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sábado, 27 de octubre de 2018

BOB LUBBERS EN LA ESTELA DE HAL FOSTER Y "PRINCE VALIANT"



EN el momento de redactar estas líneas, se está subastando en la página web de Heritage Auction un extraordinario original de Bob Lubbers, que éste realizó en 1950 como prueba para una serie dominical titulada Kemi of Ancient Egypt, que debería haber sido distribuida por King Features Syndicate, la poseedora de derechos sobre títulos tan emblemáticos de cómics de prensa norteamericanos como Flash Gordon, Prince Valiant, Jungle Jim y otros.

Según el comentario publicado en Heritage —extraído de una anotacion autógrafa, escrita por el propio Lubbers en el margen inferior derecho de la plancha—, la respuesta por parte de KFS apenas tardó una semana en llegarle al autor neoyorquino, pero éste, entretanto, ya había aceptado hacerse cargo de la tira de Tarzan para United Feature Syndicate, por lo que Kemi of Ancient Egypt quedo sólo en un proyecto...

El innegable estilo "alla Foster" que vemos en la plancha —clarísimo tanto en el propio dibujo, como en el diseño de página y la puesta en escena, en el rotulado e incluso en el tipo de elementos utilizados para marcar el inicio y el fin de cada teórica entrega— es una muestra palpable de lo que demandaban los editores y los lectores en esa fecha: el trabajo de grandes creadores como Hal Foster o Alex Raymond.

Pese a tratarse de una "imitatio" de esa gran serie que es Prince Valiant, la factura del trabajo realizado por Lubbers es extraordinaria y nos hace soñar con lo que podría haber sido ese título si KFS hubiera respondido un poco antes de cuando lo hizo.

Aquí tienen ustedes la pieza de referencia. ¡A disfrutarla!

viernes, 30 de diciembre de 2016

"PRINCE VALIANT", EDICIÓN DE MANUEL CALDAS: DÉCIMO ANIVERSARIO



EN este invernal mes decembrino que ahora llega a su fin, se cumplen diez años del inicio de la aventura editorial en la que el portugués Manuel Caldas decidió embarcarse para sacar adelante su edición de Prince Valiant en glorioso blanco, negro y grises que aún está en marcha. Diez años que han terminado convirtiéndose en auténtica epopeya, merced a los numerosos obstáculos que Manuel ha tenido que ir sorteando durante ese tiempo, a medida que se los iban poniendo en el camino básicamente quienes ostenta y gestionan los derechos de la serie (King Features Syndicate), cuyos representantes en España —al estilo de nuevo Poseidón con este moderno Odiseo que es el portugués— siempre han estado empeñados en cederlos a grandes empresas editoriales (Planeta DeAgostini, Panini), basándose en la creencia de que sólo así conseguirían sacar rentabilidad a la criatura, y sin caer en la cuenta de que ninguna de ellas es capaz —precisamente por su voraz carácter comercial— de hacer lo que el portugués ha hecho: esto es, ofrecer un producto de suprema calidad (y a un precio competitivo), en el que se muestra el enorme cariño por la serie y el personaje y donde más que la simple ganancia se busca la excelencia. Lo que no es poco...



Blogs veteranos, como Crisei —cuyo propietario es, precisamente, el traductor de cabecera de todos los cómics de prensa que viene editando Caldas en español desde aquella lejana fecha (PV, Tarzán, Casey Ruggles, Cisco Kid, etc.)—, La cárcel de papel y algunos otros dieron noticia, por vez primera, de la empresa iniciada por Caldas, empeñado en editar, contra viento y marea, la obra maestra de Harold Foster, con la calidad que nunca antes se había visto por estos lares. En marzo de 2006 conocíamos la existencia de la edición portuguesa y fue tal el entusiasmo que Manuel decidió, poco después, lanzarse a hacer la española, que arrancó precisamente en diciembre de dicho año.

Del temprano y nutrido grupo de seguidores y aficionados que se apuntó a la aventura desde el comienzo, por desgracia ya sólo queda un pequeño resto (y justo) que resiste, frente a toda adversidad, en su empeño por apoyar al portugués. Con el mismo espíritu pertinaz que la aldea gala de Asterix ante el invasor romano, o el del valeroso grupo de espartanos liderado por Leónidas ante los persas de Darío en las Termópilas. Precisamente en un guiño a esta última epopeya el grupo de seguidores de Prince Valiant aglutinado en torno al editor luso —que rondaba los 300-350 miembros al principio— empezó a ser conocido en las redes con el cariñoso apelativo de "los 300 de Caldas", aunque como ocurriera en la famosa gesta —bien que por razones muy diferentes—, el número de "caldianos" se ha ido reduciendo drásticamente con el paso del tiempo: desilusión, cansancio, problemas económicos (no olvidemos que a medio camino del proyecto estalló la última y terrible crisis económica, que se he llevado por delante innumerables ilusiones y las esperanzas de mucha gente)...



Los problemas logísticos y jurídicos que hubo de afrontar Manuel Caldas cuando Planeta DeAgostini hizo valer su ostentación sobre los derechos de la serie le obligaron, primero, a retirar los libros de las tiendas físicas y a utilizar la vía "internet-correo" para vender su edición; luego, posteriormente, al ponerse todavía más difícil las cosas tuvo que buscar una salida aún más drástica para seguir adelante con su proyecto y no dejar en la estacada a quienes todavía seguíamos apoyándole. Se buscó, así, la llamada "vía uruguaya", consistente en editar los nuevos libros que iban saliendo (a partir del séptimo, con material de los años 1949-1950) en este país sudamericano, a través de una pequeña editorial-librería llamada La Imprenta, para seguir vendiéndolo por correo, como se llevaba haciendo casi desde el principio.



Y de este modo, merced al tesón, la paciencia y el buen hacer de Manuel Caldas —pero, sobre todo, a su enorme amor por los cómics de prensa (y, muy especialmente, por la gesta que ideara el genial Hal Foster)— hemos llegado hasta el momento presente (diciembre de 2016), en que quienes continuamos formando parte de ese grupo privilegiado de suscriptores-seguidores-amigos de Caldas disfrutamos ya del volumen décimotercero, en el que se incluyen las aventuras correspondientes a los años 1961-1962. Va quedando poco ya, por tanto, para concluir la empresa, pues Caldas había pensado editar sólo el material dibujado por Foster. Pero el camino sigue estando lleno de peligros, Poseidón continúa poniendo obstáculos y la epopeya aún corre el riesgo de fracasar. Por eso, desde este breve artículo celebratorio pido a todos los que aún apoyan la empresa que lo sigan haciendo hasta llegar al final. Creo que el esfuerzo merece la pena.



¡¡Viva Foster!! ¡¡Viva Prince Valiant!! ¡¡Viva Manuel Caldas!! Y, ¿por qué no?, ¡¡vivan los 300 (aunque ya seamos menos)!!

jueves, 5 de febrero de 2015

EXCLUSIVA DE "PRÍNCIPE VALIENTE": LA BODA DE VAL Y ALETA (COMO LAS DE LA PRENSA ROSA) SUBASTADA AL MEJOR POSTOR



¿ES usted amante de los tebeos? ¿Tiene un dinerillo extra por ahí (escamoteado, o no, al ministro Montoro) y no sabe bien qué hacer con él? ¿Cómo invertirlo? ¿Dónde? ¿En qué? Bueno, pues gracias a este Nibelheim ya tiene usted la solución: ahora mismo, en Heritage Auctions —uno de los vendedores de arte original de cómic más grandes e importantes del mundo— tienen puesta bajo subasta la celebérrima última viñeta de la sunday 470 de Prince Valiant, correspondiente al 10 de febrero de 1946. Sí, sí, han leído bien: la viñeta con la bucólica boda de Val y Aleta en un bosque cercano a Roma, que el propio Foster debió recortar de la plancha para regalársela a un admirador (en este caso el columnista y caricaturista deportivo Arthur Baer, como puede verse en la dedicatoria adjunta que incluye). Una época, como todo buen aficionado sabrá, de máximo esplendor para la serie, pues el arte de Foster brillaba por entonces a su más grande altura. Y encima la pieza está bellamente coloreada por el propio maestro (casi con toda seguridad), pues dejó un hueco para hacer la mencionada dedicatoria. El original es impresionante: boceto a lápiz y tinta china sobre cartulina Bristol de dibujo, con unas medidas de 55,52 x 40,65 cm. Todo ello en muy buen estado de conservación. Pero si están interesados en él mejor será que lean la detallada descripción aportada por los peritos de Heritage Auctions.

Bueno, pues si tienen ustedes algo más de $10.000 para empezar con las pujas —en el momento de redactar estas líneas el precio va por los $9.876— pueden optar a su compra. La subasta se cerrará el próximo día 19 de febrero a las 21:00 horas (un día antes para quien puje por internet), así es que tienen tiempo para pensárselo (o, en caso de no disponer de dinero suficiente, para reunir el necesario).



¡Por Wotan (que es como decir: "por mi enemigo")! Anda que si Foster, el hombre, hubiera llegado a saber lo que ahora iban a costar sus planchas... ¡Qué digo sus planchas, incluso sus viñetas individuales y separadas de la página original! ¡¡Él que vendió los derechos de su querida serie por tan sólo 350.000 dólares...!! (que, ciertamente, era un "dinerillo" para la época, aunque está bien lejos del valor real de la obra: sobre todo cuando vemos el precio que, con el tiempo, ha ido adquiriendo cada de una de las piezas individuales de esa creación inconmensurable que es Prince Valiant in the Days of the King Arthur). Aunque claro, lo verdaderamente importante no era la serie en sí, sino lo que Foster había hecho con ella durante 40 años de trabajo infatigable y pionero.

A propósito: que viendo la viñeta que se va a subastar, uno no puede sino lamentar que, por la época en que Foster trabajó, no fuera habitual que el propio autor coloreara su obra. ¿Se imaginan que se hubieran conservado las planchas de PV con el color aplicado por el propo Foster? ¡Vaya gozada! Y cuántas discusiones entre aficionados nos habríamos ahorrado en foros, blogs y otros sitios de internet...

viernes, 19 de diciembre de 2014

MOMENTOS PUBLICITARIOS: EN ESTAS NAVIDADES REGALE CALIDAD; REGALE "PRÍNCIPE VALIENTE" DE MANUEL CALDAS




A día de hoy, y a juzgar por lo que puede leerse en el Blog de los 300, casi la mitad de quienes integraban el selecto grupo de los 300 privilegiados seguidores de la edición caldiana de Prince Valiant siguen sin haber comprado el último volumen publicado: una maravilla titulada El aprendiz de héroe, en la que se editan las dominicales correspondientes a los años 1953-1954. ¿Cómo es posible esto? ¿Tanto tiempo esperando tener una joya como la obra fosteriana bien editada y aún le faltan a Manuel la mitad de los pedidos esperados?



Hagan el favor, hombre... Ahora que estamos en fechas navideñas y que todo el mundo aguarda un buen regalo, ¿qué mejor que obsequiar a sus familiares y amigos más queridos con una obra de arte magistral e irrepetible como Prince Valiant? Piensen también, hablando ya en términos solidarios, que si no compran ustedes su ejemplar quienes sí lo hemos hecho no podremos seguir disfrutando de esta edición. Un poquito de por favor, hombre...

sábado, 14 de diciembre de 2013

LA EPOPEYA DE UN CHICO PORTUGUÉS: MANUEL CALDAS, A PROPÓSITO DE LAS EDICIONES DE "PRÍNCIPE VALIENTE" (Y DE LAS TAPAS DURAS)



CLARITO, clarito —como el agua pura de la lluvia— y juicioso, juicioso a más no poder se nos muestra el editor portugués en su blog de los 300, al hablar de las ediciones de Príncipe Valiente y de sus características técnicas. Es la aportación personal que, imagino, ha querido ofrecer Manuel al infructuoso (y un tanto cansino) debate que se ha organizado en la blogosfera a propósito del proyecto de nueva edición en color de la saga liderado por Diego Córdoba.

Hermoso artículo —redactado en el español caldiano que todos conocemos bien y leemos mejor— el que ha pergeñado nuestro editor favorito. Un largo texto, con su moraleja y todo (a buen entendedor, pocas palabras bastan), que nos muestra la travesía del desierto que ha llevado a cabo Manuel a lo largo de su vida como aficionado a los tebeos para poder encontrar "su" Santo Grial: esto es, una edición de Príncipe Valiente que, por fin, le hiciera justicia al trabajo de Foster, más que al del impresor de los volúmenes, cualquiera que fuera éste en cada momento y ocasión. Toda una epopeya y una lección de amor hacia este mítico título, que nos enseña a darnos cuenta de que nunca estamos conformes con nada. Porque yo me pregunto: ¿habríamos siquiera imaginado hace diez o quince años que alguna vez íbamos a disfrutar en nuestro país con ediciones de uno de nuestros tebeos favoritos como la de Caldas, o como la que nos proponía hace unos días Diego Córdoba en su folleto publicitario? Ni por asomo.

Ejemplarizantes, como pocos, los siguientes fragmentos que extraigo del texto general redactado por Caldas:
«empecé a crear aversión al concepto de la edición de lujo, pues las de "Príncipe Valiente siempre eran mejores por fuera que por dentro (hasta las había numeradas, tontería de las tonterías). Y pensé que si un día tuviese la posibilidad absolutamente hipotética de hacer mi edición la haría lo más lujosa por dentro (que es el tratamiento mínimo que puede darse al trabajo del autor) y lo más económica por fuera».

«¿Hay gente que no la compra [se refiere a su edición en blanco, negro y grises] porque no tiene tapa dura? Puede que sí, pero estoy absolutamente cierto de que son más las personas que la compran porque es más barata con tapa blanda. Esta es mi creencia, y si no puedo comprobarla científicamente también nadie puede comprobar el contrario. Además, sólo puede darme pena el admirador de Foster que reconozca mi edición, por la calidad de reproducción de las páginas de "Príncipe Valiente", como la mejor de siempre pero que decide no comprarla no porque le falte dinero pero porque la tapa no es dura».

No se pierdan el resto del artículo, pues no tiene desperdicio.

viernes, 6 de diciembre de 2013

NUEVA EDICIÓN DE PRÍNCIPE VALIENTE, EN TAMAÑO GIGANTE Y EN COLOR



BUENO, pues aunque ya está casi todo dicho (de momento) sobre esta nueva aventura editorial que parece haberse puesto en marcha en torno a la gran creación de Harold Foster (tal como pueden ver si pinchan aquí), un servidor no puede eludir la obligación moral de informar aquí sobre la misma, especialmente después de saber que si bien la nueva edición no es responsabilidad directa de Manuel Caldas, él va a estar detrás supervisándola y dándole todo su apoyo moral, material y técnico (como me ha confirmado personalmente). Garantía, pues, de calidad y seriedad (al menos para quien esto escribe). Y como un servidor se ha propuesto, más o menos, ser uno de los profetas de toda aquella empresa editorial para nuestro país en la que ande metido el luso, pues aquí me tienen: fiel a la cita, aunque con algo de retraso.


Hemos conocido la noticia —que ha caído como una bomba en los mentideros más interesados con el tema— a través de un bonito y muy aparente folleto publicitario que venía incluido en el paquete postal con el envío del último volumen (el noveno) de la edición caldiana de Príncipe Valiente. En dicho documento, y por medio de un breve texto explicativo dirigido a los potenciales interesados, se dan los datos técnicos imprescindibles de esta nueva edición y se proporcionan tres impresionantes imágenes de otras tantas planchas de la serie, al tamaño en que piensan editarse. Se cuenta allí que estamos ante una "nueva edición restaurada" que toma como base el material en blanco, negro y grises ya publicado por Manuel Caldas. Habrá dos versiones de la misma: una en español y otra en inglés (pensando, sin duda, en el mercado internacional). Cada volumen incluirá un solo año (es decir, como ocurrió con el reciente coleccionable de Planeta DeAgostini) y estará encuadernado en rústica. Entre lo más positivo está el enorme tamaño previsto (45 x 34 cm.), el buen papel que se empleará y la estupenda calidad del color obtenido, que se ha realizado, según reza el folleto referido, no a partir del escaneado y retoque de los viejos periódicos en que apareció la serie —técnica empleada, por ejemplo, en la edición alemana de Bocola—, sino por medio de una reconstrucción cromática ("recreación" dicen allí) que toma como referencia aquéllos y que ha dado lugar a la elaboración de unas nuevas pruebas de color (para la obtención de las cuales no termino de saber si también han tenido en cuenta las que se han conservado de época de Foster). Se ha pensado imprimir, al menos, dos volúmenes por año —con la intención de que toda la etapa fosteriana pueda incluirse en 34 libros— y cada uno de ellos costará 29 euros, a los que habrá que añadir los correspondientes a gastos de envío. Los responsables tienen intención de comenzar la colección por el número quinto. Todo el proyecto se llevará a cabo a través de Internet —sin mediación de tiendas físicas— y será necesario que haya, al menos, 200 suscriptores (500 en el caso de la edición en inglés) para publicar el primer libro. Cada interesado ha de enviar un mensaje, comunicando su deseo de participar en la aventura, a la siguiente cuenta de correo electrónico:

pv_color@zoho.com


Por los comentarios que han ido apareciendo en Crisei —y en los cuales ha terminado participando Diego Córdoba, el responsable mismo de esta nueva edición (o uno de ellos)— parece ser que se tiene la intención de crear un blog o una página web para promocionar el proyecto y mantener informados del mismo a todos los que estén interesados, aunque por el momento no hay nada de ello. Así pues, todo el que esté interesado deberá dirigirse al correo electrónico mencionado arriba para recabar más información.


Dándoles vueltas al magín y excarvando en el pozo de mi frágil memoria he recordado cierto comentario que un visitante anónimo hizo en una de las entradas que dediqué al coleccionable de PdA en el año 2012. Allí, y a pesar de considerar que la serie había quedado muerta para diez años por causa de la edición planetoide, la persona referida nos ponía sobreaviso a propósito de una futura edición de Príncipe Valiente con unas características que, comparando, son bastante similares a las del proyecto que ahora acaba de anunciarse. ¿Se refería a él esta persona, en una época tan temprana como mayo de 2012? ¿Quizá es que se trataba del propio Diego Córdoba, camuflado bajo el anonimato, que junto a cierta persona cuyo apellido comenzaba por "R" ya había empezado a dar los pasos necesarios para sacar adelante esta nueva edición en color? Porque no olvidemos que para conseguir el objetivo ahora anunciado, el primer paso que se ha debido dar es obtener los preceptivos derechos de edición que le negaron en su momento a Manuel Caldas. Y si cito esta cuestión es porque en el comentario referido se insistía mucho en dicho aspecto (que no es baladí, ciertamente).

Sea como fuere, sólo espero que todo vaya bien y que se consigan los suscriptores/seguidores necesarios para que esta edición "gigante" y en color de Príncipe Valiente salga adelante. Sería una prueba de fuego y toda una lección, vergonzante y ejemplificadora, para aquellos editores profesionales que, teniendo más medios y mucho más dinero para hacerlo, no han sido capaces de ofrecer nunca al público español (e internacional) una edición de la serie fosteriana en estas condiciones tan apetecibles. Incluso hasta caían en la cuenta —los editores profesionales digo— de que sus servicios tampoco son necesarios cuando hay voluntad y ganas por parte de los aficionados.


En cuanto a las características de la edición, desearía añadir algunas opiniones personales al hilo de las diferentes hipótesis, habladurías y apuestas que se han ido haciendo desde que se conoce la noticia. En primer lugar, creo que es bastante comprensible el hecho de que la edición se inicie con dos volúmenes que recopilan material del cuarto y el quinto año de andadura de la serie (1941 para la edición inglesa y 1942 para la española). Forman parte de su mejor época y parece lógico que sea esa etapa más clásica y perfecta —y no la primera, o la final— la que quiera venderse a los potenciales compradores como imagen de salida de la edición. De hecho, al año 42 pertenecen la mayoría de las imágenes que se han utilizado en las dos versiones del folleto publicitario. En cuanto al debatidísimo tema del tipo de encuadernación, imagino que los responsables del proyecto habrán meditado largamente al respecto (como lo hizo en su momento Caldas), y si han llegado a la conclusión de que deben ser volúmenes en rústica reuniendo un año de material habrá sido en base a unos criterios estratégicos, crematísticos y de producción concretos que les han hecho pensar de tal modo. Yo, personalmente, preferiría dos (o tres) años por volumen y tapas duras  —ya lo he dicho en más de una ocasión e incluso en alguna reseña crítica sobre los libros caldianos—, pero no me resulta muy difícil entender que dicha decisión seguro que viene marcada por la coyuntura, y no por un capricho o un gusto personal de los editores (que como buenos aficionados que son —pues en caso contrario no se meterían en esto— también preferirían las mejores condiciones posibles). Así es que aceptaré lo que me ofrezcan, si es que no hay otra posibilidad, o renunciaré a participar en el proyecto si el problema de la encuadernación me parece insuperable en las condiciones actuales. Porque muchas veces, por diversos motivos, uno no puede conseguir todo lo que hubiera deseado. En último lugar, y aunque aún no he leído nada al respecto —pero sí levantó numerosas ampollas en su momento (¡qué cosa no lo hace tratándose de esta genial e imperecedera obra de arte!)—, me alegro bastante de que se vayan a conservar las tramas (según se comprueba al ver las imágenes del folleto publicitario y como puede colegirse del hecho de haber utilizado el trabajo "tramado" de Caldas), pues ello está más acorde con el espíritu restaurador y de respeto hacia la obra original que parece encontrarse tras este proyecto.


Y me gustaría acabar esta entrada mostrándome algo sentencioso y optimista: no me cabe duda de que si esta aventura editorial sale adelante habremos dado un paso muy importante hacia la soñada edición perfecta de Príncipe Valiente. Ya la sola utilización de la línea y los negros restaurados por Caldas —que siempre me pareció una condición sine qua non para avanzar en la buena dirección— garantizaría un tanto por ciento elevadísimo de este éxito y permitiría superar con creces lo que ha venido haciendo hasta el momento Fantagraphics en dicho ámbito. Si encima el color "recreado" es bueno —como parece indicarlo la muestra que se ha incluido en el folleto publicitario— todo invita a pensar que estaríamos ante la mejor edición de Príncipe Valiente en color jamás realizada hasta la fecha (a pesar de la encuadernación en rústica).

En todo caso, seguiré muy atento los avances del proyecto y les mantendré informados dentro de mis posibilidades.

Un saludete.

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NOTA: en la foto que encabeza la entrada tienen ustedes una comparativa de tamaños donde puede apreciarse la diferencia que hay entre la muestra que se nos ha enviado de esta nueva edición (centro), comparada con la última de Planeta (izquierda) y la de Fantagraphics (derecha). El resto de imágenes pertenecen al cuadernillo promocional para la edición en inglés y las he obtenido del sitio de Facebook Prince Valiant, que ha tenido a bien colgarlas allí a su tamaño original. Sirvan, en todo caso, para que el personal que aún no ha podido acceder a dicho cuadernillo se haga una idea de cómo va a ser el color.

sábado, 23 de noviembre de 2013

EL VOLUMEN NOVENO DE "PRÍNCIPE VALIENTE", DE CALDAS, YA ESTÁ LISTO



INCANSABLE al desaliento, como el rey espartano Leónidas, nuestro portugués favorito —esto es, Manuel Caldas— sigue adelante, contra viento y marea, con su edición de Príncipe Valiente en glorioso blanco, negro y grises. Y si hace exactamente un mes anunciábamos en este Nibelheim que ya estaba en imprenta el material para el nuevo volumen de la serie —el noveno, titulado Los guerreros de hierro ahora podemos gritar gozosos, a los cuatro vientos, lanzando la buena nueva siguiente: acaban de salir de los tórculos los ejemplares de dicho volumen, que todos ustedes tienen que empezar a pedir ya mismo (pero ya mismo), para que Manuel pueda seguir adelante con su edición y sacar el próximo número (es decir, el décimo). Este nuevo libro abarca la producción fosteriana de los años 1953-1954

Si visitan ustedes El blog de los 300 —órgano oficial de esta edición (junto con la página web que Caldas tiene activa)—, se encontrarán con la fotografía que ilustra esta misma entrada, en la que se adivina a un orgulloso Manuel sosteniendo entres sus manos el primer ejemplar del nuevo libro. Allí podrán leer, también, la nota de prensa o anuncio que ha redactado para sus seguidores (los 300 o cualquiera otro que quiera sumarse a este apasionante y dificultoso proyecto), donde se ofrece una pormenorizada descripción sobre el modo de realizar el pago. Se aconseja, como más conveniente el uso de PayPal (por aquello de la ausencia de comisiones y eso), pero yo añadiré aquí también los datos bancarios y postales de Caldas —de los que no se habla allí— por si alguien quiere seguir haciendo el pago por medio de transferencia bancaria, o de giro postal. Porque de todo hay en la viña del Señor, como dijo el evangelista...

Tales datos son los siguientes:

Transferencia:

Manuel Caldas
IBAN: PT50003506660003845690063
BIC/SWIFT: CGDIPTPL

Giro postal:

Manuel Caldas
Apartado 222
4490-909 - Povoa de Varzim
Portugal


Añadir, a lo ya dicho, que además de la habitual reproducción con alguna viñeta de la obra que Caldas suele incluir en sus envíos para los primeros 100 suscriptores, esta vez también habrá una interesante y curiosa novedad para quien desee pagar 5,00 euritos más: se trata de la reproducción facsímil de un folleto publicitario sobre Prince Valiant que King Features Syndicate editó en 1958 para promocionar la serie.



Al mirar con detenimiento la fotografía que encabeza esta entrada (y la de El blog de los 300) me ha dado por pensar que podría entenderse como una auténtica metáfora de lo que ha venido siendo esta difícil aventura editorial de Príncipe Valiente, llena de obstáculos y liderada, con mano firme, por el voluntarioso portugués: lo que destaca por encima de todo en dicha imagen es el producto, el libro que contiene la obra creada por Foster. El editor, humilde, tenaz y devoto, queda siempre en un segundo y discreto lugar, mostrándonos sólo aquella parte de su cuerpo que ha hecho posible sacar adelante este sueño: es decir, sus manos, con las que corrige y restaura esas maravillosas planchas que todos nosotros disfrutamos. Y lo mejor de todo es que un servidor  —e imagino que algo parecido les ocurrirá a muchos de ustedes— se siente partícipe de esta aventura, en la medida en que la he ido apoyando económicamente, al tiempo que ayudaba a Caldas adquiriendo cada una de sus novedades editoriales. Ello hace que me sienta muy orgulloso y un poco co-creador de la misma (con el permiso de Manuel, claro está).

En fin, Serafín... Ya no me enrollo más. Sólo les digo que están tardando ustedes demasiado en pedir uno o más ejemplares de este nuevo volumen de Príncipe Valiente a Caldas, que lo sepan...

miércoles, 23 de octubre de 2013

"LOS GUERREROS DE HIERRO", NOVENO VOLUMEN DE "PRÍNCIPE VALIENTE", DE MANUEL CALDAS


PUES eso, que ya está en los tórculos el nuevo volumen de la edición definitiva de Príncipe Valiente en glorioso blanco, negro y grises. Se anuncia en El blog de los 300, y nosotros en el Nibelheim, como fidelísimos seguidores de Caldas, no podemos sino congratularnos con la noticia y darla a conocer en la medida de nuestras posibilidades. Por publicidad que no quede. Así es que ya saben... Vayan preparando el dinerito para comprar el ejemplar (o ejemplares) pertinente, pues ello hará posible la edición del próximo número. ¡Esto va viento en popa y Manuel es un titán (no me cabe duda)...!

¡¡¡Viva Príncipe Valiente!!!

domingo, 12 de mayo de 2013

"LOS HIJOS DE ODÍN". VOLUMEN OCTAVO DE LA EDICIÓN CALDIANA DE "PRÍNCIPE VALIENTE"


OTRO libro más (¡¡y van ocho!!) de la maravillosa edición caldiana de Prince Valiant y una nueva alegría que se lleva este servidor de ustedes en medio de tanta mala noticia económica y política. Las razones son evidentes y muchas de ellas ya las conocen: sigue adelante, pese a los obstáculos de todo tipo, la mejor edición de PV realizada nunca en blanco, negro y grises; continuamos disfrutando de una etapa única en el arte de Foster (los años 50 también fueron de rechupete); vamos a tener en nuestras vitrinas un nuevo volumen con la mejor restauración de línea y negro que se haya hecho nunca de esta joya del Noveno Arte; la calidad del producto no ha descendido un ápice a pesar del tiempo transcurrido entre números (bueno, si acaso la presencia de algún pequeño fallo que mencionaré inmediatamente, pero que no empaña el magnífico resultado global) y el precio de venta al público —algo tan importante en estos días de crisis— tampoco ha aumentado; el editor sigue con la ilusión y la fuerza suficientes para no cejar, de modo que piensa seguir adelante, pese a los obstáculos... ¿Pero será así por siempre...? Por tal motivo hay que apoyarle, siempre que se pueda. Hagan el favor de no olvidarlo.

Este nuevo volumen, que abarca la producción fosteriana correspondiente a los años 51 y 52, se subtitula Los hijos de Odín, en referencia a que la mayor parte de la acción se desarrolla en tierras nórdicas o tiene que ver con hombres procedentes de estas regiones. La elección queda justificada también porque la "cuestión religiosa" adquiere en esta parte de la saga una importancia considerable y un relieve característico, hasta el punto de plantearse en el guión —por primera vez y de una manera expresa— cierta dialéctica de enfrentamiento entre paganismo y cristianismo, que Foster acaba dilucidando a favor del segundo. Nos encontramos, como ya ocurrió en el libro anterior, con el material producido en uno de los momentos álgidos del arte de Foster. Su etapa más equilibrada y madura, dentro de una evolución generalizada y progresiva que siempre tuvo en ambas características y en la excelencia máxima su razón de ser y fue marca de fábrica. No olvidemos, en este sentido, que el artista llegó al medio historietístico cuando ya acumulaba tras de sí un amplio bagaje profesional. El dibujo, como en años precedentes, sigue siendo extraordinario y la serie continúa sumando enteros en madurez y verdad dramática, pues Foster ya la tenía por aquel tiempo suficientemente rodada y controlaba a la perfección el desarrollo de las situaciones y la construcción de los personajes que las protagonizan. Además, aún estaba bien lejos de esos primeros apuntes de "decadencia" —si se nos permite la expresión— que empezarían a detectarse en la década de los 60, por motivos lógicos derivados de la edad del autor.



A nivel narrativo el guión se serena un poco y, sobre todo en el año 1952, aparecen en el relato una serie de racconti que sirven no sólo para dar un respiro al lector sino, sobre todo, para aliviar un tanto la carga de trabajo que debía soportar Foster (quien, de este modo, se ahorraba tener que dibujar nuevas viñetas completas y crear novedosas líneas argumentales). Entre los seguidores actuales de Prince Valiant habrá quien, llevado por la sensación que produce leer de corrido y en poco tiempo unas páginas que aparecieron publicadas a lo largo de semanas, encuentre molesto e inadecuado este recurso narrativo que Foster empleó otras veces, por lo que tiene de repetir cosas que ya sabemos y que se leyeron unos pocos libros atrás. Pero tales detractores han de tener en cuenta —como bien recuerda Rafael Marín en el artículo de cierre de este nuevo volumen— que esta especie de flashbacks utilizados por Foster aparecen, en ocasiones, hasta quince años después de los acontecimientos que se narran en ellos, de modo que la sensación de repetición que experimentamos nosotros hoy día al poder leer Prince Valiant sin tener que esperar de una semana a otra, no fue la que percibieron los lectores de periódicos para los que Foster realizó su serie originalmente. Son, además, hermosos momentos llenos de épica los que Foster retoma —la reconquista de Thule y la expulsión del usurpador Sligon, el asalto de Andelkrag por los hunos...— utilizando, para ello, un recurso literario que han explotado otros muchos autores, desde Miguel de Cervantes a Umberto Eco: el del cronista cuyo texto original es encontrado y posteriormente utilizado por el autor como base de su historia. En este caso dicho cronista es el joven Geoffrey Arf quien, por una serie de terribles adversidades, deberá renunciar definitivamente a ser caballero, convirtiendose en historiador y biógrafo privado de Val. Gesto que el propio Foster le agradece explícitamente en la viñeta 5ª de la plancha nº 754, lanzando así un guiño al espectador y dando mayor verosimilitud "histórica" al personaje creado por él.



No voy a detenerme demasiado en loar, de nuevo, todas las excelencias de esta edición —que se repiten respecto de anteriores volúmenes—, pero sí me gustaría destacar dos o tres aspectos que siguen llamándome poderosamente la atención, y que permanecen invariables desde el primer número. El primero de ellos es la pasmosa nitidez (¡verdaderamente alucinante!) que Caldas consigue en sus restauraciones y la magnífica impresión de las planchas: se ve absolutamente hasta la última línea en cada una de las viñetas, lo cual tiene una trascendencia de primer orden en esta primorosa obra. Es cierto que la auténtica perfección sólo llegaría con la presencia del color, mas no cabe duda de que Caldas ha conseguido acercarse a ella lo más posible, ¡aunque haya sido en blanco, negro y grises! En segundo lugar, y aunque reconozco que se trata de una opinión polémica, también querría destacar el acierto de mantener las tramas de gris que, más allá de gustos personales, contribuyen decisivamente a dar mayor fuerza a los dibujos en esta edición en blanco y negro y a mejorar el aspecto general de los mismos. Por último me gustaría fijar la atención en el tamaño a que reproduce Caldas el trabajo de Foster —el mayor de todos—, que nos permite tener (en español) la edición más grande de cuantas pueden encontrarse ahora mismo en el mercado (si exceptuamos algunos lujosos experimentos como la parcial Camelot Edition de Bocola, por ejemplo).



Para facilitar el seguimiento de la historia y "refrescar" la memoria de los lectores, nuestro editor favorito incluye también en este volumen, como ya hizo en el precedente, una primera página introductoria compuesta con viñetas de las penúltimas planchas del año 50, así como la correspondiente al último día de ese mismo año, que se reproduce completa como página 2 de este nuevo libro. No hay excusas, por tanto, para poder retomar fácilmente el hilo de las aventuras principescas allí donde se quedó el pasado año y ponerse al día enseguida.


A diferencia de los anteriores números —donde parecía incuestionable la unanimidad del juicio positivo entre los seguidores de la edición—, da la sensación, a juzgar por algunas opiniones críticas vertidas en ciertos foros especializados, de que este nuevo volumen ha despertado mayor cantidad de opiniones críticas o adversas. La causa ha sido la impresión a color de la celebérrima plancha 828, en que un druida (sic) —y esta es otra licencia histórica más de las que se tomó Foster, pues los pueblos germánicos y nórdicos no conocieron esta figura religiosa, tan sólo propia de los celtas— le revela a Val, a través de una visión, los viejos mitos de la mitología germánica, después de haberle dado un bebedizo convenientemente preparado para este tipo de ocasiones. La mayoría de las quejas han consistido en señalar que la presencia de esta plancha coloreada rompe la homogeneidad del conjunto en una edición en blanco y negro. Yo, particularmente, creo que la decisión de Caldas es del todo acertada y que la inclusión de tal plancha en este volumen adquiere todo su sentido cuando recordamos que es una de las más paradigmáticas a la hora de hablar del color en PV, ya que éste juega aquí un papel fundamental para la inteligibilidad de la misma. Ese fondo con los elementos de la mitología germánico-escandinava introducidos por Foster en el que aparecen Wotan (otra licencia más de nuestro autor, ya que el padre de los dioses escandinavos se llamaba Odín), las valquirias en plena cabalgada, Thor/Donner golpeando a sus enemigos, etc.) no existiría si no hubiese color pues, tal como permite apreciar el original de la plancha que Caldas (acertadamente) ha incluido en la contracubierta, si no existiera ese color todos esos elementos simplemente no podrían reproducirse, salvo que se manipulara la copia añadiendo trama de diferentes tonalidades (lo que no sería ético, todo sea dicho). Sin embargo, al incluir la plancha en color se da una información vital. Yo entiendo perfectamente la decisión de Manuel y la aplaudo. En cuanto a quienes ven en ella una incoherencia que rompe la homogeneidad de la edición, recordarles que ya se avisó de su inclusión en el primer volumen (tal como se recuerda aquí) y que es algo parecido —salvando las distancias, claro— al caso de aquellos libros ilustrados que todos hemos visto, en los que junto a ilustraciones en blanco y negro aparecían algunas otras en color. Y no pasaba nada, hombre.

La polémica plancha 828 (en una edición que no es la de Caldas)
y su conocida viñeta en la que el color resulta imprescindible


Como únicos "peros" a la edición se podría señalar la presencia de numerosas erratas (he detectado, por ejemplo, una frecuente ausencia de la preposición "a"), el olvido de traducir el título de la plancha 766 (ignoro si la conservación de la grafía inglesa —Prince Valiant— se ha debido a alguna limitación técnica que desconozco) y algunas construcciones sintácticas algo extrañas o forzadas, que no sé si están en la traducción original de Marín. Por ejemplo: "Nosotros mismos hicimos Andelkrag desmoronarse en llamas" (p. 816, viñeta 1ª). O esta otra: "y cómo entró solo las puertas que miles de hunos feroces no lograban abatir" (p. 814, viñeta 1ª). Pero dejando aparte estos pequeños fallos, todo vuelve a ser de muchos quilates. No dejará de haber, entre mis lectores, quien se diga: "este tío es siempre la mar de comprensivo con los fallos que detecta en las ediciones de Caldas". Bueno, sí, es cierto, no lo puedo negar. Para empezar porque suelen ser pocos, pero es que, además, creo que hay razones objetivas para serlo. ¿No me comporté, asimismo, con bastante comprensión en el caso de la edición realizada por Planeta DeAgostini, y lo merecían menos que nuestro portugués? Y es que, en el fondo, fíjense ustedes en qué condiciones la está realizando: con ayuda de familiares y amigos, luchando contra las adversidades relacionadas con los derechos de explotación del personaje, sacando tiempo de donde puede y perdiendo, incluso, dinero en algunas ocasiones. ¿No vamos a ser comprensivos porque haya algunas erratas (aunque estemos obligados a mencionarlas)?

Valiente, como Caldas, luchando siempre contra los malvados y contra las adversidades


Al hacer el balance final caemos en la cuenta de que todo son ventajas cuando compramos algún volumen del Prince Valiant caldiano. Extraordinaria restauración de las planchas, magnífica impresión (nitidísima como ninguna hasta la fecha), buena traducción, estupenda rotulación, sensacional tamaño... Incluso lo que, en un principio, parecía ser un hándicap —el envío por correo— ha terminado siendo un mero trámite que apenas tiene importancia, pues el bueno de Manuel se ha convertido en todo un experto de estas lides y te hace unos paquetes impresionantes, casi perfectos, con los que difícilmente pueden sufrir daño los libros. Además, utiliza material de la mejor calidad. Y, si no, recordemos por ejemplo esa copia (a tamaño original) de la sensacional viñeta en que Val es armado caballero por el rey Arturo, que ha venido incluida en los paquetes de los primeros 100 peticionarios de este nuevo volumen titulado Los hijos de Odín. ¿Se puede pedir más?



En fin, Serafín. ¿Quieren que les haga una confesión? Cada vez que veo los libros de esta edición del Príncipe Valiente no puedo dejar de pensar en la suerte que tienen aquellos lectores que se acercan, por vez primera y a través de ella, a esta obra maestra del Noveno Arte. Descubrir, viñeta a viñeta, como algo novedoso todas las vicisitudes y aventuras por las que Foster hizo pasar a sus personajes, y hacerlo con esta bellísima edición debida a Manuel Cladas debe de ser, sin duda, una de las mejores experiencias lectoras (y visuales) que pueda tener un ser humano al que le gusten los buenos tebeos de toda la vida. ¡Qué envidia, novatillos...!

jueves, 14 de febrero de 2013

"PRÍNCIPE VALIENTE" DE PLANETA: HACIA EL FIN DEL COLECCIONABLE



PUESTO que siguen entrando en el blog comentarios relativos al coleccionable "planetoide" de Príncipe Valiente, y como yo hace tiempo que no he vuelto a publicar nada al respecto —pues decidí poner punto y final con el volumen correspondiente al año 1980, último en que Foster tuvo algo que ver con la serie (en este caso como guionista)—, he pensado que sería bueno abrir una nueva entrada dedicada al tema, con el objeto de que todos los interesados en él podáis intercambiar ideas (¿más ideas?) sobre tan interminable y eterno coleccionable. Un coleccionable del que se ha hablado, largo y tendido, en los diferentes artículos que le hemos dedicado en este blog y que despertó desde el principio un sinfín de polémicas que todos conocemos ya, más o menos.


La cosa, a lo que parece, está llegando a su fin (si es que no lo ha hecho ya en el momento de escribir estas líneas) y como el interés del personal sigue vivo —cosa lógica, por otra parte—, pues creo que es buena idea ceder este espacio para que habléis sobre ello y hagáis balance de todo lo ocurrido. Especialmente aquellos que habéis tenido la paciencia suficiente para alcanzar el deseado final, porque ya os digo que un servidor se apeó del carro hace tiempo.

Hal Foster, su mujer y Sherman Billingsley en una fiesta (1951).
¿Se han fijado ustedes en el tamaño de la plancha que aparece atrás?


Yo, por mi parte, entretanto procuraré sacar algo de tiempo para redactar otra entrada en la que hacer públicos los resultados (muy pobres, todo sea dicho) de la encuesta que puse en marcha hace tiempo sobre el famoso coleccionable (¿os acordáis?). Así es que nada... Aquí tenéis vuestra casa para seguir debatiendo sobre una de las mejores series historietísticas de todos los tiempos (si no la mejor). ¡¡Adelante!! Pasad y poneós cómodos...

martes, 23 de octubre de 2012

DECEPCIONANTE RESPUESTA DE PLANETA: SEGUIMOS COMO ESTÁBAMOS



BUENO, pues ya tengo esa contestación de Planeta DeAgostini que estaba esperando. Y esta vez, debo decir, que han respondido con una rapidez pasmosa que yo agradezco muy de veras. Sin embargo, me temo que vamos a quedarnos con un palmo de narices, pues no especifican cuál ha sido la fuente (o fuentes) empleadas para llevar a cabo la restauración que están realizando con la planchas de Prince Valiant a partir del año 1981. Reconocen, eso sí, el empleo de diversos materiales (¿ediciones previas, material digitalizado, periódicos...?), aunque sin detallarlos. Pero será mejor que deje hablar a los propios correos intercambiados, para que vean ustedes cómo ha discurrido el flujo de información —con cuentagotas, pero información a la postre— de un servidor de ustedes con los responsables del coleccionable "planetoide":


- Correo enviado el 15/06/2012, 22:34 horas
Estimados amigos de Planeta:

¿Sería demasiado pedir que fueran tan amables de indicarme de qué edición de Príncipe Valiente han tomado ustedes el material para editar las planchas de los volúmenes correspondientes a los años 1981 y sucesivos. La mayoría de los aficionados y seguidores de su coleccionable está elucubrando con que sea de la edición de Carlsen Verlag, pero muchos pensamos que la impresión realizada por ustedes es mejor que la alemana y la supera. De hecho, los colores son mucho más acertados y la línea también está muy bien. Si he optado por dirigirme de nuevo a ustedes es porque el dato que les pido no aparece especificado en la página de créditos y de copyright del volumen, por lo que les agradecería mucho que me lo dijeran (si es posible, claro).

Confiando en su amabilidad aguardo, impaciente, su respuesta.

Un saludo cordial y gracias anticipadas.
* * *


- Respuesta recibida el 18/06/2012, 09:41 horas
Estimado cliente,

Le indicamos que hemos remitido su solicitud al departamento correspondiente y en cuanto nos faciliten una contestación se la haremos llegar a la mayor brevedad posible.

Aprovechamos la ocasión para saludarle.
* * *


- Correo enviado el 14/10/2012, 22:19 horas
Estimados señores:

Tal como pueden ver en los mensajes colocados más abajo, el pasado mes de junio les escribí solicitándoles amablemente una información, pero aún estoy esperando su respuesta. ¿Van a contestarme o los datos que les pedía son algo que no pueden saberse?

Aguardo su respuesta.

Un saludo cordial.
* * *


- Respuesta recibida el 15/10/2012, 11:05 horas
Estimado cliente,

Dicho email se derivó al departamento correspondiente, el cual está gestionando la respuesta adecuada para facilitársela; no obstante, volvemos a pasarle nota para agilizar este trámite.

Aprovechamos la ocasión para saludarle.
* * *


- Respuesta recibida el 18/10/2012, 14:51 horas
Estimado cliente,

En referencia a su comentario, le informamos que desde el año 1981 hemos tenido que hacer un trabajo de reconstrucción-restauración formidable y no hemos tomado la edición de nadie, sino que es única de Planeta DeAgostini.

Aprovechamos la ocasión para saludarle.
* * *


- Correo enviado el 18/10/2012, 22:36 horas
Estimados amigos:

Muchísimas gracias por su nueva y atenta respuesta. De todas formas, si no es abusar de su amabilidad me gustaría saber algo más: aunque no hayan recurrido a ninguna edición previa (Carlsen, Fantagraphics o cualquiera otra), habrán tenido que utilizar un material base sobre el que trabajar para hacer su propia restauración. ¿Podrían decirme cuál ha sido éste? ¿Acaso han utilizado reproducciones escaneadas de los periódicos originales en que se publicó la serie (obteniéndolas, quizá, por mediación de Bocola)? ¿O han utilizado archivos proporcionados por KFS, ya que hablamos de un material --a partir de 1981-- más moderno que el de la época de Foster? ¿Harían el favor de aclararme todas estas cuestiones y satisfacer, así, la curiosidad de un aficionado que ha seguido con gran interés su coleccionable, escribiendo sobre él en diferentes ocasiones?

Aguardo impaciente su nueva respuesta.

Gracias anticipadas y un saludo muy cordial.

* * *


- Respuesta recibida el 23/10/2012, 9:47 horas
Estimado cliente,

En respuesta a su pregunta, indicarle que se ha partido de material base de distintas procedencias, buscando siempre la que tenía mayor calidad o estaba en mejor estado.

Aprovechamos la ocasión para saludarle.
* * *

Ha sido agotador...


Con esto concluye mi comunicación con Planeta en lo relativo al coleccionable de Príncipe Valiente. ¡¡Hasta siempre!!

viernes, 19 de octubre de 2012

PLANETA RESPONDE OTRA VEZ: SOBRE EL MATERIAL UTILIZADO EN EL COLECCIONABLE DE "PRÍNCIPE VALIENTE" A PARTIR DE 1981



ME sabe mal publicar esta entrada, sobre todo después de que uno de los visitantes habituales de este Nibelheim —el amigo Anpugar— me pidiera hace un par de días cierto favor en los comentarios de la entrada precedente, creyendo que servidor tenía "línea directa" con Planeta DeAgostini. Y digo esto porque, a pesar de haberle aclarado que no era así y que difícilmente podría yo llevar a buen puerto su encargo, lo cierto es que he sido otra vez un afortunado, pues los responsables del Departamento de Coleccionables de la todopoderosa editorial han vuelto a responder muy amablemente a una nueva carta que les envié para consultarles ciertas cuestiones que interesan al famoso coleccionable de Prince Valiant que sigue en marcha. Una circunstancia de la que, como en otras ocasiones, deseo informarles para que estén al tanto.

 El castillo de Planeta DeAgostini, dispuesto para ser asaltado...


Recordarán que hace meses surgió la duda de cuál ha podido ser la edición utilizada como base por Planeta para publicar los volúmenes de dicho coleccionable, a partir del año 1981, toda vez que la de Bocola —reproducida hasta ese momento— aún no ha llegado a esa fecha. Así pues, ni corto ni perezoso, volví a escribir a los "planetoides" solicitándoles dicha información —tal como ya había hecho antes en otras tres ocasiones (por el tema de los grises y de la alteración en el programa de entregas)— y lo dije aquí en su momento.

¡El intercambio de correos no para...!


Pues bien, aunque ha habido que esperar bastante (mi carta la envié el pasado mes de junio y he tenido que insistir, como ya le indiqué al amigo Anpugar), lo cierto es que al final me han respondido. Pero lo han hecho en un brevísimo escrito que no aclara del todo las dudas que les planteaba, y donde sólo me comentan lo siguiente:

«desde el año 1981 hemos tenido que hacer un trabajo de reconstrucción-restauración formidable y no hemos tomado la edición de nadie, sino que es única de Planeta DeAgostini».

Por este motivo, he reenviado mi carta pidiéndoles que hicieran el favor de ampliarme un poco la información, porque parece indudable que dicho trabajo de restauración ha tenido que partir de una base concreta. Cuál pueda ser ésta es algo que espero me contesten los amigos de Planeta. Se admiten apuestas: ¿habrán utilizado una edición base (Carlsen, por ejemplo), que luego han restaurado? ¿Habrán echado mano de los materiales de Bocola (escaneos de los periódicos norteamericanos en que se ha ido publicando la serie) dado que existe una clara colaboración entre la editorial germana y la multinacional española? ¿Habrán obtenido algún tipo de material del propio King Features Syndicate (opción que dudo bastante, pues no se caracteriza el propietario de los derechos de Prince Valiant por el cuidado con que trata sus materiales, además de no conservarlos, como hemos tenido ocasión de saber por Manuel Caldas)? Reconózcanme que la cosa tiene su interés y está llena de misterio. ¿Qué opinan ustedes?

Yo, por mi parte, les mantendré puntualmente informados si consigo que los de PdA vuelvan a contestarme.

domingo, 16 de septiembre de 2012

TARZÁN SE CUELGA OTRA VEZ DE LAS LIANAS. NUEVA EDICIÓN ALEMANA DE BOCOLA



GRACIAS al amable comentario de uno de los visitantes habituales de este blog he podido confirmar que la editorial alemana Bocola va a lanzar el próximo mes de noviembre una nueva edición del célebre personaje creado por Edgar Rice Burroughs, recogiendo todas las etapas tebeísticas del mismo en su Golden Age, desde que Rex Maxon y Hal Foster iniciaran las aventuras del hombre-mono, hasta la época en que Burne Hogarth lo elevó a categoría de icono tebeístico, pasando por los dos años en que lo dibujó el puertorriqueño Rubén Moreira (Rubimor), para cubrir el vacío dejado por Hogarth tras su "espantá" del año 1945. Es decir, un período cronológico que abarca de 1931 a 1950 —según reza en la publicidad proporcionada por la editorial, que puede verse abajo— y al que debe añadirse todas las tiras dibujadas por Foster en 1928 (que también serán incluidas, como material extra, en el primer volumen) (1).



Están previstos diez volúmenes de 112 páginas cada uno (es decir, con dos años de producción por volumen), encuadernados en tapa dura y con un formato que ya quisiéramos volver a ver por estos lares: 26,35 x 35,40 cm. Y digo "volver", porque la edición de Bocola ha debido tomar como referencia la norteamericana de NBM (desde luego, su presentación es muy parecida), que ya fue utilizada en su momento por Ediciones B para lanzarla en nuestro país entre 1994 y 1995. Aunque, por desgracia, entonces sólo se llegaron a publicar cuatro volúmenes de 68 páginas (en los que, por cierto, no se incluía el trabajo de Rex Maxon, como tampoco se hizo luego en la posterior y más reciente edición de Planeta DeAgostini) (2). Así pues, por diseño y por dimensiones una edición similar a la de Ediciónes B (cuyos volúmenes, por cierto, llegaron a superar en tamaño a los de la editorial germana, pues medían 27 x 36,2 cm.). No obstante, en el caso de la presentación del material imagino que la cosa ya será distinta, pues en la citada publicidad promocional de Bocola se advierte a los futuros compradores de que las planchas han sido restauradas para recuperar el color original. El precio de cada uno de los volúmenes será de 29,90 euritos.

Es una lástima que la última edición de Tarzán en nuestro país —la realizada por Planeta— esté tan reciente, pues esta circunstancia hace que se reduzcan las posibilidades de que el gigante editorial pueda volver a editar este título clásico de los cómics de prensa norteamericana. Aunque nunca se sabe... En todo caso sería estupendo que Planeta volviese a colaborar con Bocola, tal como ya lo ha hecho en el caso de Prince Valiant, para ofrecernos esta nueva versión restaurada del Rey de la Jungla. Pero roguemos a Wotan para que, si esto ocurre, sea respetando las elegantes cubiertas originales en color verde y el formato grande, no vaya a ser que se les ocurra innovar ofreciéndonos otra versión coleccionable con lomos tipo "puzzle" y un tamaño más reducido.

Por su parte, los que lean bien alemán ya están perdiendo el tiempo en comprar este primer volumen de Bocola.

El Tarzán elegante, mesurado y clasicista de Harold Foster (el mejor, en mi opinión,
desde el punto de vista gráfico, sin olvidar los de Manning y Kubert)


El Tarzán troglodítico y neanderthalensis del pobre Maxon, siempre tan denostado (y con razón)

El destacable Tarzán de Rubimor. Un "Rey de la selva" de transición



El Tarzán histérico, barroco y exacerbado de Burne Hogarth (que, sin embargo, llevó a su punto álgido la serie)


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(1) Un adelanto de la novedad editorial la dio hace días otro visitante del blog, como bien puede verse aquí.

(2) En la de NBM creo que tampoco se incluían las planchas realizadas por Maxon, que van del 15/03/1931 al 20/09/1931, momento en que asume la realización de la serie el gran Harold Foster —con las consecuencias artísticas que todos conocemos—, cuya primera dominical está fechada el 27/09/1931.

miércoles, 27 de junio de 2012

CUANDO LOS ÁRBOLES NO DEJAN VER EL BOSQUE: MÁS SOBRE "PRÍNCIPE VALIENTE" DE PLANETA




AHORA que ya hemos pasado el Ecuador del discutible (y discutido) coleccionable que Planeta DeAgostini viene dedicando a esa joya del Noveno Arte que es Príncipe Valiente, creo que resulta adecuado y conveniente ofrecer a los lectores interesados unas breves reflexiones a propósito del mismo y de la impresión que ha despertado en quienes lo están siguiendo. Lo digo, más que nada, porque a la demora lógica que toda colección de estas características impone a sus seguidores, se ha venido a añadir el intenso debate que, en torno a dicho título —o, más bien, al formato elegido por PdA para presentarlo—, está teniendo lugar, en diversos lugares de la blogosfera, desde que dicho coleccionable se inició. Uno de ellos ha sido, precisamente, este Nibelheim (que es el de todos ustedes) y por ello creo que viene al caso detenerse un instante, echar una ojeada a lo que se ha venido diciendo y presentárselo a todos ustedes debidamente ordenado, para fijar ideas, conceptos, posiciones y (¿por qué no decirlo?) hasta exageraciones. ¡Que todos sabemos bien cómo favorece PV ese tipo de actitudes! Producto de las pasiones que despierta, sin duda...

Una vez más, la obra de Foster es causa y objeto de que los
aficionados se reúnan y disfruten hablando de ella


Por otro lado, y como a causa del nuevo sistema de comentarios anidados establecido por Blogger ha habido varios amigos visitantes que están teniendo problemas para poder leer con normalidad los comentarios que se han ido añadiendo (a partir del nº 200) a la última entrada que dediqué al coleccionable de PdA, me ha parecido muy conveniente abrir este nuevo portal con el objeto de trasladar aquí la discusión para que ellos puedan seguir con normalidad el debate. Ahora bien, como esta nueva entrada tiene una finalidad esencialmente conclusiva y recopilatoria he pensado también que sería oportuno retomar aquí algunas reflexiones que ya dejé escritas en los comentarios de todas las entradas precedentes que he ido dedicando a la creación fosteriana, para ordenarlos y presentarlos a modo de conclusión y como resumen de mis propias posiciones sobre el tema. Así es que lo único realmente innovador que van a encontrar ustedes ahora será aquello que quieran incorporar con sus propios comentarios. En este sentido, ¡me reconocerán que no se puede hacer un blog más a medida del consumidor!

En este Nibelheim, como bien saben, estamos siempre abiertos a las sugerencias


Vaya por delante, y para empezar, que servidor apenas si ha cambiado su parecer desde que, en el ya lejano mes de julio del pasado año, escribí mis primeras impresiones sobre lo que entonces sólo era un proyecto de coleccionable, materializado en un preview y algunas imágenes (incluido vídeo) publicados aquí y acullá. Lo digo, no con la intención de parecer soberbio, infalible o un "enteraíllo" de tomo y lomo, sino para destacar el hecho de que, personalmente, el producto que PdA ha estado sacando al mercado sólo me ha decepcionado en aspectos muy puntuales, que de ninguna manera pueden empañar las cosas buenas que yo veo en él (a las que ya me refería en mis primeras críticas señaladas). Pero procedamos a enumerar escuetamente las principales de ellas, para tener una visión con la suficiente perspectiva del asunto.
■ Se presenta la totalidad del material publicado hasta 2011. Es decir, todas las planchas realizadas en un período de más de setenta y cinco años (¡se dice pronto!), que va del 13 de febrero de 1937 al 25 de diciembre de 2011. Éste era el plan editorial que Planeta propuso a los clientes desde el principio y, a lo que parece, será el que va a respetarse hasta el final (aunque haya habido algunos cambios en el orden de entrega, no previstos al principio). Por ello, no tiene mucho sentido que se lancen reproches contra la editorial, como se ha hecho, por no tener controlado el futuro de la serie y, menos aún, que se la haga responsable por no editar el material que ya ha empezado a realizar Thomas Yeates, actual dibujante de la tira que se hizo cargo de la misma en abril de este año. Una intención, por cierto, que, como ya señalé en los comentarios y reitero ahora, no conocemos ninguno de nosotros. Quiero decir, ¿sabemos lo que hará PdA al respecto en el futuro? En cualquier caso, me gustaría volver a recordar cuáles fueron los objetivos iniciales del coleccionable. ¿No salió, acaso, para conmemorar el septuagésimo quinto aniversario de la serie? ¿No ha insistido Planeta en que va a cumplir su objetivo (a pesar de los cambios realizados)?

■ La reproducción de las planchas es infinitamente superior a cualquiera de las anteriores ediciones en color que se habían publicado por estos lares. Me atrevería a decir, incluso, que se encuentra entre las mejores ediciones en color realizadas a nivel mundial (si exceptuamos, claro está, la edición de Fantagraphics, que tiene cierto carácter "filológico", por aquello de que ha utilizado el material conservado en la Universidad de Siracusa).

■ El tema de la encuadernación es uno de los que más ampollas y críticas ha levantado, pero lo cierto es que se ha ofrecido un producto editado en tapa dura. Y si bien es verdad que las cubiertas dejan bastante que desear desde el punto de vista estético, no puede negarse que se han realizado pensando en el público generalista al que va dirigida la colección y que servirán, al menos, para facilitar la conservación de la misma.

■ Aunque es cierto que cada uno de los volúmenes no está regalado, ni mucho menos, sin embargo no es menos cierto que tienen un precio bastante asequible. Ya sé que ésta es cuestión muy personal y que, entre otras razones, depende de cada cual, pues lo que a uno le parecerá caro a otro no, pero creo, objetivamente, que 7,99 euros no es un precio elevado por el material ofrecido.

Frente a estos argumentos favorables —se podrían enumerar algunos más, pero tampoco es cuestión de alargar innecesariamente la entrada— estarían aquellos "peros" que una parte significativa de seguidores de Principe Valiente han encontrado en el coleccionable de PdA. Sin embargo, al repasar todas las críticas que se han ido haciendo, uno se percata de que, al final, la mayoría de ellas quedan reducidas a un único reproche fundamental: el de la encuadernación. Hay otros aspectos, no baladíes, que también han sido apuntados en el "debe" de PdA —por ejemplo, la mejorable rotulación empleada, la traducción, los insustanciales artículos con que se abre cada uno de los volúmenes, etc.—, pero insisto en que la principal acusación lanzada contra el coleccionable es el de la mala encuadernación y el diseño de sus cubiertas. Bueno, ésa y también el hecho de que se haya optado por el formato de entregas para quioscos, en lugar de elegir el de libros para ser vendidos en librerías.

 Los detractores de la colección, muy enfadados con Planeta, se sienten con las manos atadas


Esta último aspecto me hace volver a insistir en la idea de que quienes critican con más vehemencia el coleccionable de PdA pierden de vista lo fundamental de la cuestión: que se trata de eso, de un coleccionable y que se pensó, desde el principio, para ese formato. Se estará de acuerdo o no con la elección hecha por la editorial, vale, pero es la suya. Y a nadie obligaron para que comprara los libros. Además, todos conocíamos a la editorial y el título editado, así es que… A esa lógica, que a mí me parece aplastante, responde la posición que he mantenido hasta el momento. Posición que, como ya he señalado, apenas si ha cambiado desde el comienzo (con excepción de la crítica que se puede hacer por el salto en el orden de publicación de las entregas, claro está, que no me parece justificable). Pero, por lo demás, sigo pensando que este coleccionable y sus características se ajustan bien a los objetivos planteados: popularizar PV, ganar un público que no es el habitual seguidor del personaje, etc.

 En tres ocasiones se ha dignado PdA responder a este humilde nibelungo
(cosa que agradezco sinceramente, todo sea dicho)


PdA es una gran editorial y si algo no podemos negarle es que marca sus líneas de actuación, hace sus estudios de mercado y busca el público que considera adecuado para cada uno de sus productos. Por desgracia es a ella —y a otras editoriales grandes similares— a quienes King Feature Syndicate/Biplano siempre ha preferido ceder sus derechos de explotación de personajes como Prince Valiant. Y también ha sido una desgracia que los responsables de PdA hayan decidido que el formato adecuado para su edición del personaje fuera el coleccionable. Así es que poco podemos hacer a ese respecto. Se estará absolutamente en contra de tal decisión —yo, de hecho, también lo estoy, pues hubiera preferido esa edición libresca para vender en librerías de la que se ha hablado—, pero es la que han adoptado quienes legítimamente disfrutan de los derechos de edición del personaje en España. Para mí está claro que, al margen de la rabia y el pataleo, poco más podemos hacer al respecto; bueno sí, algo sí que podemos hacer: en caso de no estar de acuerdo con lo que se nos ofrece, basta con no comprarlo y ya está (como he hecho yo con Jeremiah, por cierto, con todo el dolor de mi corazón). Y es que, ciertamente, puede resultarnos difícil dejar pasar la ocasión de hacernos con algunos de nuestros tebeos favoritos (a mí me pasa con el citado de Jeremiah), pero lo que no veo demasiado coherente es que sigamos comprándolo para criticarlo luego furibundamente, cuando ya sabíamos cómo era (para eso están los volúmenes promocionales que se venden al principio) y nadie nos obligó a comprarlo. En resumen: que resulta inútil pegarse de cabezazos contra las paredes porque no han editado PV como a nosotros nos hubiera gustado y, a la vez, seguir adquiriendo el coleccionable que tantos desvelos nos produce. Además, siempre nos quedará Manuel Caldas…



Una última cuestión: otro aspecto muy negativo que yo destacaría de todo esto es la respuesta que nos dio PdA para justificar el cambio de orden en las entregas del coleccionable. Debo confesaros, en este sentido, que no me pareció ni satisfactoria, ni convincente. Esperaba una argumentación que no se me dio; algo de más enjundia, al margen de los socorridos “problemas técnicos”. Aunque claro, por otro lado empiezo a pensar y me digo que ni siquiera estoy seguro de que la editorial tenga por qué darme más explicaciones —dejando a un lado la respuesta cordial que me proporcionó en su momento— o, al menos, no las que algunos le estamos pidiendo (sobre qué va a hacer, cuáles son sus planes de futuro, etc.), pues quizá entren dentro de su política editorial y no sabemos qué nivel de confidencialidad puedan tener. Pero bueno, eso es otro tema y tampoco deseo abrir otra línea de debate…

Para finalizar esta entrada me gustaría proponerles un juego. Como creo que las palabras y los pensamientos se los lleva el viento, y con el objeto de que ustedes puedan dejar fiel constancia de lo que piensan al respecto, se me ha ocurrido poner en práctica la sugerencia que uno de los amigos participantes en el blog hizo tiempo atrás, a través de un comentario, en el sentido de realizar una encuesta (oficiosa, por supuesto) sobre lo que pensamos del coleccionable "planetoide". ¿Quién sabe? A lo mejor la consulta un editor bienintencionado y decide seguir las indicaciones y anhelos que expresemos en ella. Por intentarlo que no quede... En todo caso, como señalaba el amigo Anónimo citado, se trataría de ser justo y objetivo con las notas puestas en cada pregunta. He intentado realizar una encuesta bastante completa, aunque imagino que no será neutral del todo, pues como ocurre en todo tipo de cuestionarios, ya el mero planteamiento de las preguntas puede traslucir una parte de lo que el encuestador piensa. Ahora bien, lo que sí puedo asegurarles es la sencillez de la misma: basta con marcar dentro de las botones y elegir en una escala del 1 a 10, teniendo en cuenta que (¡obviamente!) 1 es la valoración más baja de cada tema y 10 la máxima. Bueno, pues aquí tienen mi...

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ENCUESTA SOBRE LOS MÉRITOS Y DEMÉRITOS DEL COLECCIONABLE
DE PdA DEDICADO A PRÍNCIPE VALIENTE
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El plazo para participar en la encuesta finaliza... finaliza... ¿Hummmm? ¿Cuándo puede finalizar? No lo tengo claro... ¿A principios de septiembre, quizá? ¿O, más bien, coincidiendo con el aniversario de la última plancha publicada en el coleccionable (esto es el 25 de diciembre de 2012)? Humm... No lo sé. Ya se irá viendo... De todas formas, si tienen alguna idea no dejen de comunicármela. Ya saben que soy un nibelungo abierto a sugerencias (realizables, claro). Je, je, je...

¡¡Adiosito!!