sábado, 31 de enero de 2015

EUROPA GALANTE EN EL AUDITORIO NACIONAL DE MADRID



Obras de Antonio Vivaldi, Georg Ph. Telemann y Vicente Martín y Soler.— Europa Galante: Fabio Ravasi, Elin Gabrielsson, Carla Marotta (violines I), Andrea Rognoni, Luca Giardini, Silvia Falavigna (violines II), Pablo de Pedro (viola), Antonio Fantinuoli (violonchelo), Nicola Barbieri (violone), Giangiacomo Pinardi (tiorba), Paola Poncet (clave).— Dirección musical y violín: Fabio Biondi.— Auditorio Nacional de Música de Madrid. Sala de Cámara.— Miércoles, 28 de enero de 2015, 19:30 horas.


EXTRAORDINARIO concierto el ofrecido el pasado miércoles en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional de Música de Madrid por el conjunto italiano Europa Galante, dirigido por el violinista Fabio Biondi, dentro del ciclo Universo Barroco. Es ésta una de las formaciones más prestigiosas, reconocidas y premiadas dentro del panorama de la música antigua en la actualidad, y ello se notó desde el mismo instante en que sus integrantes empezaron a tocar: un sonido homogéneo, empastado, redondo, lleno de matices y de claridad, de asombrosa perfección tímbrica y pasmosa naturalidad interpretativa, y con un dominio, una frescura y una imaginación absolutas en el empleo de los tempi y de las dinámicas.



Es un tipo de interpretación el de Europa Galante muy característico de los nuevos grupos surgidos a finales de los años 80 y principios de los 90 del pasado siglo (al menos de los más populares y conocidos en la actualidad): un nuevo modo de presentar partituras que ya están trilladísimas y que las "viejas" formaciones que abrieron veinte o treinta años antes el camino de recuperación de lo que se empezó a conocer como "Música Antigua" (Ancien Music) —el Leonhardt Consort de Gustav Leonhardt, The English Concert de Trevor Pinnock, Musica Antiqua Köln de Reinhardt Goebel, La Petite Bande de los hermanos Kuijen, el Concentus Musicus Wien de Nikolaus Harnoncourt, I Musici, etc.— habían interpretado desde un punto de vista denominado "historicista", limpiando el repertorio barroco de todos las adherencias románticas que se le habían ido pegando con el transcurrir del tiempo, y continuando una senda abierta por el fundamental Karl Richter en los años 50-70. Con ello ofrecieron lecturas más equilibradas y asépticas, de sonido pulcro y espíritu menos arrebatado, buscando la claridad de matices y la lectura fidedigna o revisionista de la partitura, antes que una expresividad acentuada de la misma, tan propia de la interpretación en el repertorio romántico. Por el contrario, Europa Galante y otros grupos coetáneos —por ejemplo Il Giardino Armonico, de Giovanni Antonini— dan a sus versiones de los grandes maestros barrocos una nueva vuelta de tuerca, poniendo el acento en los fuertes contrastes dinámicos, en el virtuosismo filigranesco, en la delectación por el detalle melismático, en la variación de los tempi, en los sonidos rubati, en el empleo de diminuendi, accelerando y rittardando como efecto expresivo y en el despliegue de un virtuosismo interpretativo que, pese a no estar ausente en agrupaciones anteriores, llega a extremos sorprendentes aquí y acaba convirtiéndose en marca de fábrica. De este modo se ofrece una visión "novedosa" de piezas consagradísimas y se ofrece algo que no se había hecho hasta el momento, dentro de un repertorio tan trillado.

Fabio Biondi


Estas fueron, en definitiva, las características del concierto ofrecido por Europa Galante, que produjo gran alborozo en un público que llenaba por completo el aforo de la Sala de Cámara del Auditorio y que aplaudió a rabiar al final del espectáculo. El programa, que incluía obras de tres maestros bien conocidos y pivotaba sobre Antonio Vivaldi (1678-1741), se inició con la Sinfonía de la ópera Griselda (1735), del compositor veneciano. Una pieza de circunstancia que, pese a todo, está llena de la gracia y la inspiración melódica tan propias del "prete rosso", caracterizándose a nivel estructural por la forma del concerto ripieno a 4 (sin solistas) y su división tripartita. En ella pudo ya dar Biondi rienda suelta a su virtuosismo instrumental, aunque el plato fuerte aún estaba por llegar en la segunda parte del concierto.

Telemann
A continuación pudimos escuchar el Concierto para 3 violines en fa mayor, TWV 53:F1 de Telemann. Una pieza compuesta en 1733 y que forma parte de la conocida Tafelmusik del compositor de Magdeburgo, género musical con la forma de una suite de danzas que se organizaba en torno a una estructura integrada por obertura-cuarteto-concierto-trío-pieza solista-final, todo en la misma tonalidad. Es Telemann uno de mis compositores barrocos favoritos y su "música para banquete" una de sus obras que más he escuchado. Una agradable complemento al resto del programa, que los miembros de Europa Galante interpretaron a la perfección, destacándose Biondi, Ravasi y Rognoni como violines solistas.

Siguió a ésta la obra menos atractiva de la velada, compuesta por el menos popular de los tres compositores elegidos: nuestro Vicente Martín y Soler (1754-1806). ¿Una concesión de Europa Galante al público español? Se trataba de una selección de los ballets El rapto de las Sabinas (1780) y La bella Arsene (1781), que fueron compuestos por el maestro valenciano durante su etapa italiana al servicio del rey Fernando I de Nápoles y las Dos Sicilias.

Martín y Soler


Y tras el descanso llegó el momento estrella de la velada, con la interpretación de las conocidísimas Le quattro stagioni. ¿Quién no ha escuchado alguna vez un movimiento, al menos, de estos famosísimos cuatro conciertos, compuestos por Antonio Vivaldi en 1725 e incluidos en la opus 8 (Il cimento dell'armonia e dell'invenzione). Seguramente estemos ante una de las obras descriptivas y programáticas más populares e influyentes de todos los tiempos, tanto por lo que supuso de ruptura y evolución del tradicional concerto soli al concerto ripieno —donde la orquesta no se limita a acompañar a un solista, sino que contribuye al desarrollo de la obra—, como por haberse constituido en foco de inspiración para numerosos compositores como Bach, Haendel y otros, que llevaron hasta su forma definitiva la estructura concerto.

Antonio Vivaldi


La versión ofrecida por Europa Galante, verdadera especialista en esta obra vivaldiana, fue sorprendente y, a la vez, refrescante por innovadora. Las constantes variaciones de tempo (al menos de los tempi a que nos tienen acostumbrados otras versiones), el ritmo vertiginoso (casi paroxístico) en los presti, el empleo continuo de disonancias realizadas con el arco y el continuo alternarse de efectos estilísticos de todo tipo (staccati, pizzicati, spiccati, etc.) otorgaron dinamismo y variedad a la interpretación y dieron como resultado una lectura del todo distinta de esta archiconocida obra maestra. Y valga un ejemplo concreto como testimonio de lo que digo: el efecto creado en el allegro non molto del cuarto concierto, donde los componentes de Europa Galante desplegaron un efecto mixto de staccato y frotado tradicional con el arco que, unido a disonancias, dio como resultado un efecto sonoro extraño pero muy sugerente. Con todo, y pese a la enorme variedad de matices y de variaciones, el grupo de intérpretes mantuvo en todo momento la homogeneidad, así como una destacada invividualización de cada uno de los instrumentos, de modo que, por ejemplo, en el largo de ese mismo cuarto concierto no sólo pudimos escuchar perfectamente diferenciado al solista, sino que los pizzicati del resto de intérpretes se marcaron con enorme claridad, tanto en los violines como en uno de los dos violonchelos y en el contrabajo del bajo continuo.

En resumen: una interpretación muy sugerente, llena de matices y de novedades que fue premiada con una gran ovación y de la que se obtuvo como bis la repetición del presto del concierto nº 2, con la introducción de gran cantidad de imaginativas variaciones por parte de Biondi.

Enorme éxito para los miembros de Europa Galante y para Antonio del Moral, como organizador del ciclo Universo Barroco y responsable de que grupos como éste visiten nuestro país.

Y una última observación: no deja de sorprenderme la mala educación del público, que tras el intermedio tuvo esperando un buen rato a los intérpretes sobre el escenario mientras terminaban de acomodarse en sus localidades. Biondi, con su dominio del español y las tablas que le da el oficio salió del paso ante tan inusual como incómoda situación diciendo que por un publico tan bueno como ése merecía la pena esperar lo que hiciera falta. ¡Qué tacto! En fin, que el personal ya no se conforma sólo con toser cada vez que tiene ocasión, o ponerse a abrir caramelitos en los momentos más inadecuados, sino que ahora, además, se permite el lujo de hacer esperar a los intérpretes encima del escenario.

sábado, 24 de enero de 2015

MOMENTOS PUBLICITARIOS: SI ESTÁS BUSCANDO EJEMPLARES DE LA REVISTA "CHT" ÉSTA ES TU ENTRADA



COMO todos los buenos aficionados a la historieta recordarán, el año 2009 vivió como una especie de epifanía tebeística —permítanme ustedes tan desmedida metáfora pues la ocasión lo merece— con la aparición en el panorama editorial patrio de una nueva revista teórica dedicada al Noveno Arte. Se tituló Cómic. Historietas. Tebeos y sus creadores principales fueron Carlos Uriondo y Horacio Díez, que también eran responsables, por entonces, de un magnífico blog con idéntico nombre que nos regalo estupendas entradas durante un buen tiempo. El blog sigue, más o menos activo, pero con la única contribución de Horacio, pues Carlos decidió volar libremente —como el Javier de Luisa Fernanda (ya saben: "hoy mis alas ambicionan vuelos de águila caudal") para explorar, así, otros caminos.

Por desgracia, después de tres números soberbios y de un especial monográfico aún mejor dedicado a Prince Valiant que tuvimos la fortuna (quienes lo hicimos) de poder ir adquiriendo mediante suscripción a lo largo de dicho año y del siguiente, la revista desapareció en el año 2011 por diversas circunstancias que no viene al caso enumerar ahora. Aunque hubo especulaciones de todo tipo, eso sí: que si el formato papel era incompatible con la era de las nuevas tecnologías e Internet, que si la publicación resultaba demasiado cara, que si había desavenencias entre los cuatro miembros del equipo... En fin, al margen de toda especulación el resultado fue estupendo: cuatro números magníficos en la calle y el recuerdo de un proyecto interesantísimo que pudo ser, pero que quedó abortado.

La publicación dejó muy buen recuerdo entre quienes la compramos y tuvo bastantes buenas críticas en medios especializados y generalistas. Lo cierto es que, años después, aún hay gente interesada en conseguir los ejemplares (todos o alguno de ellos, especialmente el monográfico). Pues bien, como sé —y me consta, incluso, por comentarios hechos en este blog— que existe dicho interés, y como un servidor ha seguido en contacto con uno de los responsables de la publicación (Carlos), pues tengo el gusto, la satisfacción, el orgullo y el placer de comunicar a todos los interesados que pueden conseguirlos dirigiéndose a la página web de Graphiclassic, un proyecto que ya anunciamos aquí en su momento, en el que está embarcado ahora mismo el citado Carlos Uriondo y que ya ha dado como resultado dos bellísimos libros. Uno sobre el Moby Dick de Melville (al que ya nos referimos) y otro sobre La isla del tesoro de Stevenson, del que vamos a publicar dentro de poco una reseña (para que sepan ustedes cómo se las gastan los de Graphiclassic y vean que no se andan con chiquitas cuando se ponen a ello en serio).

En la sección "Tienda" de la web encontrarán el lugar donde comprar los ejemplares que deseen (de la revista CHT, o de los dos libros que han sacado hasta el momento y que merecen muchísimo la pena, como podrán comprobar).

Y nada más. De momento, hasta más ver (que será bien pronto)...

MÁS SOBRE TINTÍN...



Y si no están satisfechos con el nuevo coleccionable de figuras de Tintín que ha comenzado a sacar Altaya, o si les parece poco, siempre podrán pasarse al coleccionismo de originales y hacerse con alguna pieza tintinesca. Como, por ejemplo, la portada del álbum La estrella misteriosa, que se pondrá a la venta en una subasta pública a celebrar la próxima semana en la galería franco-belga Huberty & Breyne. La pieza, al parecer, se va a ofrecer por el módico precio de salida de $2.854.250,00 (unos 2,5 millones de eurillos). Así es que ya están avisados: si no saben en que gastarse ese dinerillo que les va quedando en la huchita del cerdito o la cajita de laton tras guardar las vueltas de la barra de pan, pues ya tienen una posible sugerencia.

¿Nos habremos vuelto locos o qué...? Bueno no, se trata del capitalismo y la especulación: las cosas valen lo que uno esté dispuesto a pagar por ellas (o a dejar de hacerlo)...

Aquí tienen la pieza, para que se les pongan los dientes larguíiiiiiiiiiiiiiiiisimossssssss...


viernes, 23 de enero de 2015

FIGURAS DE TINTÍN. LA COLECCIÓN OFICIAL: ¿REPRODUCCIÓN FIEL?

UNA brevísima observación (que considero muy importante): a raíz de la interesante observación hecha ayer por un visitante anónimo en los comentarios de la entrada precedente he considerado útil a nivel informativo adjuntar una imagen de la sexta plancha de El cangrejo de las pinzas de oro para que pueda verse cómo la figura de Altaya no es, en ningún caso, reproducción de la viñeta (1ª) en la que se ha basado (según puede verse en la imagen del pasaporte). Como bien se ve (y como indicó nuestro amigo anónimo) en el dibujo original Tintín aparece reflexivo y preocupado, mientras que en la pieza del coleccionable se nos muestra sorprendido. Un detalle de lo más obvio que se me había pasado por completo y que merece ser destacado para conocimiento de los interesados (¡gracias de nuevo, amigo Anónimo!), pues la colección no va a ser precisamente barata.

Añadido el 01 de febrero de 2015: en cualquier caso, y haciéndome eco también del comentario que otro visitante ha dejado en esta misma entrada, destacaré que la publicidad proporcionada por Altaya tampoco habla stricto sensu de reproducir la viñeta, sino de "reproducción fiel a partir de los dibujos de Hergé" de modo que, siendo generoso a la hora de interpretar la frase, bien podríamos pensar que lo buscado ha sido representar al personaje en una actitud muy característica. Seamos positivos...



miércoles, 21 de enero de 2015

FIGURAS DE TINTÍN. LA COLECCIÓN OFICIAL: OPINIÓN



BUENO, pues ya está en mi poder la figura que inicia el nuevo coleccionable sobre Tintín que Altaya ha lanzado esta semana y que constará de 59 piezas más, tal como ya tuvimos ocasión de señalar en la entrada precedente. Una serie de observaciones a propósito de la misma y realizadas a vuelapluma para servir como orientación a los potenciales compradores y cruzar impresiones con otros coleccionistas que ya tengan en su poder esta primera entrega:



Comencemos por lo más importante del lote que es, obviamente, la figura. Su tamaño (126 mm, incluida la base) me parece estupendo (ni muy grande y aparatoso, ni muy pequeño) y permitirá al tintinófilo de turno desplegar todo su friquismo, pudiendo apreciar sin problemas los detalles del personaje y disfrutando con ellos cada vez que lo desee. Asimismo, el acabado también resulta verdaderamente notable: no hay incómodas y feas rebabas, ni material sobrante en bordes, no se aprecian junturas ni uniones en la pieza que vengan a reducir su realismo y el parecido con el modelo original. Además los detalles están muy bien acabados (cejas, ojos, boca, nariz, orejas, etc.). Ello se debe, por lo visto y según se indicaba en la publicidad previa al lanzamiento, al material que se ha utilizado para hacer las piezas: una poliresina que permite esa mayor precisión y un perfecto acabado visual. Desde este punto de vista, un sobresaliente al coleccionable.



Pero hay algo que empaña este atractivo conjunto y es el pintado de la figura, cuyo acabado resulta bastante mejorable. Así es, al menos, en la pieza que me he agenciado yo. Tiene varios (y graves) defectos en distintos lugares. Principalmente en los zapatos (donde el color del borde de las suelas se ha salido por varios sitios), en la unión de la gabardina con los pantalones (donde el color de la primera se ha montado sobre el de los segundos), en la camisa (donde el color blanco no se ajusta alrededor del cuello y parece que Tintín lleva un babero), en la cabeza del personaje, en la unión de los brazos con el torso (donde se ha producido cierta acumulación de pintura) y en una de las piernas (donde se ve una pincelada que ha quedado sin extender bien). En fin, Serafín. Demasiados errores que, confío, aparezcan sólo en mi ejemplar o sean, al menos, fruto de esta primera entrega, pero que se irán corrigiendo en las sucesivas, porque si no...



El resto de los elementos que forman la entrega no pasa de lo meramente anecdótico, aunque tampoco están mal. Dejando a un lado toda la publicidad promocional de este coleccionable y de otros de la misma casa que se ha incluido en la entrega, lo primero que destaca es el librito que acompaña a la figura. Un ejemplar de dieciséis páginas encuadernado en tapa dura y con cuidada presentación donde se dan detalles sobre el personaje, contextualizándolo dentro de la serie y aportando detalles de todo tipo.



El llamado "pasaporte" es un pequeño cartoncito doblado que incluye una reproducción con la viñeta en la que se ha basado la figura, el álbum en el que aparece y algunos datos concretos sobre la pieza y sobre el personaje (primera aparición en la serie, número de álbumes en el que sale, frase favorita, etc.) Incluye también un número impreso —en mi caso de cinco dígitos— que no sé si hace referencia al número de lote de la figura dentro de la tirada.

Sensacion agridulce, pues, la que me ha producido este nuevo coleccionable, cuya primera pieza presenta una serie de graves errores que, confío, vayan solucionándose en posteriores entregas.