histórico y los escenarios? Usted evoca, por ejemplo, a un monje tibetano, Padma Sumbawa, que tiene parentesco con un personaje histórico, el religioso budista Padmasambhawa...
He leído muchos libros a fin de dar un mínimo de credibilidad a la historia. Tal como ha señalado usted, Padma Sumbawa es, efectivamente, venerado como santo por los tibetanos. Yo me inspiré en él de modo lejano, más como un personaje mítico o referencial. Sin embargo he decidido cambiar su nombre. Se trata de un rey poderoso que pertenece a una familia que practica una política secular. Sus mayores poseían grandes dominios y se embarcaban regularmente en guerras. Y lo mismo ocurre con las dos órdenes religiosas de los lamas amarillos y los lamas rojos [que aparecen en la historia]: son órdenes que existieron realmente y que estaban enfrentadas por causa de numerosas fricciones. En general, todas mis alusiones a la Historia están documentadas. En El obelisco abisinio todos los hechos relativos a la batalla de Adua (2) de 1896 son históricos. Yo había leído los informes etíopes. Las palabras que atribuyo a Menelik son auténticas. Debo decir que encuentro un gran placer en introducir estos acontecimientos históricos en mis relatos.


Uno tiene la impresión de que sus personajes están empujados por la fuerza del destino (el joven español de La leyenda del Potosí, que debe completar su búsqueda...). ¿Por qué la "necesidad" (o el destino) son tan importantes en sus historias?
En el caso de La leyenda del Potosí, me parece que la fuerza del destino constituye el pretexto y la razón de toda la narración. Es el resorte que empuja al personaje a tomar sus decisiones y a realizar sus actos. Está claro que se trata de un pretexto necesario para el desarrollo de este tipo de historia. Creo, de manera inmodesta, haber tenido en este registro ilustres predecesores.

¿Reanudará su actividad El Coleccionista? ¿Lo desea usted? ¿Tiene ya nuevas ideas?
Es el editor quien debería responder a esto (risas dirigidas a Michel Jans)... Si el público lo pide yo continuaré con placer la serie. ¿Quizá le he dado la impresión de que he puesto límites para dibujarla? Todo consistirá en encontrar el argumento: la historia es siempre lo más difícil de construir. La realización misma resulta siempre un verdadero placer. Para nosotros, dibujantes de historieta, escribir una historia coherente es siempre el aspecto más delicado de nuestro trabajo. Sería necesario que le mostrara a usted todos los borradores sucesivos de guión que llego a realizar. Debemos construir una lógica narrativa muy precisa y es ahí donde reside la verdadera dificultad.


¿Cómo lo hace usted? ¿Escribe la historia, después un story-board...?
No, no hago story-board. Por el contrario, garabateo páginas y páginas. Escribo y reescribo todo el tiempo sin parar. Es un trabajo ingrato... Encontrar el punto de partida de un relato, organizar las secuencias, verificar su credibilidad... Esto es lo más apremiante y necesario de todo. Yo siempre he puesto un gran cuidado a la hora de obtener la documentación, incluso cuando ésta era menos rica y variada que ahora y acceder a ella resultaba más difícil. En lo que concierne a la realización, una vez que el conjunto está globalmente definido, avanzo página tras página. Por lo que respecta al coloreado, éste depende de los contratos con las editoriales: realizado a partir de fotocopias o directamente sobre las planchas. Teniendo en cuenta que, para el resultado final (y salvo casos excepcionales), hay que contar siempre con la clemencia de los dioses.

No es fácil mantener el interés de una historia en tanta cantidad de páginas. No se puede plantear una intriga en tres páginas y desarrollarla luego sin problemas en otras veinte... En todo caso, para mí resulta difícil.

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(1) La anécdota pertenece al capítulo XXXI de Los tres mosqueteros: "Ingleses y franceses". En realidad, lo que Athos le dice al inglés es que, después de haberle forzado a darse a conocer y puesto que quiere seguir permaneciendo en el anonimato por diversas razones, ahora tendrá que matarlo. El diálogo se desarrolla en los siguientes términos:


«— Se juega con todo el mundo, pero uno sólo se bate con sus iguales.
— Eso es justo —dijo Athos. Y llevó aparte a aquel de los cuatro ingleses con el que debía batirse y le dijo su nombre en voz baja.
Porthos y Aramis hicieron otro tanto por su lado.
— ¿Os basta eso —dijo Athos a su adversario— , y me creéis tan gran señor como para hacerme la gracia de cruzar la espada conmigo?
— Sí, señor —dijo el inglés inclinándose.
— Y bien, ahora, ¿queréis que os diga una cosa? — repuso fríamente Athos.
—¿Cuál? —preguntó el inglés.
— Nunca deberíais haberme exigido que me diese a conocer.
— ¿Por qué?
— Porque se me cree muerto, porque tengo razones para desear que no se sepa que vivo, y porque voy a verme obligado a mataros, para que mi secreto no corra por ahí.
El inglés miró a Athos, creyendo que éste bromeaba; pero Athos no bromeaba por nada del mundo».
(2) Adoua en el francés original. No existe en español, creo, una grafía exacta para el topónimo de esta ciudad —enclavada en Etiopía (la antigua Abisinia) y escenario de la famosa batalla que enfrentó al ejército colonial italiano con las tropas del rey Menelek II—, pues también se ve escrito con las variantes (más exóticas) de Adwa, Adowa o Aduwa.

sábado, 5 de abril de 2014

"WARRAMUNGA-M'FELEWZI", DE SERGIO TOPPI



LA que podríamos denominar "Biblioteca Toppi" sigue adelante su camino en Ninth Ediciones. Así, desde hace algo más de un mes (concretamente desde el 28 de febrero pasado) el lector interesado ya tiene en los anaqueles de las librerías especializadas el segundo volumen de los dedicados al maestro italiano: Warramunga-M'Felewzi. Un libro que, como el precedente (Myetzko-Ogoniok), incluye otras dos historias que, en este caso, fueron dibujadas por el milanés tras el cambio de milenio y cuando se encontraba en plena y fecunda madurez creativa, estimulado por la "carta blanca" que le concedió el editor francés Michel Jans a través de su editorial Mosquito, de la que ya hemos hablado en este blog largo y tendido en diferentes ocasiones (por ejemplo aquí, aquí y aquí).

Ambos relatos vuelven a tratar un tema muy querido por Toppi, y sobre el cual reflexionó, una y otra vez, a lo largo de su carrera: el encuentro —o deberíamos decir mejor el desencuentro, pues dicho contacto se produce de manera traumática y violenta— entre el hombre moderno y urbano y el hombre que podríamos denominar "primitivo". Lleno de prepotencia tecnológica y moral el primero y depositario, el segundo, de una sabiduría ancestral y espontánea, en la que lo mágico juega un papel fundamental y que casi siempre termina saliendo triunfador en el choque. En ambas historias los finales se dejan abiertos y queda a elección del lector decidir si los "perdedores" lo son por factores reales y tangibles o, por el contrario, a causa de consecuencias derivadas de elementos sobrenaturales.


En Warramunga (una historia corta publicada directamente por Mosquito en 2002) Toppi nos sitúa en la sabana de Australia, mostrándonos a dos malvados y codiciosos asesinos sin escrúpulos que huyen de los representantes de la ley y se topan con un enigmático aborigen que da nombre al relato. Desconocemos su procedencia y su destino (ambos llenos de misterio), pero el personaje jugará un papel "corrector" fundamental al final de la historia, que resulta verdaderamente inesperado y desconcertante para el lector. En este caso la Naturaleza, bien que auxiliada por cierto fenómenos preternaturales, terminará poniendo las cosas en su sitio y restaurando el orden natural previo a la alteración llegada con el hombre blanco. Se trata de un estupendo trabajo en el que lo sobrenatural, lo arcano y lo místico se mezcla con lo cotidiano y actual, dando como resultado esas atmósferas un tanto oníricas tan características en los trabajos guionizados por el propio Toppi. Muy recomendable, además de sorprendente.


En M'Felewzi (aparecida en 1985, dentro del número 9 de la revista Corto Maltese), Toppi nos traslada al misterioso continente africano, uno de sus escenarios favoritos, para mostrarnos los efectos de la crueldad del hombre blanco colonizador en todo su apogeo. De nuevo opone la prepotencia de la civilización occidental —representada aquí por dos bóeres o afrikáneres holandeses— a la sencillez, cordura y lógica aplastante de la vida de los nativos de Sudáfrica. El final, sin embargo —tan impactante como el de la historia anterior, aunque con un toque de ironía mucho más acusado—, nos enseña que en todas partes cuecen habas y que el hombre, cuando tiene la menor oportunidad, no puede evitar ser un deprededor de sus congéneres.


Se confirma en este segundo volumen, como ya señalamos al anunciar la publicación del primero, que la edición procede de la francesa de Mosquito, tal como puede verse en la selección de historias, en el diseño general de los libros y, sobre todo, en el propio copyright, que así lo indica. El tamaño (21 x 29 cm.) es, quizá, algo menor que la original, pero sigue siendo suficiente para que puedan apreciarse a la perfección los dibujos del maestro milanés. Este segundo volumen tiene 64 páginas en blanco y negro y va, como el anterior, encuadernado en cartoné. Esperemos que el precio, asequible sin duda, facilite la venta y la continuidad de esta "colección" con la obra de Toppi por parte de Ninth Ediciones, pues la consideramos imprescindible.

Así sea...

miércoles, 9 de octubre de 2013

NINTH EDICIONES PUBLICARÁ A SERGIO TOPPI


SI anteayer hablábamos de una importante novedad editorial que se ha producido en Francia durante este mes de octubre en torno a la obra de Sergio Toppi —me refiero, claro está, a la publicación del integral de Sharaz-De, por obra y gracia de la inefable Editions Mosquito—, hoy tenemos que hacernos eco de otra noticia aún más significativa e importante, puesto que afecta a nuestro país. Me refiero al inicio de lo que parece ser una nueva colección dedicada al maestro milanés, que va a salir adelante —si los hados son propicios y Wotan no lo impide— gracias al empeño de la joven Ninth Ediciones.



Esta editorial comenzó su andadura hace poco (la gestación se remonta al año 2011, pero el nacimiento se produjo sólo en 2012) y es conocida, sobre todo, por ser la responsable de la revista Ninthcomic, publicación especializada que se dedica al estudio de la historieta (preferentemente la europea) y de la que han salido tres números hasta el momento. Y precisamente en el último de ellos (el número 2, que ya está a la venta) se ha incluido un largo artículo monográfico dedicado a Sergio Toppi que firma Yexus. Con él, imagino, los responsables de Ninth pretenden ir abonando el terreno entre los aficionados y prepararlo para la posterior aparición, en el mes de noviembre, del volumen inaugural de esta (¡esperemos!) nueva colección.


El primer título que Ninth tiene pensado ofrecer a los aficionados, y con el que han decidido dar el primer paso en la edición de material historietístico propiamente dicho, es el volumen Myetzko/Ogoniok, compuesto por dos historias que Toppi dibujó a finales de los 80 y principios de los 90 del pasado siglo, y que aparecieron publicadas, por vez primera, en la revista especializada romana Comic Art. Myetzko lo hizo en los números 55-56 de 1989 y Ogoniok en el número 96 del año 92.

Ambos relatos abordan el tema de lo sobrenatural, lo esotérico, lo mítico incluso, en su contraposición con el ámbito de lo racional, cuestiones que siempre interesaron muchísimo a Toppi. No sin motivo, en el soberbio y exhaustivo coleccionable que las Edizioni Paoline y el Museo del Fumetto e dell'immagine di Lucca dedicaron a la obra del artista milanés —aparecido entre octubre de 2010 y febrero de 2011, y del cual hablamos detalladamente aquí en su momento— la primera de las dos historias fue incluida en el volumen titulado Ignoto, compartiendo índice con otros relatos tan oníricos e intranquilizadores como Krull, Hortuge, Köllwitz 1742, el soberbio Puppenherstellerstrasse 89 —que es uno de mis favoritos de toda la producción toppiana—, Funghi, Rio dei Mendicoli, etc.



Myetzko se desarrolla a lo largo de 31 planchas que originalmente se publicaron en color, aunque a juzgar por las imágenes y los datos incluidos en el avance proporcionado por Ninth, parece que aquí se presentarán en blanco y negro. El relato, ambientado en la I Guerra Mundial, tiene como protagonistas a un capitán del ejército austrohúngaro y a su ordenanza —llamado precisamente Myetzko—, los cuales se hallan unidos por un extraño vínculo de fidelidad y servidumbre que se remonta a muchos siglos atrás y que se formalizó bajo la forma de una especie de pacto de vasallaje en el que intervinieron factores sobrenaturales y mágicos, llevado a cabo por los antecesores de ambos protagonistas: el príncipe Zbygnew Baborka —que nos trae ecos de la figura literaria del Conde Drácula, como guerrero y matador de turcos— y el campesino Myetzko Goglowa, cuya estirpe se dice dotada de extraños poderes mágicos y preternaturales. Toppi utiliza esta extraña e intranquilizadora historia para unir (casi confundiéndolos) pasado con presente y demostrar que la guerra, la violencia y la barbarie siempre han actuado de igual manera entre los hombres. Lo mismo que la fidelidad, claro.



Ogoniok es un relato mucho más breve (sólo 14 páginas) en el que Toppi vuelve a fusionar el pasado mítico, mágico y misterioso con un presente —aquí el de la Rusia zarista— prosaico, racionalista y caracterizado con rasgos muy poco favorecedores. El primero está representado por un grupo de campesinos que habitan humildemente en la taiga y simbolizan la pervivencia de la tradición, el respeto por la Naturaleza y la sabiduría ancestral; es decir, lo que permanece inalterable y forma parte de lo que Unamuno llamó la intrahistoria. Por contra, el presente y la civilización, tal como la entendemos nosotros, aparecen personificados en un agresivo funcionario zarista extraviado en medio de la selva helada, que se verá desagradablemente sorprendido por su desdeñoso comportamiento. Parece evidente que la postura de Toppi respecto a una serie de valores que gran parte de la sociedad suele identificar con la "civilización" es manifiestamente crítica (o cuando menos escéptica). Sin embargo, aunque condena lo que puede haber de malo en ellos, y pese a que el relato se plantea en términos de un fuerte e irreconciliable dualismo, renuncia a mostrarnos un final cruel o desagradable y prefiere optar por una moraleja no exenta de ironía y sarcasmo que no dejará indiferente al lector y le hará esbozar una sonrisa.



En definitiva: dos interesantes historias que son muestra paradigmática del arte visual y narrativo de Toppi y sirven, además, para dar comienzo con brillantez a esta nueva edición de las obras del artista italiano en nuestro país.



No me atrevería a poner la mano en el fuego, pero a juzgar por las imágenes que se han podido ver (sobre todo el diseño de portada) apostaría a que la edición española seguirá, en términos generales, a la magnífica de Mosquito. Cambian algunas cosas (el tamaño, por ejemplo, es algo menor que la francesa), pero se trata de un volumen en tapa dura y, según la información de Ninth Ediciones, promete ser una edición bastante cuidada. Habrá que esperar, también a conocer el precio, que no se ha proporcionado en el avance informativo hecho público.

Para concluir, transcribo la nota de prensa que ha publicado Ninth y que puede verse también (o sobre todo) en su página web. Es la siguiente:

“¿Quién sino Toppi tendría poder para desencadenar fuerzas aún más terribles que el horror de las trincheras?

¿Quién sino Toppi podría encadenar así al lector al destino de sus personajes capturados por su mano de guionista maestro?

Gran ilustrador del blanco y negro, grafista implacable, el gran Toppi consigue hasta transmutar el espanto en carcajada… Toppi es la fantasía.”

Con esta introducción presentamos nuestra primera publicación en foma de cómic. Sergio Toppi, uno de los grandes maestros de la ilustración vuelve a tener su espacio en el panorma nacional. Tristemente desaparecido el pasado 2012, este autor se merece un lugar de honor en nuestras publicaciones. Con todo nuestro esfuerzo y cariño, hemos mantenido el nivel desarrollando una edición de lujo a la altura de la calidad de sus dibujos.

Este será el primer tomo de una lista que se ampliará en el 2014.

ISBN: 978-84-941808-1-1
Depósito legal: PM 916-2013
52 páginas
Cartoné
B/N
21×29 cm

FECHA DE PUBLICACIÓN: 31/10/2013

Bueno... Y ya sólo queda esperar que todo vaya bien, que el proyecto completo salga adelante sin obstáculos y que, de aquí a unos años, podamos decir que ya hay en España una colección significativa con algunas de las mejores obras del gran artista italiano. ¿Es lo menos que merecemos los aficionados españoles, no?