domingo, 20 de diciembre de 2015

"ESPEIN IS DIFERENT", 53: LA LEALTAD DE LOS NACIONALISTAS



LA historia de nuestra joven democracia nos ha enseñado que nada de lo que se ha hecho para contentar a los nacionalistas o conseguir su "integración" ha funcionado: una ley electoral que los beneficia de manera importantísima (otorgándoles mayor representatividad en el Parlamento nacional de la que deberían tener por su peso específico), un nivel de transferencias y de autogobierno como no existe en ningún otro lugar del mundo para entidades regionales semejantes, una serie de reconocimientos identitarios también extraordinaria... Pero nada. Absolutamente nada de todo esto ha servido para que el nacionalismo abandone su papel desestabilizador y se muestre amenazante y chantajista cada vez que ve una oportunidad favorable. Lógico, porque los nacionalistas —ahora abiertamente separatistas— son insaciables y no se contentan con nada.

Se ha venido hablando mucho en estos últimos días de campaña electoral del mantra que Podemos ha esgrimido para ganar voto en Cataluña: el del "referéndum" que vendría a solucionar todos nuestros problemas con Mas y sus aliados. Pero me temo que esta alternativa —la de la consulta popular digo— sería tan provisional y transitoria como todas las que hemos propuesto antes. No serviría para nada. ¿De verdad alguien puede creerse que, si en un referéndum consultivo saliera el "NO" —lo cual es muy probable, visto el resultado de las últimas elecciones autonómicas— los independentistas se darían por satisfechos? ¿Alguien piensa que no volverían a la carga, una y otra vez (como ha ocurrido en Quebec, por ejemplo), solicitando nuevos referendos hasta obtener el resultado que ellos apetecen? Quien crea que sí es un iluso. Yo también estoy más cerca de la postura de Ortega y Gasset —el problema catalán hay que sobrellevarlo—, antes que de la defendida por Azaña, quien pensaba —¡iluso él!— que haciendo concesiones la cuestión podría solucionarse. ¡Qué chasco se habría llevado si hubiera vivido para ver todo lo que se ha concedido desde 1975...!

En fin, Serafín... Cumplir la legalidad vigente, es lo que ha de hacerse. Y esperar a que el país se estabilice económicamente y la situación se tranquilice. Y entonces ya veremos si los independentistas siguen creciendo. La mayoría de la gente lo que quiere es vivir tranquila, en paz y disfrutando de las cosas buenas que tiene la vida. Estar siempre cabreado por un problema de identidad "nacional" no le merece la pena a la mayoría de la gente. De hecho, el problema identitario lo crean los políticos y cuatro fanáticos que sólo viven para ello, creyendo —como decía Albert Boadella— que "en Madrid" todos los días nos levantamos pensando en cómo joder "a Cataluña".

Recuperar las competencias en educación —como ha venido proponiendo UPyD desde su nacimiento—, para evitar que se sigan creando generaciones educadas en el odio a la idea de España,  y esperar a una coyuntura más favorable... Y así hasta que vaya remitiendo este sarpullido que ha sufrido un proceso de agudización por causa de la crisis y de la debilidad subsiguiente en que ésta ha sumergido a España. No olvidemos que los nacionalistas —como las ratas (o los buitres)— siempre están a la zaga, buscando el momento más favorable para lanzar sus dentelladas (o picotazos). El caso de Artur Mas, que retrato en mi chistecillo y se ha producido hace unos días, así lo demuestra. Y entretanto, el que no esté contento, que se tire al monte si tan mal vive en el opresor Estado Español. A ver cuánto tiempo aguanta...

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