GRACIAS a un comunicado de las Éditions Glénat —aquí donde primero se ha dado la noticia es en Entrecómics— el mundo ha conocido el fallecimiento del dibujante belga Daniel Hulet, a la maldita edad de 66 años. Ocurrió ayer, viernes día 9, en la localidad de Ostende. Se trataba de un dibujante con amplia trayectoria profesional —comenzó a publicar en 1975, en los semanarios Tintin y Spirou—, pero que era muy desconocido en nuestro país (¿qué raro, verdad?). De hecho, una somera consulta en la red, no arroja demasiada información respecto de su actividad entre nosotros.
Pero más allá de nuestras fronteras —especialmente en Francia y Bélgica— Hulet había llegado a reunir una importante obra, parte de la cual fue publicada en revistas como Super As, Vécu o Circus, y luego bajo el formato de álbum en la propia Glénat o en Casterman (entre otras). Así, con guión propio o ajeno, fueron apareciendo las siguientes series: Pharaon (8 volúmenes, con guión de Paul-André Duchâteau), Les chemins de la gloire (4 volúmenes con guión de Ian Bucquoy, salvo el último que es todo suyo), Les Fleury-Nadal (2 volúmenes dentro de la serie Le Décalogue, con guión de Frank Giroud), el tomo 4 de la serie Destins (creada por Frank Giroud y guionizada por Valérie Mangin), L'état morbide e Immondys (ambos en 3 volúmenes, y los dos con autoría completa) y Extra-murs (3 volúmenes, con guión propio). He localizado también lo que parece ser otra serie de Hulet, publicada en Le Soleil: Voyages en tête étrangère, de la que se publicó un volumen (L'Energumène).
En España —¡cómo no!— sólo hemos llegado a conocer de él algunas historias humorísticas, que aparecieron publicadas en la versión española de Tintin, así como el primer álbum de L'état morbide que publicó Zinco (¡para qué más!) y el álbum Paranoia, correspondiente a la serie Destino, que Glénat España editó siguiendo a su casa madre francesa. Una lástima, considerando la voluminosa e interesante producción del autor ahora fallecido.
Hulet, llamado a veces "el Bilal belga", fue un buen dibujante, dueño de un estilo clásico y realista, como muchos otros que han dado tanta gloria a la escuela belga de la bande dessinée (Hermann, Vance, etc.). Se mostró, como aquellos, un poco todoterreno, y aunque sus preferencias se orientaron hacia el género fantástico (L'etat morbide, Extra-muros, Immondys), sin embargo no dejó de lado una temática tan atractiva como la polícíaca (Pharaon) u otra de tanta raigambre y tradición en el cómic franco-belga como es la de tipo histórico (Les chemins de la gloire).
En definitiva (y aun a riesgo de parecer monótono y repetitivo): un autor muy interesante, cuya obra —al menos una parte de ella— debería ser editada en nuestro país.
Pueden ver un completo y sentido homenaje en el siguiente enlace y unas cuantas muestras de su trabajo en las imágenes que pongo a continuación:
Sit tibi terra leuis.
Pero más allá de nuestras fronteras —especialmente en Francia y Bélgica— Hulet había llegado a reunir una importante obra, parte de la cual fue publicada en revistas como Super As, Vécu o Circus, y luego bajo el formato de álbum en la propia Glénat o en Casterman (entre otras). Así, con guión propio o ajeno, fueron apareciendo las siguientes series: Pharaon (8 volúmenes, con guión de Paul-André Duchâteau), Les chemins de la gloire (4 volúmenes con guión de Ian Bucquoy, salvo el último que es todo suyo), Les Fleury-Nadal (2 volúmenes dentro de la serie Le Décalogue, con guión de Frank Giroud), el tomo 4 de la serie Destins (creada por Frank Giroud y guionizada por Valérie Mangin), L'état morbide e Immondys (ambos en 3 volúmenes, y los dos con autoría completa) y Extra-murs (3 volúmenes, con guión propio). He localizado también lo que parece ser otra serie de Hulet, publicada en Le Soleil: Voyages en tête étrangère, de la que se publicó un volumen (L'Energumène).
En España —¡cómo no!— sólo hemos llegado a conocer de él algunas historias humorísticas, que aparecieron publicadas en la versión española de Tintin, así como el primer álbum de L'état morbide que publicó Zinco (¡para qué más!) y el álbum Paranoia, correspondiente a la serie Destino, que Glénat España editó siguiendo a su casa madre francesa. Una lástima, considerando la voluminosa e interesante producción del autor ahora fallecido.
Hulet, llamado a veces "el Bilal belga", fue un buen dibujante, dueño de un estilo clásico y realista, como muchos otros que han dado tanta gloria a la escuela belga de la bande dessinée (Hermann, Vance, etc.). Se mostró, como aquellos, un poco todoterreno, y aunque sus preferencias se orientaron hacia el género fantástico (L'etat morbide, Extra-muros, Immondys), sin embargo no dejó de lado una temática tan atractiva como la polícíaca (Pharaon) u otra de tanta raigambre y tradición en el cómic franco-belga como es la de tipo histórico (Les chemins de la gloire).
En definitiva (y aun a riesgo de parecer monótono y repetitivo): un autor muy interesante, cuya obra —al menos una parte de ella— debería ser editada en nuestro país.
Pueden ver un completo y sentido homenaje en el siguiente enlace y unas cuantas muestras de su trabajo en las imágenes que pongo a continuación:
Plancha de L'etat morbide (vol. 1)
Plancha de L'etat morbide (vol. 1)
Plancha de Extra-muros (vol. 1)
Plancha de Extra-muros (vol. 1)
Plancha de Pharaon (vol. 5)
Sit tibi terra leuis.












