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miércoles, 26 de agosto de 2020

UNA BREVE NOTA SOBRE "ASTÉRIX EN HISPANIA. EDICIÓN DE LUJO"


 No había tenido ocasión, hasta hace poco, de consultar la llamada "edición de lujo" de Astérix que ha publicado Salvat, pero una vez hecho compruebo que se trata de un producto muy desilusionante, sobre todo si ya tiene uno la edición "Gran Formato", que la propia editorial sacó hace tiempo.
 
Los extras —que, en principio y a primera vista, podrían ser el elemento más atractivo para quienes, como un servidor, gusta de profundizar en las obras conociendo sus entresijos— a mí me parecen bastante normalitos, y están muy en la línea de utilizar numerosas viñetas de la serie para rellenar huecos y dar pie a comentarios que, en el fondo, sólo vienen a glosar lo que aparece en la imagen. Es cierto que si los comparamos con lo que habíamos tenido habitualmente en España (¿recuerdan las viejas ediciones de Pilote y Bruguera?), pues entonces debemos reconocer que nos hallamos a años luz de aquellos tristes tiempos. Pero es que tampoco puede afirmarse, como leí en cierta página especializada (demasiado eufórica) que nos encontremos con "toneladas" de extras. Vamos, están bien (considerando lo que suele hacerse en nuestro país), pero tampoco es como para tirar cohetes con exageraciones.
 
Por lo demás, la reproducción de las supuestas "planchas originales" (el contenido que más me interesaba a mí y que me hizo adquirir el libro), es tan mala que, en realidad parece que estuviéramos viendo un álbum normal y corriente, pero en blanco y negro. Y encima, con una resolución que tampoco es como para tirar cohetes, pues si uno se fija con algo de atención se dará cuenta de que la línea está pixelada. Por ningún lado aparecen las señales propias y habituales en esta especie de documentos de trabajo que son los originales de cómic: indicaciones de color, medidas u otra cosa para la imprenta, rectificaciones del dibujante (hechas generalmente con gouache blanco o raspados), notas a lápiz, foxing y otras manchas debidas al paso del tiempo (generalmente por efecto de los adhesivos que se utilizaron para unir las tiras de la plancha, o por la propia acidificación del papel), etc. Y esto es porque, en lugar de reproducirse la fotografía tal cual, se ha optado por aumentar el contraste (y por ende, la intensidad del negro), con lo cual no se ven, por ninguna parte, las tonalidades que la propia tinta china produce cuando está sobre el papel y ninguno de los rasgos que he descrito. Esto que digo se puede verificar, fácilmente, cuando comparamos la reproducción de la primera plancha original del álbum (en la pág. 65 del libro), con lo que luego viene después.
 
En fin, Serafín... ¡Qué desilusión!
 

lunes, 13 de julio de 2020

DETECTADA UNA NUEVA ERRATA EN LA EDICIÓN INTEGRAL DE "BLUEBERRY" DE NORMA



Pues sí, efectivamente. Un avezado y atento lector de las famosas aventuras protagonizadas por el conocido héroe de la BD ha detectado recientemente en un foro de Facebook una nueva errata en la ya famosa (por sus meteduras de pata) edición integral publicada por Norma Editorial.

Cubierta del volumen tercero


Como muchos aficionados recordarán, se convirtió casi en un meme en las redes, no exento de guasa y cachondeo, el descomunal error del volumen tercero, consistente en un mismo texto que se repetía incansablemente en diferentes lugares del álbum. Rezaba así el ya casi mítico párrafo: "A medida que avanzamos hacia el oeste, el camino que debe recorrer la intendencia se hace más largo... Y, sin duda, la situación empeorará en los próximos meses".

La viñeta con el famoso texto que se repetía incansable a lo largo del álbum


Pues bien, a pesar de que Norma dio marcha atrás en esa ocasión y retiró del mercado la tirada defectuosa ―impelida por las airadas quejas de los lectores―, sin embargo, parece ser que su rotulista no se enmendó del todo y siguió entregando páginas con errores, como lo demuestra el caso recién descubierto. Me refiero, en concreto, a la viñeta segunda de la página 163 del volumen 4, dentro de la historia El fantasma de las balas de oro, donde podemos comprobar que falta el texto completo de su bocadillo, que sí encontramos en otras ediciones (la de propia Norma en álbumes individuales, sin ir más lejos).

A la izquierda la versión de la viñeta en la edición individual del álbum. A la derecha,
la edición integral con la errata. Como se ve, falta el texto completo


Lo que un servidor se pregunta, a estas alturas, es si la editorial volverá a recular ―como ya hizo con el libro anterior al que me he referido― o si, dado el tiempo transcurrido desde su aparición y la (al parecer) menor publicidad que ha tenido este último caso, se harán los suecos y darán por cerrado el asunto sin arreglar la errata. Yo, por si acaso, lo publico en mi blog, para que lo sepa quien quiera leer la entrada.

miércoles, 22 de abril de 2015

BUENO, PUES YA ESTÁN AQUÍ, POR FIN: "PRINCE VALIANT", "CASEY RUGGLES" Y "TARZAN", DE MANUEL CALDAS



PUES sí, como lo leen: ya están preparados y listos para ser expedidos los tres nuevos tebeos que Manuel Caldas saca al mercado: el volumen undécimo de Prince Valiant, el segundo de las tiras diarias del Tarzan de Manning y el primer número de un nuevo título: Casey Ruggles, de Warren Tufts. Ya anunciamos su cercana aparición en una entrada publicada días atrás —celebrando la continuidad de las series ya iniciadas y felicitándonos por el comienzo de la tercera de ellas (nunca bien publicada en España)— y ahora confirmamos la buena nueva. Los interesados, como siempre, pueden pedir sus ejemplares al propio Manuel Caldas, utilizando la siguiente dirección de correo electrónico:


Hay algunas novedades respecto de otras ocasiones, en lo que se refiere al envío y a los gastos por el mismo. Pero si quieren conocer todos los pormenores para hacer correctamente su pedido y no quedarse sin el correspondiente ejemplar (o ejemplares), lean el texto siguiente (que transcribo íntegro), o visiten El blog de los 300, órgano oficioso de Manuel Caldas en la blogosfera.


Sí: por fin listos y a la espera que de ser comprados.

Mientras “Casey Ruggles” y “Tarzan” no aparecen en librerías, se pueden pedir al editor (mcaldas59@sapo.pt), recibiendo de regalo con cada libro una cartulina exclusiva y, dentro de España, no pagando gastos de envío.

Como de habitual, pago a través de Paypal (si le sale gratis, hágalo como “personal”/“other” o "Voy a enviar dinero a familiares o amigos"), transferencia bancaria (IBAN: PT50003506660003845690063,BIC/SWIFT: CGDIPTPL; sí el banco les pide más dígitos, añada xxx) o giro postal. Además del nombre y dirección de envío, el editor necesita también su teléfono, por si hay problemas con la entrega por parte de Tourline.

Más informaciones abajo.

Casey Ruggles: El Comienzo, por Warren Tufts: 80 páginas en color y blanco y negro, 18.50 €.
Gastos de envío: gratis para España, 5 € para el resto de Europa, 10 € para fuera de Europa.

Tarzan tiras diarias 2, por Russ Manning: 80 páginas en blanco y negro, 18.50 €. Gastos de envío: gratis para España, 5 € para el resto de Europa, 10 € para fuera de Europa.

Príncipe Valiente 11º volumen, por Hal Foster: 112 páginas en (naturalmente) blanco y negro. Se trata una vez más de una publicación de La Imprenta, editorial de Uruguay, pero los pedidos se pueden hacer a Manuel Caldas (mcaldas59@sapo.pt). 25 €. Gastos de envío: 6 € para España y resto de Europa, 11 € para fuera de Europa. Para los primeros 150 pedidos, gratis la espectacular cartulina que se ve en la foto.

Además de estos, Manuel Caldas tiene aún montones de casi todos los libros que ha publicado, los cuales se pueden ver en su página web: www.manuelcaldas.com... Se pueden ver y comprar.

Vuestro, Leónidas

Pues hala, ya saben; como les digo siempre: ¡¡están tardando en pedir sus ejemplares de estas nuevas publicaciones caldianas! ¡Dense prisa, antes de que se agoten (los libros y los estupendos regalos para los 150 primeros compradores)...!

martes, 22 de noviembre de 2011

Y PLANETA RESPONDIÓ FINALMENTE: ACLARACIÓN SOBRE LOS GRISES EN LA NUEVA EDICIÓN DE PRÍNCIPE VALIENTE




QUERIDOS amigos, tal como dejé prometido en la primera entrada donde dí noticia del intercambio epistolar que he mantenido con responsables de Planeta DeAgostini —a propósito de su última edición de PV y de ciertos supuestos fallos detectados en algunos volúmenes de la misma—, por fin tengo el gusto de comunicar a todo el mundo que el gigante editorial español ha terminado respondiéndome, según dijo que haría. A continuación voy a transcribir íntegramente el breve correo electrónico que me llegó ayer de la editorial, contestando a mi pregunta sobre la presencia, en las planchas de PV, de esos tonos grises que aparecen sustituyendo a los tradicionales blancos en numerosas zonas de la página y en las cartelas con los textos. Era, un poco, lo que ya esperábamos. Hélo aquí:

«Estimado cliente,

»En referencia a su email, le informamos que estamos utilizando los materiales publicados en Alemania por la Editorial Bocola que ha restaurado los volúmenes con gran trabajo y optó en algunos por simular el papel prensa en que se editaban las tiras de Príncipe Valiente originalmente; de ahí que pusiera unos tonos de grises, en concreto aparece en los volúmenes de los años 43 a 52 y se hacen cada vez más suaves.

»Esperando haber respondido a su duda, aprovechamos la ocasión para saludarle».

La verdad es que después de leer las diferentes opiniones de algunos "bocolitas" que han ido publicando sus comentarios en este blog —posteriores a los de aquellos otros que, en un primer momento, denunciaron esta presencia de grises en la edición española como algo anormal y defectuoso—, uno llega a la conclusión de que no se trata de un error que podamos achacar a Planeta, sino que es una "peculiaridad" ya presente de origen en la edición de Bocola y, por ende, difícilmente solucionable por parte de la editorial española.

En cualquier caso —y si es cierta la explicación que me han dado en PdA (explicación de la que, en principio, no tengo por qué dudar, pero que tampoco puedo confirmar más que por terceras fuentes, pues yo no tengo los volúmenes alemanes)— parece evidente que estamos hablando de una elección bastante desafortunada desde su origen, puesto que ediciones más fidedignas y cercanas al original —y me refiero, concretamente, a la de Fantagraphics (basada en las color proofs conservadas en Syracuse)— presentan un blanco nítido e inconfundible allá donde Bocola y PdA 2011 nos dan grises.

Pero es que, además, volvemos a encontrarnos, en mi opinión, con un caso de "restauración" equivocada nuevamente por exceso. En esta ocasión, porque el editor ha pretendido ir más allá de lo exigible, incluso intentando reproducir —un tanto chapuceramente, todo hay que decirlo— el efecto del papel antiguo (¿en tonos grises?), algo que era completamente innecesario, puesto que no se trataba de reproducir un manuscrito, ni de realizar un facsímile. Pero bueno, es lo que hay.

En fin, Serafín. ¿Y a ustedes qué les parece?

lunes, 24 de octubre de 2011

LA NUEVA GLÉNAT ESPAÑA: EDITANDO A MEDIDA Y POR AMOR... A LOS TEBEOS



EN el blog Viñetas —uno de los varios que gestiona el editor Joan Navarro— han empezado a publicarse en estas últimas semanas una serie de interesantes entradas, que son testimonio fehaciente de la nueva, ilusionante y esperanzadora situación creada en torno a Glénat España, desde que el pasado 5 de octubre pasado el propio Navarro anunciara, a las 2:07 de la madrugada, que la filial patria del gigante francés —dirigida por él mismo desde el año 1993— iniciaba una nueva andadura en solitario. La noticia —que se hizo pública, avanzada la mañana, con un comunicado oficial publicado en la página web de la editorial— no pasó desapercibida ni siquiera en los medios generalistas (ver, por ejemplo, aquí), y pienso que dará mucho que hablar en el futuro, a juzgar por la línea de actuación que tanto Navarro como Félix Sabaté —que venía siendo su mano derecha y seguirá siéndolo en esta nueva etapa— tienen pensado poner en práctica de aquí en adelante.

Navarro junto a Jacques Glénat, en la presentación de los cuatro primeros títulos editados
por la entonces nueva editorial constituida en nuestro país (foto publicada en el diario
Avui, el 7 de abril de 1993 y procedente del blog Viñetas)


Desde ese mismo instante, pero siguiendo una línea de transparencia informativa y de comunicación con los aficionados que no es habitual entre los editores patrios, Navarro empezó a hacer públicos sus movimientos como flamante propietario de la editorial —que seguirá llevando, al menos de momento, el nombre de Glénat—, a comunicar sus nuevas alianzas, sus intenciones de futuro y a dar algunos títulos que está editando o bien que tiene pensado publicar en esta etapa recién iniciada. Una de las más celebradas fue la que se hizo pública a través de un comunicado el día 14, anunciando al público que se había tomado la decisión de volver a publicar todas las colecciones de manga de la editorial en su papel original y remitiendo a una antigua entrada del blog Viñetas, en la que Navarro explicaba por qué Glénat España había cambiado el papel y la encuadernación de sus cómics japoneses.

 Joan Navarro en una foto reciente


Si bien es cierto que ya resulta bastante sorprendente ver a un editor dando este tipo de explicaciones a sus compradores y teniendo esa deferencia con ellos —en este sentido, el contraste con los responsables de Planeta de Agostini es palmario (y lo digo por el modo en que, recientemente, han ignorado de modo grosero a quienes les dirigimos una queja, para dar parte de los cambios defectuosos que se han detectado en la nueva edición de Príncipe Valiente), más increíble aún parecen otras iniciativas que parecen haber puesto en marcha Navarro y Sabaté como flamantes propietarios de Glénat España.

 Navarro y Sabaté, en la última Feria del Libro de Frankfurt, acostumbrándose
a su nuevo papel de "super-ejecutivos" Viñetas). Aunque no sé yo si el ejemplo...


Me refiero, concretamente, a la que se explicita en la entrada que pudo leerse el pasado día 20 en el ya citado blog Viñetas, donde —bajo el título de Glénat publicará "Los mercenarios" de Carrillo en el formato que quieran ustedes— se pedía la opinión del personal, pásmense ustedes, nada más y nada menos que ¡¡¡para decidir el tamaño y el tipo de encuadernación que podrían utilizarse en la próxima edición de este clásico de los tebeos españoles, que la editorial tiene pensado sacar al mercado próximamente. Al día siguiente, es decir el 21 de octubre, el propio Navarro anunciaba en el mismo blog que ya se había firmado el contrato con el autor de la historia, el malagueño Antonio Pérez García, alias Carrillo, y que éste se había mostrado partidario —como la mayoría de los participantes en el debate— de publicar su trabajo en un formato grande y más lucido. Así pues, parece que gozaremos de una edición a buen tamaño de esta interesante serie, realizada íntegramente —guión y dibujos— por un artista muy valioso pero hoy completamente olvidado, y que apareció publicada por entregas en la revista Sacarino, durante el año 1974.

Las mujeronas de Carrillo en la serie Los mercenarios (imagenes sacadas del blog Viñetas)


Reconozco mi ignorancia absoluta sobre cómo funcionan las editoriales de historieta en todo el mundo, pero, a pesar de ello, debo confesar que esta forma de gestionar que parecen haber adoptado los responsables de Glénat España para algunas ediciones con características peculiares es bastante novedosa. Por medio de una comunicación fluida y directa —hoy perfectamente viable gracias a Internet—, realizando ediciones puntuales y pensadas para un tipo de público muy específico, acudiendo incluso a mecanismos tan conocidos y útiles como la suscripción para obras concretas —experiencia que ya conozco y de la que he sido partícipe merced a Manuel Caldas y a los amigos de CHT—, creo que se puede lograr una fórmula no sólo bastante participativa, sino muy válida para hacer frente a la crítica situación de nuestro mercado y poder ofrecer productos que, de otra forma, jamás tendrían salida. Al menos, mientras sigan manteniéndose las raquíticas cifras de venta que han caracterizado tradicionalmente a nuestro país para este tipo de productos (muy demandados por una minoría de aficionados con poder adquisitivo, pero de escaso atractivo para la mayoría del público). Ponerse de acuerdo con los futuros y potenciales compradores del libro —es decir, saber antes de gastar dinero cuánto va a hacer falta invertir para, al menos, amortizar la operación— no es una cuestión baladí. Confiemos en que este paso dado por Joan Navarro y Félix Sabaté sea el primero de una política que llegue a generalizarse para ese tipo de ediciones (al menos en Glénat España, o como quiera que en el futuro se llame la nueva editorial).

Dos vistosas planchas de Los mercenarios, trabajo que será editado próximamente a gusto del consumidor


Por nuestra parte, en el Nibelheim deseamos a todos sus responsables que tengan éxito y prometemos colaborar, dentro de nuestras posibilidades, para que la iniciativa llegue a buen término.

martes, 27 de septiembre de 2011

NECROLÓGICAS: SERGIO BONELLI (1932-2011)



ME entero a través de afNews —aunque veo que los blogs nacionales y amigos también han dado ya la noticia (por ejemplo, aquí y aquí)— de que ayer por la mañana falleció en Monza el editor italiano Sergio Bonelli, después de una breve enfermedad. Con él desaparece una de las figuras más trascendentales e importantes del mundo del fumetto, y no sólo por su labor editorial al frente de la gran empresa que desarrolló a partir de las levantadas por sus padres, sino también por su decisiva actividad como guionista y creador de célebres personajes muy populares en Italia, como Zagor, o Mister No.

Hijo de Gian Luigi Bonelli (creador de Tex Willer y de la editorial Audace) y de Tea Bonelli (directora de la casa editora CEPIM), Sergio vino al mundo en Milan el 2 de diciembre de 1932 (es estricto coetáneo, por tanto, de su tocayo y amigo Sergio Toppi, nacido un par de meses antes y también en la ciudad lombarda). Merced al negocio de sus progenitores, el joven Bonelli creció y vivió siempre unido al mundo editorial y del fumetto, llegando a realizar todo tipo de trabajos dentro de la empresa familiar: desde mensajero que iba a recoger a casa de los dibujantes algunas entregas, hasta editor encargado de responder a las cartas de los lectores.

 Los Bonelli: Gian Luigi, Sergio y Tea


A partir de principios de los años 60, Sergio tomará el relevo a sus padres y se hará cargo de la empresa familiar, que desde ahora iba a adoptar el nombre definitivo de Sergio Bonelli Editore, convirtiéndose bajo su hégira en la empresa editorial más importante de Italia, con unas cifras de ventas de ejemplares que, a día de hoy, alcanzan los 25 millones anuales. A partir del primer gran éxito —representado por el personaje de Tex Willer (personaje creado por Gian Luigi en 1948 y dibujado por Aurelio Galeppini)—,  el joven Bonelli no hará sino incrementar la nómina de personajes de la casa.

 Galeppini, Sergio y Gian Luigi, en una imagen de los años 60


Así, en 1961 aparece Zagor, con guiones del propio Sergio (que iba a firmar, tanto aquí como en otras creaciones suyas, con el pseudónimo de Guido Nolitta). En 1975 crea la serie Mister No y dos años después aparece uno de los western más interesantes que se han realizado en la historieta europea, por su originalidad y el modo de enfocar las historias: Ken Parker (de Berardi y Milazzo), que a día de hoy y con altibajos sigue publicándose todavía (aunque de forma irregular). En 1982 inicia su andadura Martin Mystère (de Castelli y Alessandrini), que marca una transición entre las series clásicas de la casa (Tex, Zagor, Mister No) y las de la nueva época que están por venir. En 1986 aparece la otra serie insignia de la "escudería" Bonelli: Dylan Dog (creada por Tiziano Sclavi), que combina el género del terror tradicional con lo paranormal y con elementos procedentes de ciertos mitos de la cultura popular, como Jack el Destripador y otros. En el año 2000 apareció la interesante serie de Dampyr, con guiones de Mauro Boselli y Maurizio Colombo y dibujada por diferentes autores, entre los que me gustaría destacar a Nicola Genzianella y a Lucca Rossi (aunque el creador gráfico fue Mario Rossi, alias Majo). En ella se nos ofrece una actualización del mito vampírico, pues Boselli y Colombo rompen con esa tradición romántica que va desde el Drácula de Stoker a los vampiros "señoriales" de Anne Rice. Por otra parte, llevan a cabo una condensación de todos y cada uno de los aspectos, temas y facetas que están relacionados con dicho mito, sin dejarse ninguno en el tintero (vampiros alienígenas, Nosferatu, vampirismo y fenómeno zombie, ocultismo, etc.). Otro aspecto original es el del protagonista que da nombre al título de la serie: un individuo, hijo de vampiro y de humano, que porta consigo el poder para eliminar a los terribles señores de la noche. La serie, además, está llena de referencias a la cultura popular, especialmente el cine y la literatura, y sus guiones hacen continuos guiños al género de terror, en sus más diversas formas. Como muy bien ha señalado Ricardo Vigueras en un excelente artículo sobre la serie, publicado en Tebeosfera: «Dampyr es metaficción de máxima calidad, una serie de ficción sobre la ficción de los vampiros donde casi ninguno de los elementos que la integran son originales en sí mismos, sino originales en su nueva combinación, que es la de Boselli y Colombo para un público del siglo XXI que quiere una nueva visión de los mitos del vampirismo adaptados a nuestros tiempos». Otros personajes, no tan existosos como los anteriores, pero igualmente importantes para Sergio Bonelli Editore, han sido Nick Raider, Jonathan Steele, Nathan Never y Julia (que ahora ha empezado a publicarse en nuestro país, gracias al esfuerzo de Aleta Ediciones, que también ha comercializado entre nosotros otros títulos de la todopoderosa editora italiana).

 Los personajes de la factoría "Bonelli" en una foto de familia


Todavía me queda mencionar una de las iniciativas editoriales más importantes llevadas a cabo por mi homenajeado: la publicación de la serie Un uomo, un'avventura, cuyo objetivo principal fue conseguir que la historieta empezara a ser vista como algo más que un mero producto de consumo y entretenimiento de niños, alcanzando así la consideración artística que el medio se merecía. El proyecto era arriesgado, desde luego, pues se alejaba de la línea tradicional de publicaciones de la casa y, además, Bonelli lo había planteado por todo lo grande, proponiendo unos libros que —pese a distribuirse y venderse a través de los quioscos (in edicola, como dicen en Italia)— iban a adoptar el prestigioso formato del álbum franco-belga (tapa dura, color, buen papel, gran tamaño, etc.) y estarían realizados por los artistas más importantes de Italia (Battaglia, Toppi, Manara, Crepax, Gattia, Micheluzzi, Tacconi, Bonvi, etc.) y algunos otros extranjeros (Siò, Oliveira, Fernández, Gigi, etc.). La colección, formada por 30 volúmenes, sacó su primer número en noviembre de 1976 y concluyó el mismo mes de 1980, habiendo conseguido un ritmo de aparición algo irregular pero continuo. De todas formas, el deseo (y el objetivo) de conjugar un producto de mayor calidad con el acercamiento a lo popular se vieron plenamente satisfechos, dando como resultado, además, una obra que ha dejado una huella indeleble en el recuerdo de los aficionados italianos y del mundo entero (pues la serie fue traducida a diversos países, entre otros España, y sigue siendo muy buscada hoy día).



Me gustaría decir algo también para recordar la gran amistad que unió al joven Bonelli con uno de los dibujantes que más admiramos en este Nibelheim: Dino Battaglia (1923-1983). Puede afirmarse que fue uno de sus más íntimos y que formó parte de su reducido grupo de amistades durante prácticamente toda la vida, hasta el fallecimiento del maestro veneciano, acaecido prematuramente en 1983. Hay que tener en cuenta que fue en Audace, y bajo la dirección de Gian Luigi y luego de Tea cuando Battaglia empezó a publicar sus primeros trabajos de historieta, entre los que estaba El Kid, uno de los personajes de la casa. Recordemos, también, las adaptaciones que el dibujante realizó —siempre con guiones de Bonelli padre— de algunos clásicos de la literatura, como Peter Pan o La isla del tesoro (trabajo, este último, del que ya hemos hablado en este Nibelheim). Dino y Sergio se llevaban nueve años de diferencia, pero esto no fue obstáculo para que establecieran una profunda y duradera amistad, de la que han quedado numerosos testimonios. Por ejemplo, Laura Vescovi di Battaglia, viuda del dibujante, recuerda que Dino —al que le desagradaba especialmente la realización de historias largas— aceptó colaborar en la colección Un uomo, un'avventura sólo por su amistad con Bonelli, realizando esas dos maravillas que se titulan El hombre de New England y El hombre de la legión (que algún editor patrio debería encargarse de reeditar cuanto antes, por cierto). Por otro lado, fue Sergio Bonelli quien introdujo a Dino en la revista Linus, llevando él mismo —y sin que el dibujante lo supiera— los originales de éste para que los vieran sus responsables. Con ese gesto —que denota la intimidad de la relación y la confianza existente entre los dos hombres—, Bonelli contribuyó de manera decisiva a dar ese giro definitivo que necesitaba la carrera de su amigo, pues fue en Linus donde Battaglia iba a encontrar, por vez primera, toda la libertad creativa que necesitaba para desarrollar definitivamente su estilo y lenguaje tan personales. Recordemos que fue en las páginas de esta revista donde el veneciano publicaría sus históricas adaptaciones de Poe y Maupassant, entre otras. Y fue también el editor milanés quien, cuando el dibujante ya estaba enfermo, suspendió sus vacaciones de verano —recordemos que Battaglia falleció en el mes de octubre— para permanecer junto a él y su mujer.



Por lo que toca a España, hay que reconocerle a nuestro homenajeado otro mérito de los muchos que acumuló en su larguísima trayectoria profesional: haber sido responsable de introducir en Italia, y por la "puerta grande", a través de colaboraciones importantes en la serie Tex, a algunos de nuestros mejores dibujantes y algún que otro guionista: Jesús Blasco, Víctor de la Fuente, Alfonso Font, Manfred Sommer, Jordi Bernet, José Ortiz, Antonio Segura...



En definitiva: la muerte de este gran hombre y perspicaz editor constituye una pérdida irreparable para el mundo de la historieta. Quizá sea bueno acabar esta entrada-homenaje haciendo nuestras las palabras que la propia casa editora hizo públicas ayer en una nota de prensa para referirse a Bonelli: «fue el principal artífice del paso de la historieta de simple instrumento de entretenimiento popular a producto con dignidad cultural, creando, en el curso de una carrera cincuentenaria, una de las casas editoras de tebeos más importantes del panorama nacional e internacional». Lo que no es poco, ciertamente.

Sit tibi terra levis, Sergio!

domingo, 14 de agosto de 2011

MANUEL CALDAS, PLANETA, PANINI Y EL "PRÍNCIPE VALIENTE": UNA NOTA ACLARATORIA



NUESTRO infatigable Manuel Caldas, el benemérito editor portugués al que debemos auténticas maravillas como los seis (dentro de poco siete) volúmenes de Prince Valiant "en glorioso blanco y negro", los tres de Lance y otras joyas como El cuervo o los Niños Kin-der, ha tenido la amabilidad de ponerse en contacto conmigo para puntualizarme una serie de datos relativos a ciertas opiniones de las que me hice eco al final de la entrada que dediqué a la nueva edición de Principe Valiente que Planeta de Agostini (PdA) lanzará el próximo mes de septiembre. En un principio había pensado incluir el texto de dicha nota a modo de apéndice actualizador dentro de la propia entrada. Pero dado el interés que puede tener su contenido para el conjunto de aficionados y, sobre todo, para los seguidores de la abnegada actividad editorial del luso, he creído que era mejor dedicarle este pequeño comentario monográfico y glosar en él su contenido.

 Manuel Caldas frente al objeto de sus desvelos


Empieza diciéndome Caldas que si él no consiguió los derechos para poder seguir publicando Prince Valiant no fue por causa de Planeta, sino porque los responsables de Biplano —representante de King Features Syndicate (KFS) en España— estaban empeñados en que tales derechos los explotara una editorial grande. Así es que los cedieron a Panini (como muchos sospechábamos), junto con los de otros títulos míticos del histórico "sindicato" estadounidense (Juliet Jones, Flash Gordon), que son los que ha ido publicando la escudería española de la poderosa editorial italiana en el último año.



Pero las ventas de estos últimos clásicos —cuya edición todos los aficionados españoles aún estamos celebrando—, al parecer no han ido todo lo bien que cabía esperar, de modo que Panini tiró la toalla y renunció a lanzar una nueva edición de Príncipe Valiente, en la que se habría tomado como base el hermoso trabajo ya realizado (y publicado) por Manuel Caldas y el que siguiera haciendo en el futuro. Es decir, una edición en blanco, negro y grises con los criterios de máxima calidad a que nos tiene acostumbrado el portugués.
Plancha 301 (del 15 de noviembre de 1942), en la edición de Caldas


Tras el abandono de Panini, y dados los antecedentes de colaboración de PdA con Biplano/KFS, puede afirmarse que ya a finales de 2010 o principios del presente año la citada Planeta tenía de nuevo los derechos para lanzar al mercado el coleccionable que ahora se ha anunciado, y que ha dado lugar a las entradas de mi blog, a todo tipo de especulaciones por parte de aficionados y a la puntualización de Manuel Caldas que le agradezco desde aquí públicamente.

  Portadas de los volúmenes 1 y 2 en la edición de Caldas
(completamente agotados en la actualidad y muy buscados)


En fin, esto es lo que hay. La sensación más frustrante y agridulce que le queda a uno tras leer el correo que me envió nuestro editor favorito es el pensar en lo que "pudo haber sido y no fue". Y aunque no haya que perder la esperanza de que algún día tengamos la edición más cercana a la "definitiva", lo cierto es que Biplano/King Features Syndicate no concedieron a Caldas un contrato para publicar Prince Valiant y Johnny Hazard porque deseaban ganar mucho dinero entregándoselo a una gran editorial. Pero, al final, ha ocurrido que nadie ganó el dinero previsto y que todos los lectores hemos perdido la oportunidad de tener buenas ediciones de esos clásicos (y quizá de otros más).

Plancha 631, del 13 de marzo de 1949, que puede verse en El blog de los 300, donde recientemente
se ha anunciado al mundo la "buena nueva" de la continuidad de la edición de Manuel Caldas


Después de todo lo dicho, sólo me queda confiar en que Manuel lleve a buen puerto el proyecto de continuar con su edición de Prince Valiant en blanco, negro y grises a través de la "vía uruguaya" (así como iniciar la esperadísima de Cisco Kid), en que Planeta saque adelante su coleccionable en color —el hecho de que éste aparezca en el mercado, mejorando la anterior edición de Ediciones B, no puede ser sino una buena noticia)—, y en que Panini continúe con la reedición de otros clásicos norteamericanos (ya que no de Prince Valiant, que está bien servido, por el momento). Si se cumplen esas tres condiciones —cosa que dudo muy seriamente en algún caso—, me consideraría sumamente feliz como aficionado.

Que ustedes lo pasen bien.