SE ha celebrado hoy una de las efemérides blogueriles más simpáticas, nihilistas, populares y extendidas en la red —el Big Culo Day—, pero me temo que he llegado a la jarana con demasiado retraso. De todas formas, por aquello de que nunca es tarde si la dicha es buena, y con la excusa de regalar nuestros libidinosos ojillos con alguna imagen agradable (que no viene mal, entre tanta preocupación y desgracia como tenemos últimamente), a continuación les ofrezco mi particular aportación a tan reconocido evento. Y como lo mejor en estos casos es ser contundente y poco parlero —ya saben, una imagen vale más que cien palabras (¿o eran mil?)—, pues allá va mi contribución a esta divertente jornada.
He elegido para la ocasión un selecto muestrario de féminas —maravillosas, guapísimas, sensuales, voluptuosas a más no poder— creadas por el dibujante norteamericano (de ascendencia coreana) Frank Cho, padre de la divertida serie Liberty Meadows y autor de algún que otro famoso personaje del universo superheroico, además de ilustrador de la sensual Shanna (a la que dibuja como la gloria bendita, todo sea dicho) y de la no menos apetecible Jungle Girl. Al igual que le ocurre a Adan Hugues (AH! para los amigos) —con cuyo estilo encuentro numerosas afinidades—, Frank Cho también es un auténtico especialista en el diseño de señoras despampanantes. Y aunque en ambos casos me encanta el resultado obtenido, he de confesarles que con sus obras me ocurre un poco como con la de Manara o Serpieri: que acabo un poco cansado de tanta carnaza. Aunque para un momento la cosa no esté nada mal. Y a la vista queda. ¡Que las disfruten!
He elegido para la ocasión un selecto muestrario de féminas —maravillosas, guapísimas, sensuales, voluptuosas a más no poder— creadas por el dibujante norteamericano (de ascendencia coreana) Frank Cho, padre de la divertida serie Liberty Meadows y autor de algún que otro famoso personaje del universo superheroico, además de ilustrador de la sensual Shanna (a la que dibuja como la gloria bendita, todo sea dicho) y de la no menos apetecible Jungle Girl. Al igual que le ocurre a Adan Hugues (AH! para los amigos) —con cuyo estilo encuentro numerosas afinidades—, Frank Cho también es un auténtico especialista en el diseño de señoras despampanantes. Y aunque en ambos casos me encanta el resultado obtenido, he de confesarles que con sus obras me ocurre un poco como con la de Manara o Serpieri: que acabo un poco cansado de tanta carnaza. Aunque para un momento la cosa no esté nada mal. Y a la vista queda. ¡Que las disfruten!






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