miércoles, 15 de febrero de 2012

BIG CULO DAY 2012: PAOLO ELEUTERI SERPIERI



PUES aunque nadie me ha invitado a tan selecto evento, he decidido unirme a la celebración del llamado Big Culo Day 2012, que este año celebra su quinta edición. ¡A ver si así soy capaz de olvidar el enorme disgusto que tengo por la pérdida de la entrada que había dedicado a Príncipe Valiente! Y nadie mejor que Eleuteri Serpieri para servirme de maestro de ceremonias y padrino en este debut que hago. Con él como tarjeta de presentación creo que no será necesario elegir ningún otro autor (y ningún otro trasero) para incluir en la galería que sigue a estas líneas. Así pues, ¡¡allá van unos kilitos de carne bien puesta!! Ni crisis, ni leches. Y es que en el Nibelheim siempre hemos sido de "burro grande, ande o no ande". ¡¡Va por ustedes!!














¡¡¡¡BUENO, PUES AHÍ QUEDA ESO!!!

martes, 14 de febrero de 2012

TINTÍN SE LIBRA DE LA QUEMA (POR EL MOMENTO)



EN este Nibelheim, que es el suyo, nos hemos alegrado infinitamente al saber que la demanda interpuesta por Bienvenu Mbutu Mondondo contra el tebeo Tintín en el Congo —uno de los más discutibles y discutidos de toda la producción de Hergé— ha sido desestimada por el Tribunal Civil de Primera Instancia de Bruselas, que empezó a juzgar la causa el pasado 30 de septiembre (tal como informamos aquí, en su momento).

Con ello, todo el proceso —escandalosamente mediático— que puso en marcha este celoso y ofendido ciudadano congoleño en el ya lejano año 2007 (la cosa trae cola, como pueden ver) queda seriamente dañado, aunque es evidente que Mondondo apelará la sentencia. Recurso que, no hemos dudado, emplearán sus abogados, ya que el tema aún puede seguir resultándole rentable al interesado. De manera que, en el futuro, aún seguiremos viéndole posando ante las cámaras con un ejemplar entre las manos de ese Tintín en el Congo que tanta fama y publicidad le ha proporcionado.



En este Nibelheim adoptamos en su momento una postura al respecto, y nos alegramos sobremanera al comprobar que el tribunal belga ha fallado en el sentido de reforzar (y complementar) las argumentaciones que ya utilizamos entonces: principalmente en lo que se refiere al hecho de que el álbum no incita al racismo y que no puede ser descontextualizado de su época para ser juzgado según valores, principios o prejuicios de otra distinta a aquélla en que fue creado. Y mucho menos, desde luego, cuando lo que se pone en tela de juicio es la libertad de expresión, o se abre la veda para poder aplicar la censura. Y es que, ¿en caso de que hubiera triunfado la demanda de Mbutu Mondondo, cuál habría sido el siguiente álbum de Tintín en sufrir un proceso de acoso y derribo? Por no hablar de otras muchas obras de arte, relacionadas o no con la historieta (cine, literatura, pintura, etc.), que habrían pasado a ser objetivo de los fundamentalistas tipo Mondondo.


A pesar de todo, y aunque parece que se ha impuesto la lógica, esperemos a ver qué ocurre en el futuro, pues los abogados del demandante han señalado enfáticamente que éste «llevará el caso lo más lejos que pueda». Y no sería imposible que en alguna de las instancias de apelación que aún quedan hubiera un magistrado que terminara dándole la razón al fustigador tintiniano, como ya hicieron al principio de todo este proceso algunos imbéciles contaminados por lo políticamente correcto en Gran Bretaña y EE. UU. Que de aquellos polvos han venido estos lodos, todo sea dicho. En fin, Serafín. Ya veremos, pero con los tiempos que corren... todo sería posible.

De todas formas, mientras no haya nuevas noticias judiciales creo que podemos dar la enhorabuena a Moulinsart (por una vez, y sin que sirva de precedente) y congratularnos, como aficionados a la historieta, porque la gran creación de Hergé haya salido indemne tras este intento de persecución y censura.



lunes, 13 de febrero de 2012

EN EL 75º ANIVERSARIO DE "PRÍNCIPE VALIENTE", 1: ¡¡¡FELICIDADES!!!



VALGA esto, únicamente, como paupérrimo adelanto de una entrada con más enjundia que deseaba haber acabado hoy, pero que, por motivos técnicos (llevo con el ordenador chingado desde ayer), me ha sido imposible publicar. Así pues, hoy sólo un par de imágenes; pero mañana, si la cosa va bien y Wotan se muestra propicio, les prometo algunas reflexiones, a vuelapluma, sobre la magna obra de Foster en su septuagésimo quinto aniversario. La cosa, ciertamente, no es para menos.

Entretanto, sean comprensivos... y griten conmigo: ¡¡¡¡VIVA PRÍNCIPE VALIENTE!!!!




Copia del dibujo original


NOTA AÑADIDA EL 15 DE FEBRERO (A LAS 12:01)

A raíz de los problemas técnicos que he venido sufriendo estos últimos días en el ordenador, he perdido toda la información contenida en la segunda entrada que había pensado publicar como homenaje a Príncipe Valiente. Puesto que se trataba de un extenso artículo, lleno de imágenes y de reflexiones, del que no había guardado ninguna copia y al que había dedicado varios días de trabajo, francamente me veo incapaz de recuperarlo y renuncio a su reelaboración en el futuro. Lo siento y pido disculpas a todo aquel que pudiera estar esperando su publicación.

martes, 7 de febrero de 2012

¡¡¡EL GATO CON BOTAS YA ESTÁ AQUÍ!!!

ESTO es un no parar de noticias maravillosas para el aficionado a los buenos tebeos. Si un par de días atrás nos sorprendía la iniciativa que Nuevas Fronteras del Arte ha tomado de publicar El coleccionista, de Sergio Toppi, hace apenas unos minutos acabo de recibir un newsletter de Éditions Mosquito en el que se confirma la aparición, al fin, de otro título clásico sobre el que ya hablamos aquí hace algún tiempo, cuando sólo era un proyecto. Me refiero, claro está, a El gato con botas, de Dino Battaglia. Ahora ya puedo confirmar todos los datos y características técnicas de esta edición que ya proporcioné en la entrada referida, de modo que les remito a ella nuevamente para ampliar información. Añadir, sólo, que el libro costará 30,00 euros.

Para ahorrarle todo esfuerzo a los más perezosos, me he permitido el atrevimiento de traer hasta el Nibelheim todas las imágenes que Mosquito tiene colgadas de su página. Como lo hago sin ningún ánimo de lucro —únicamente con el loable proposito de promocionar al máximo esta bella edición—, pues confío en que Michel Jans no me lo tome demasiado en cuenta. De todas formas, no dejen de visitar la página de Mosquito para ver otras interesantes publicaciones de la casa.










¡¡¡Más madera!!! ¡¡¡Esto es la guerra (y la ruina)!!!


domingo, 5 de febrero de 2012

SERGIO TOPPI EDITADO, OTRA VEZ, EN ESPAÑA



MARAVILLOSO domingo éste, en el que he podido saber (vean también aquí) que la desconocida y un tanto misteriosa editorial Nuevas Fronteras del Arte ha decidido publicar El Calument de piedra roja, primer título de la serie El coleccionista, que el gran maestro italiano Sergio Toppi creó a principios de los años ochenta del siglo pasado, añadiendo a su ya larguísimo curriculum artístico un personaje fijo que no había tenido hasta ese momento. La historia apareció, de manera serializada y durante el año 1982, en los números 7-9 de la revista L'Eternauta, cabecera en la que también se irían publicando los siguientes tres títulos de la serie: L'obelisco assassino (en los números 15-20, del año 1983), La lacrima de Timur Leng (en los números 26-31, del año 1984) y Lo scettro di Muiredeagh (en los números 47-51, del año 1986). La última historia aparecida hasta la fecha no iba a ver la luz sino veinte años después, cuando Éditions Mosquito le encargó a Toppi la realización del álbum Le colier de Padmasumbawa, que sería publicada por la editorial francesa en 2006.



Con los pocos datos que he sido capaz de reunir hasta el momento, no puedo afirmar si la intención de Nuevas Fronteras del Arte es publicar la serie completa, pero el hecho de que se haya optado por empezar lanzando el primer título —a pesar de que las historias son conclusivas y, por tanto, independientes— es un indicio positivo en este sentido, e invita a especular que tienen pensado seguir el orden cronológico, hasta publicar todos los títulos. Parece evidente que la idea de presentar la obra por volúmenes sueltos, en lugar del formato integral tiene como objetivo pulsar antes el mercado español y evitar, en lo posible, pegarse un batacazo. A la postre, es lo mismo que hizo en Francia Éditions Mosquito, ya que empezó a publicar El coleccionista por medio de volúmenes independientes en 1998 —aunque, cosa extraña, comenzando por el tercer título (La lacrima di Timur Leng)— y sólo el pasado año 2010 lanzó un magnífico integral de más de 250 páginas con las cinco historias dibujadas por Toppi hasta la fecha. En todo caso, la decisión de Nuevas Fronteras del Arte me parece muy lógica, pues en empresas tan arriesgadas como éstas y con los tiempos de crisis que vivimos, más vale ir lento pero seguro para alcanzar lo que debería ser el objetivo final: esto es, publicar íntegramente esta magnífica serie del maestro milanés. De todas formas, estoy convencido de que se trata de un producto que puede venderse bien —para lo que es nuestro mercado, claro está—, pues a la calidad intrínseca e indudable de la obra del maestro milanés vendría a unirse el hecho de lo ayunos que por estos andurriales andamos los aficionados respecto de la obra del gran autor italiano.



Por los datos que se han hecho públicos hasta el momento, sabemos que será un volumen de 56 páginas en blanco y negro, encuadernado en cartoné y con un precio de 15,00 euros. Su fecha de salida está prevista para el próximo día 24 de febrero. No puedo decir tampoco si Nuevas Fronteras del Arte va a realizar una edición propia o si, por el contrario, está colaborando con Éditions Mosquito para reproducir en nuestro país las magníficas ediciones que Michel Jans está sacando desde hace años en el suyo. A juzgar por la portada y su diseño, me inclino a pensar más bien en la segunda opción, ya que esta nueva edición española ha empleado una idéntica a la que usaron los franceses para su reedición en tapa dura de este mismo título, realizada en el año 2005 (la primera, en rústica, data de 1999 y era distinta).

Ediciones de Nuevas Fronteras de Arte y de Mosquito


Por cierto: creo que convendrá seguir muy de cerca y con suma atención los futuros pasos de esta editorial tan silenciosa como incógnita que es Nuevas Fronteras del Arte, a la que debemos la reciente reedición en nuestro país de un título fundamental del fumetto italiano, como es Sturmtruppen, de Bonvi, o la recopilación en álbum de El hombre que mató a Ché Guevara, obra del dibujante italiano Magnus (aka Roberto Raviola), conocido por estos lares gracias a tebeos eróticos como Magnus y Las 110 píldoras. Y lo digo porque detrás de ella parece estar nada menos que Roberto Rocca, quien fuera uno de los principales responsables del boom de los tebeos vivido en nuestro país a finales de los 70 y principios de los 80 del siglo pasado, y que compitió duramente con Josep Toutain por el predominio editorial de un mercado —el español— que comenzaba a abrirse al exterior. A Rocca se debió la creación de la prolífica y novedosa editorial Nueva Frontera, gracias a la cual llegaron a España algunas de las firmas y trabajos más prestigiosos de la historieta del momento (entre ellos, muchos de los autores italianos que algunos admiramos por encima de cualesquiera otros).

Roberto Rocca en el I Salón del Cómic de Barcelona (fotografía obtenida en el blog Viñetas, de Joan Navarro)


En la colección "Biblioteca Totem" de dicha editorial, por ejemplo, vieron la luz casi todo el Corto Maltese de Hugo Pratt, así como otros títulos que el "padre de la aventura" había realizado durante su etapa en Argentina (como Ana de la Jungla o Fort Wheeling); se publicaron también las soberbias adaptaciones que Battaglia realizó de Maupassant; El eternauta de Oesterheld y Breccia; algunos de los trabajos que habían hecho de Enric Siò uno de los autores más reputados de la época (Aghardi, Mara); el estupendo y bucólico Bran Ruz de Claude Auclair y Deschamps; las imprescindibles historias de Alack Sinner, de los argentinos Muñoz y Sampayo; Las crónicas del sinnombre, de Víctor Mora y Luis García; las tres primeras partes de la fundamental saga de Giuseppe Bergman, debidas a ese magnífico autor echado a perder por la comercialización que es Milo Manara; los primeros trabajos conocidos en nuestro país de Attilio Micheluzzi (Johnny Focus) o Didier Comès (Silencio); algunas obras del imprescindible innovador que fue Guido Crepax (Poe-H-Anita), la Tormenta sobre China, de Gillon y Lecureux que acaba de ser reeditada íntegramente por Glénat... Y ello por no hablar de otras de las colecciones de Nueva Frontera, como Super-Totem o Vértigo, donde se editaron algunos títulos secundarios de Hugo Pratt (La macumba del gringo, Un fortín en Dancalia, Jesuita Joe...) y otros bastante importantes de autores como Dino Battaglia (su adaptación de Tyll Eulenspiegel, aquí titulado El gran burlón, o El hombre de New England), Sergio Toppi (¡Viva México! y Guerra en los pantanos), Alarico Gattia (El hombre del Sur, El oro del Klondike), Guido Crepax (Rusia en llamas o Harlem Blues), así como títulos fundamentales que se presentaban, por vez primera, en nuestro país (caso de Los pasajeros del viento, de Bourgeon, del que sólo se publicaron entonces los tres primeros álbumes). Como pueden ver, una auténtica maravilla.





A Nueva Frontera se debió, también la aparición en nuestro mercado de importantísimas revistas que han hecho historia, como Totem (con sus diferentes variantes), Blue Jeans y Bumerang, en cuyas páginas aparecieron no sólo los autores ya citados, sino otros tan importantes como Vance, Ribera, Longarón, del Castillo, Bonvi, Derib, Castelli, de la Fuente, Jones, Druillet, Chaykin, etc., y donde, además, se presentaron a nuestro público propuestas tan innovadoras como la de Les Humanoïdes Associés, que las cabeceras de Rocca dieron a conocer en nuestro país. En resumen: una aportación de primer orden, que contribuyó decisivamente a que el público español supiera de la existencia de un cómic de autor en el mundo, más allá de los tebeos para niños a que estábamos acostumbrados por aquí.



En fin, Serafín. Ya les digo: habrá que estar muy atentos para ver por dónde nos sale Nuevas Fronteras del Arte. Ojalá que esta heredera de la vieja Nueva Frontera se anime a retomar aquella tradición de publicar autores italianos en nuestro país, de modo que El calumet de piedra roja, de Toppi —obra desconocida hasta la fecha en nuestro país—, no sea sino el primer título de una colección dedicada al gran autor milanés, así como el inicio de una labor editorial que esperemos resulte fructífera y nos traiga, en un futuro inmediato, otras muchas obras de aquellos historietistas editados en el pasado. Por pedir que no quede. Pero el tiempo dirá...