miércoles, 28 de marzo de 2012

EXCUSAS...



NO vayan a pensar que les tengo abandonados. Nada de eso... La razón de que no me hayan visto aparecer por aquí en todos estos días es porque he estado enfermo, pocho, malito... "Chungo nibelungo", que decimos por aquí abajo... Una maldita gastroenteritis —¿me pregunto qué estará dándome de comer últimamente mi hermano Mime (que dirige las cocinas)?— me ha dejado postrado en el terrible lecho del dolor, alejándome de mis "obligaciones" blogueriles durante ese tiempo. Justo el que no he podido estar con ustedes, ni atenderles como se merecen. Pero prometo que, a partir de mañana mismo (si Wotan no lo impide), reanudaremos la actividad en el Nibelheim... Y traeremos cosas que prometen ser interesantes. Ya verán...

miércoles, 21 de marzo de 2012

CUANDO LOS TEBEOS ENTRARON EN EL ELÍSEO



REVISANDO viejas revistas de cómics publicadas durante el boom que se vivió en los años 80 (y principios de los noventa), uno se encuentra a menudo con historias que ya creía olvidadas, pero que reviven en la memoria inmediatamente, en cuanto se ven sus primeras viñetas. Estas visitas al pasado también aportan sorpresas agradables, pues era en tales revistas donde la mayoría de las veces se iba haciendo la "historia" viva del tebeo de aquellos años, y donde se publicaron interesantes documentos gráficos y textuales, que no viene mal recuperar hoy día para reflexionar otra vez sobre su contenido. De ese modo, muchas veces es posible llevar a cabo nuevos análisis, enriquecidos con la perspectiva que proporciona el tiempo transcurrido desde que aparecieron tales documentos. Mucho tiempo ya, por cierto... Snif, snif...



Pues bien, corría el año 1990 cuando en el número 106 de la revista Cimoc (cuya portada pueden ver arriba) se publicó un dossier donde se informaba de la visita que algunos prestigiosos historietistas (cuatro franco-belgas y un italiano) habían realizado al Palacio del Elíseo, por invitación del entonces presidente de la República, François Miterrand. Es ejemplarizante, paradigmático y demostrativo de la mayor cultura historietística de Francia comprobar que dicho político —como luego ha ocurrido con su sobrino, actual Ministro de Cultura galo (quien ha dedicado hermosas palabras al recientemente fallecido Jean Giraud)— demostraba entonces no sólo un considerable aprecio por el medio, sino también un conocimiento bastante importante del mismo (según puede verse en un extracto de entrevista que se publicó en el mismo número de Cimoc al que me refiero, y cuya imagen tienen ustedes a renglón seguido).



Los autores elegidos para visitar el Elíseo en aquella ocasión fueron Schuiten, Peeters, Bourgeon, Boucq y Giardino. Con la excusa del evento realizaron luego una breve historia de dos planchas, en la que proponían al lector su particular visión del mismo. Aunque todas son interesantes —como no podía ser de otro modo, tratándose de quienes eran—, sin embargo nos quedamos sin dudarlo con la contribución de Boucq. Y es que frente a la opulencia gráfica y la seriedad de Schuiten y Peeters, frente al formalismo narrativo de Giardino y al esoterismo trascendente y críptico de Bourgeon, el gamberro trabajo realizado por el autor de Lille supone un contraste lleno de frescor y desmesura. En sus dos planchas, Boucq vuelve a dar muestras de ese humor desenfadado e irreverente que le caracteriza, lleno de guiños burlones e irónicos hacia lo cotidiano y lo doméstico —tal como ocurre, por ejemplo, con el episodio del guardia Fernand y su moqueo, que nos recuerda esas escenas de familia que podemos ver en sus historias sobre Jérôme Moucherot—, y cargado con un fuerte toque de surrealismo que acentúa el componente esperpéntico de las situaciones (por ejemplo el uso de los pantalones bombachos por parte de Miterrand, o el episodio de los incontinentes putti del fresco). Una auténtica gozada visual y narrativa que invita a esbozar una sonrisa (y a veces, incluso, a soltar una carcajada). A disfrutarlo y à votre santé!!



sábado, 17 de marzo de 2012

"LIEBSTER BLOG AWARD": PORQUE VALEMOS MUCHO, PERO NOS QUIEREN POCO



GUIÁNDOSE por las reglas de la cortesía, del honor y del compañerismo, el noble caballero Tristán ha tenido a bien incluirme en una nómina de blogs que, según su opinión, merecerían recibir el Liebster Blog Award (que en román paladino podría traducirse como "Premio al blog más querido", o "más apreciado", o "favorito"). Se trata de una iniciativa, de origen probablemente alemán (lo digo por aquello del adjetivo liebster), basada en el típico principio de "la cadena" y consistente en nominar cinco cabeceras de la blogosfera con menos de 200 seguidores, al objeto de promocionarlas ante potenciales lectores.



Por lo poco que me he informado en Internet, y según puede leerse en algunos sitios que ya han sido recipiendarios de tan alto honor, la finalidad de dicho premio es obtener la difusión y el reconocimiento de blogs que pasan desapercibidos, a pesar de su interés y calidad contrastadas. La aceptación del Liebster Blog Award requiere, no obstante, seguir un procedimiento que paso a resumirles a continuación.



Para empezar es necesario copiar y pegar el logo del premio en el blog propio y hacer un enlace al de la persona que te lo concedió (requisitos ambos con los que ya he cumplido al principio de la entrada, como podrán comprobar). En segundo lugar hay que elegir entre tres y cinco blogs que te parezcan interesantes y no lleguen a los 200 seguidores. Aunque no he visto por ningún lado que sea necesario argumentar dicha elección, parece conveniente hacerlo en pro de una mayor información para los lectores. Por último Además es necesario dejar un comentario en las bitácoras nominadas, informando de la concesión del premio y de los pasos a seguir. Después de hacer esto uno queda libre para desentenderse y dependerá de los nominados el que la cadena continúa o se extinga. Por supuesto, no hace falta aclarar (pero lo haré por si acaso) que nadie está obligado a aceptar el premio y, muchos menos, a continuar el "encadenamiento".



En cualquier caso, como un servidor se ha sentido muy halagado por la nominación —lo siento, no puedo evitarlo, pues soy un nibelungo presuntuoso— tengo intención de seguir con el juego. Aunque antes de proseguir he de confesarles que no termino de tener muy claro si los blogs nominados pueden repetirse o no. Pienso que, en justicia y puridad, debería ser así, para conseguir que salieran más reforzados sobre todo aquellos que han generado mayor número de apoyos. Sin embargo, como en todos los sitios consultados he visto que han propuesto únicamente blogs no mencionados con anterioridad, pues voy a elegir sólo entre aquellos que aún no figuran en ninguna lista, aunque no veo yo que esto nos lleve demasiado lejos, pues si nadie vota más de una vez a un mismo blog, ¿quién puede considerarse ganador del premio? Imagino que la "filosofía" del premio consiste en que todos nos consideremos un poco ganadores..., ¿no? Conste, de todas formas, que esta peculiaridad ha dificultado mi elección, pues aquellos blogs que visito con más frecuencia o bien tienen más de 200 seguidores (es el caso de Cómics. Historietas. Tebeos, o de Tangencias, por sólo citar dos), o ya han sido nominados antes por otros compañeros (vgr. Pecios, La tertulia de Studio, etc.).

Bueno, en todo caso, aquí tienen ustedes mi lista de favoritos (la posición en la lista no implica, necesariamente, orden de preferencia). ¡¡Tachán, tachán, tachán...!!:

1º) Pinto. Pinto... Un relicario destinado a guardar (y comentar) los mejores y más canónicos ejemplos de la ilustración para cuentos de todos los tiempos. A ver si este nuevo blog de Horacio Díez —sí, sí, el responsable actual del más popular Cómic, Historietas, Tebeos— termina por despuntar y nos da las alegrías y satisfacciones que sus seguidores esperamos. Hay pocas entradas hasta el momento, poco material aún del que disfrutar, pero es que inició su andadura hace escasos meses. Lo incluyo en mi nominación porque cada vez tengo más claro que Horacio y yo somos, en esto del dibujo y de la ilustración, almas casi gemelas en cuanto a gustos. ¡Saludos, maestro!


2º) BD 75011. Le blog BD de Manuel F. Picaud. Para estar al día de todo lo que se cuece en Francia y alrededor de la bande dessinée. Imprescindible. Y no digo más...


3º) El arte secuencial. Un blog muy aconsejable para los amantes del buen cómic clásico, construido a base de algunas secciones temáticas (Viñetas para la historia, Las primeras viñetas, Imágenes en evolución, La madurez de una obra maestra, La viñeta inolvidable, etc.) en las que se analizan en profundidad obras concretas o series completas. Un lugar para perderse un buen rato disfrutando de textos muy bien escritos e imágenes sabiamente seleccionadas. Además me encanta su diseño...


4º) IllustrAutori. Los visitantes más asiduos de este Nibelheim ya conocen de sobra la debilidad que sentimos mis nibelungos y yo por algunos de los historietistas italianos más famosos de todos los tiempos (Battaglia, Toppi, Micheluzzi, etc.). Pues bien, aunque este blog no está dedicado a ellos, ni mucho menos, sin embargo ofrece cumplida y exhaustiva información sobre todos los ilustradores que han sido (y son) en Italia. Un instrumento utilísimo para quien, como en nuestro caso, desea mantenerse bien informado sobre lo que se hace en aquel país y pretende conocer artistas que ni siquiera pudimos imaginar en nuestros sueños más fantasiosos.


5º) Nina la pazza. ¡Porque no todo van a ser tebeos...! Un blog dinámico, lleno de información muy interesante, bien escrito y con amplísima información sobre el mundo del bel canto (aunque no sólo, como dice su propietaria). Podría haber mencionado otras bitácoras musicales que suelo visitar con mayor o menor frecuencia (por ejemplo, Una butaca en paraíso. Blog de ópera, Esta noche barra libre o Una noche en la ópera), pero finalmente he decidido quedarme con ésta. Así pues, que me perdonen los propietarios de las demás.


Me dejo en el tintero otros muchos sitios, bien porque ya aparecen en otras listas —Pecios, La tertulia de Studio, Comic is Art...—, bien porque no es posible superar el número máximo de cinco nominaciones que se exige en las bases del Liebster Blog Award. Entre ellos me gustaría mencionar expresamente el maravilloso Lady Filstrup, bitácora gobernada con sabiduría y erudición por Los Burgomaestres (en realidad uno solo), y en la que se pueden encontrar auténticos tesoros dedicados a la cultura popular española: referencias a viejas series de televisión, completísimas biografías de nuestros actores del pasado y no menos completos análisis dedicados a los mejores tebeos de Bruguera (así, por ejemplo, los posts dedicados a Sir Tim O'Theo y a su creador, Raf, fueron memorables). Por desgracia, su autor manifestó públicamente el deseo de abandonar la actividad bloguera de manera definitiva, lo cual lamentamos todos aquellos que visitábamos esta joya con cierta asiduidad (incluso de manera anónima, como un servidor). Una lástima, la verdad, aunque el parón no significa que tengamos que dejar de beber en el pozo de sabiduría y datos que sigue atesorando su nutrido archivo de entradas. Resumiendo: blog para darse un auténtico festín de nostalgia...

En fin, Serafín. Y esto era todo lo que tenía que decirles... Bueno, esto y volver a darle las gracias al amigo Tristán por la nominación que me hizo. ¡Un abrazo, caballero (pero sin apretar demasiado, que nos quedamos sin aire)!




miércoles, 14 de marzo de 2012

UN DESCUBRIMIENTO DE T. B. O



PARECE difícil negar que muchos de los grandes descubrimientos realizados a lo largo de la Historia se han debido, en una buena medida, a la intervención del factor "suerte" y de la casualidad. A la chiripa, vamos: Colón y América, Newton y la gravedad, Burckhardt y Belzoni con los templos de Abu Simbel, Volta y la pila eléctrica, Pavlov y el condicionamiento operante, Carter y la tumba de Tutankamon, Fleming y la penicilina...


Pues bien, algo semejante ha ocurrido en el caso que nos ocupa. Pensábamos todos en España que la palabra "tebeo" con que denominamos los productos de este Noveno Arte que tanto nos interesa procedía de la revista semanal de historietas que, aparecida en 1917, adoptó como cabecera tres letras (TBO) que, leídas a modo de acrónimo, formaban una frase chistosa y llena de ingenio: "Te veo". Una ocurrencia más que añadir, podríamos decir, a "los grandes inventos de TBO".

Sin embargo, gracias a una casualidad parecida a las que he enumerado al principio de la entrada, la antigua secretaria de redacción de la prestigiosa revista de historietas española —Rosa Segura— ha descubierto que el origen de la palabra se encuentra en otra publicación anterior al TBO que tenía idéntico nombre, aunque escrito con diferente grafía: T. B. O. Se trataba de una revista lírica, con libreto de Eduardo Montesinos López y Ángel Torres del Álamo y música del maestro Arturo Lapuerta, que fue estrenada en 1909 y cuyo acción transcurre, precisamente, en la redacción de un periódico imaginario llamado "T.B.O." que está a punto de sacar a la calle su primer número. Segura encontró por azar este documento mientras buscaba información sobre zarzuelas que tuvieran que ver con la mar.

Para leer el texto completo de la revista lírica pulsar aquí


La noticia tiene bastante importancia para la historia del tebeo español, pues viene a demostrarnos tres cosas: 1ª)  que la filiación del término "tebeo" —uno de los que hemos utilizado en nuestro país con más frecuencia para referirnos a las historietas— es más antiguo de lo que pensábamos; 2ª) que el origen de dicho vocablo debe situarse, por tanto, ocho años antes de la fecha generalmente aceptada: es decir, en 1909 y no en 1917, como se venía creyendo hasta el momento (1); y 3ª) que en épocas pasadas el tema de la propiedad intelectual se movía por terrenos bastante resbaladizos y era una cosa, cuando menos, poco tenida en cuenta. De todas formas, el hallazgo no quita protagonismo  ni importancia al TBO de toda la vida, ni empece para seguir considerando que la sinécdoque "tebeo" proviene de la revista de historietas, y no de la de tema lírico.

A modo de conclusión se me ocurre plantear la siguiente duda: ¿tendrá este descubrimiento sus consecuencias legales, ahora que tan regulados están los derechos de propiedad intelectual y cuando existen instituciones que han demostrado, de manera sobrada, su capacidad (y rapacidad) a la hora de exigir el cobro de los mismos?

La propia Rosa ha relatado, con pelos y señales, su descubrimiento en el foro de la T. I. A. y Javier Mesón lo ha resumido en su blog, El coleccionista de tebeos. Yo, por mi parte, siendo consciente de la trascendencia que este descubrimiento encierra, me complazco en ofrecer este breve resumen para quien llegue a leer aquí la noticia, antes de acceder a las sitios de referencia ya citados.

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(1) Ver las diferentes entradas que Tebeosfera ha ido dedicando a la palabra o la revista y, sobre todo, el magnífico artículo de Manuel Barrero sobre el TBO de toda la vida.

martes, 13 de marzo de 2012

TRISTEZA... NOSTALGIA...



¿QUIEREN que les haga una confesión personal? ¡¡Qué extraño se me hace ver el nombre de Jean Giraud junto a la palabra "obituario" en la sección de etiquetas de la entrada que dediqué a raíz de su fallecimiento!! ¿¡Fallecimiento!? ¡Qué raro utilizar una palabra de resonancias tan siniestras para referirme a ese gran artista irrepetible que fue Gir! Por no hablarles de la entrada propiamente dicha, que cada vez que entro en el blog me trae una enorme cantidad de recuerdos, relacionados con las maravillosas horas de entretenimiento, goce y diversión que el bueno de Giraud —unas veces en solitario, otras bien acompañado por el inefable Charlier— me proporcionó en el pasado.



Da un poco de repelús, la verdad, pensar que no volveremos a verle, nunca más, por el Salón del Cómic de Barcelona... Que ya jamás acudirá a la FNAC de Callao para presentarse ante los admiradores y firmar ejemplares de su próxima nueva obra (que ya no podrá ser)... Que no se prestará a grabar nuevos vídeos con sus declaraciones, ni podrá conceder más entrevistas en las que contestar gustoso y simpático al avezado reportero (o reportera) de turno...



Apenas han pasado cuarenta y ocho horas desde que se fue para siempre, pero la verdad es que se le echa bastante de menos, ¡qué carajo!

Sí, señor, se le echa de menos...